Ir a contenido

ENTREVISTA

María Rodríguez Soto: "El horror forma parte de la maternidad"

La actriz brinda su embarazo real a la película de Carlos Marques-Marcet 'Els dies que vindran'

Beatriz Martínez

María Rodríguez Soto, en Barcelona, esta semana.

María Rodríguez Soto, en Barcelona, esta semana. / RICARD CUGAT

Cuando supo que iba a ser madre, María Rodríguez Soto recibió una propuesta muy especial por parte del director Carlos Marques-Marcet, amigo cercano de la familia que había dirigido a su pareja, David Verdaguer en '10.000 Km.' y 'Tierra firme': ¿por qué no hacemos una película sobre el proceso de embarazo? Así, los tres formaron un equipo creativo para componer una ficción a medio camino entre el experimento, el drama intimista y la reflexión social que gira en torno a las incertidumbres que genera el nacimiento de una nueva vida en nuestros días. ‘Els dies que vindran’ se convirtió en la gran triunfadora del pasado Festival de Málaga, donde consiguió tres premios, el de película, dirección y actriz protagonista.

Se trata de un proyecto muy especial en el que se mezclan realidad y ficción. ¿De qué forma decidieron separar una cosa de otra?

Desde el principio tuvimos claro que sería una película, no un documental. Y que habría una serie de líneas rojas. Por eso creamos personajes que no se parecieran a nosotros, con sus conflictos y características particulares. La única ventaja que teníamos es que estábamos embarazados de verdad, y eso no había que emularlo.

¿Qué temas querían tratar en la película?

Teníamos claro que queríamos hablar de los diferentes roles entre hombres y mujeres en un embarazo. Qué se encuentra uno y otro, cómo entran en conflicto ambas partes. Es un choque muy fuerte entre feminidad y masculinidad, porque la mujer se convierte en el centro y el hombre no es capaz de entender muy bien lo que le está pasando por dentro.

En la película aparece una cinta de vídeo que registra su nacimiento. ¿Cómo se incorporó este material y qué dimensión terminó aportando?

Mis padres hicieron una película del parto y yo la he visto desde que tenía cinco años. Pero me daba apuro comentarle al director que existía esta grabación. Cuando se lo dije, se volvió loco y creo que fue entonces cuando vio clara la película y el concepto del paso del tiempo se convirtió en uno de los protagonistas. Ya no era solo comparar hombres y mujeres, sino comparar generaciones, cómo llegamos al mundo, cómo crecemos, cómo nos reproducimos y cómo terminas viéndote reflejada en el espejo de tus padres.

¿Cree que se trata de una película generacional? ¿Qué particularidades tiene su generación a la hora de enfrentarse a la maternidad?

Yo creo que se nos ha dado la oportunidad de prepararnos mucho y de trabajar poco. Así que estamos en una especie de limbo, porque nos cuesta accionar y pensamos demasiado, teorizamos mucho, pero la práctica nos da miedo. Crecemos más tarde, la adolescencia se alarga, los treinta son los nuevos veinte. Todo se atrasa, todo se pospone. Quizás también tenemos un punto de inmadurez, de cobardía, de no atrevernos, pero el sistema tampoco nos lo pone fácil.

La película termina justo en el momento en el que comenzaría la conciliación. Si hubiera una segunda parte, ¿cómo cree que se abordaría ese tema?

No sé cómo se abordaría. Pero, para empezar, el proceso del posparto es muy duro, muy horrible. Yo tuve la suerte de cederle la baja a David porque me salió trabajo, y eso me dio otra perspectiva de las cosas. Pero es un momento muy complicado de aceptación de tu nueva realidad, de ti misma, tienes las hormonas montando la fiesta dentro de tu cuerpo y no ves más allá de la casa y de la teta.

¿Cómo creeque el cine ha representado la maternidad y qué aporta ‘Els dies que vindran?

Yo creo que la visión general es que es un mundo de rosas, flores y que todo es maravilloso. Y es verdad, pero también hay que enseñar la otra parte, porque cuando estás embarazada te puedes llegar a sentir como una mierda, y se genera una culpabilidad. Cuando tienes el bebé y estás agobiada, lo mismo. Así que también es bueno explicar la maternidad desde el punto de vista del horror y la negatividad, porque forman parte del proceso.

Es su primer papel importante en cine, aunque tiene una extensa trayectoria teatral. ¿Qué ha supuesto esta película para usted?

Cuando empezamos a rodar no era consciente de lo importante que iba a ser para mí. Al principio era todo como una especie de experimento casero, no lo viví como el gran proyecto de mi vida, pero sí que me di cuenta de que tenía mucho que aprender, que los registros cinematográficos y teatral eran completamente diferentes. Estoy muy feliz de haber tenido la oportunidad de descubrir este universo, de crear, de poder estar implicada. Ha sido un regalo.