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DÍA DE LA MÚSICA

La OBC inunda de música la playa de Barcelona

Más de 15.000 personas disfrutan de un concierto sinfónico junto al mar

El repertorio incluía piezas de Bizet, Sibelius, Brahms, Borodin y Dvorák, entre otros

Pablo Meléndez-Haddad

La OBC, la noche del viernes, durante el concierto ofrecido en la playa de San Sebastià de la Barceloneta. 

La OBC, la noche del viernes, durante el concierto ofrecido en la playa de San Sebastià de la Barceloneta.  / FERRAN NADEU

Todavía no había caído la noche cuando, a las 21h. de este viernes, primer día del verano, comenzaba la sexta edición del popular Concierto de la OBC en la playa organizado por la Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya en colaboración con EL PERIÓDICO y que celebraba el Día de la Música con un nuevo éxito de convocatoria. La playa de San Sebastià, junto al Hotel W, ha congregado a más de 15.000 asistentes, según los organizadores, en una velada en la que muchos de los bañistas que han pasado la tarde en ese enclave han decidido alargar la jornada y disfrutar del concierto gratuito junto al mar.

Con Michal Nesterowicz al mando de una OBC entusiasta, la velada ha empezado con acento lírico y la música de Bizet imaginada para la popular ópera ‘Carmen’, de la que se escuchó su ‘Suite Nº 1’ que incluye fragmentos instrumentales de la obra. Del finlandés Jean Sibelius se escuchó ‘Finlandia’, y de Saint-Saëns ‘Danza macabra’. Y con un polaco en el podio se comprende que en el programa se incluyeran dos obras de autores de esa nacionalidad, ‘Orawa’, de Wojciech Kilar, y la ‘Danza de la montaña’, de Stanisław Moniuszko.

Público entregado

Con un público entregado que aguantó bien hasta el final y mantuvo el silencio necesario, el programa se despidió con la ‘Danza húngara Nº 5’ de Brahms, un acento eslavo que caracterizaba a los otros tres compositores de la noche, los rusos Rimsky-Korsakov con su fascinante ‘Capricho español’, Borodin y las siempre bien recibidas ‘Danzas polovtsianas’ de la ópera ‘El príncipe Igor’ y una muestra de la las ‘Danzas eslavas’ del checo Antonin Dvorák.

“La verdad es que el programa es muy didáctico y entra muy bien, más al ver el atardecer delante del mar”, afirmaba entusiasta Marianela, una turista chilena acabada de llegar a la ciudad y que asistió al concierto sin proponérselo. “No sé de música, pero creo que la interpretación es muy buena, o sea que tenéis una gran orquesta”, apuntaba.

Lo mismo opinaba Joan, vecino de la Barceloneta y miembro del club de natación del barrio: “Nos encanta lo que tocan y cómo tocan”, aseguraba este jubilado que no se ha perdido ninguno de los conciertos en la playa. “La idea es llegar pronto para coger sitio. Yo, como estoy en el Club, ya tenía mi lugar reservado desde el mediodía”. En todo caso, todavía no se anima a ir a un concierto al Auditori, aunque, asegura, “varios socios del club se abonaron hace unos años y todavía siguen. Yo estoy ya muy mayor, o sea que estoy muy agradecido de que nos traigan la música al barrio aunque sea solo una vez al año”.