OBITUARIO

Roky Erickson, pionero y 'niño perdido' del rock psicodélico

El fallecido cabecilla de The 13th Floor Elevators nunca volvió a ser el mismo tras pasar más de tres años en un hospital psiquiátrico

Roky Erickson, en el festival South By South Werst de Austin, Tejas, en el 2018.

Roky Erickson, en el festival South By South Werst de Austin, Tejas, en el 2018. / AP / JAY JANNER

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Ramón Vendrell

Hijo de Tejas, estado extraño tirando a terrible como bien saben los lectores de Barry Gifford, Roky Erickson tuvo también una vida extraña tirando a terrible. ¿Existe un inventor del rock psicodélico? En cualquier caso Erickson es un firme candidato a título tan difícil de dirimir. Su aportación al fundamental género fue tan pionera con The 13th Floor Elevators que los vapores alucinógenos de las canciones del grupo todavía convivían con el feroz rock de garaje, la gloriosa respuesta estadounidense a la 'British invasion', un hito del espítitu 'teenager'. El músico estadounidense, Roger Kynard Erickson en la partida de nacimiento, falleció el pasado sábado a los 71 años, informó su hermano Mikel. «Mi hermano Roky falleció hoy en paz. Por favor, dadnos tiempo. Música y risas para siempre», señaló en un mensaje en Facebook acompañado por una foto familiar en la que aparece junto a Roky (y a una figura de un perro con dos cabezas, en referencia a la canción 'Two headed dog', de Roky Erickson & The Aliens).

Al igual que Syd Barret (Pink Floyd) y Skip Spence (Moby Grape), Erickson no solo puso los cimientos del rock lisérgico sino que fue víctima de las drogas que lo impelían. O como mínimo de la represión de estas por parte de las autoridades. The 13th Floor Elevators eran fervientes consumidores y apologetas de la marihuana y el LSD. Nada menos que en Tejas. El grupo tuvo repetidos encontronazos con la policía y a raíz de uno de ellos, en 1969, Erickson, al que se le encontró una cantidad miserable de hierba, aceptó un pacto endemoniado para eludir la prisión. Alegó inestabilidad mental e ingresó en una institución psiquiátrica para delincuentes. Durante los tres años y medio que permaneció allí fue sometido a terapia de electrochoque y se le administraron a mansalva fármacos antipsicóticos, en concreto clorpromazina. Nunca volvió a ser el mismo.

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Con The 13th Floor Elevators grabó tres álbumes de estudio: 'The psychedelic sounds of The 13th Floor Elevators' (1966), 'Easter everywhere' (1967) y 'Bull of the woods' (1969). El primero tiene una portada icónica que define la era psicodélica y contiene 'You’re gonna miss me', canción que Erickson ya había grabado con su anterior banda, The Spades, y que sería piedra angular de 'Nuggets: Original artyfacts from the first psychedelic era, 1965-1968', influyente recopilación dirigida por Lenny Kaye, futuro guitarrista de Patti Smith, y publicada en 1972. El segundo quizá sea menos instantáneo pero no son pocos quienes lo consideran mejor. Y el tercero, bueno, no es el disco por el que el grupo pasó a la historia.

A la salida del psiquiátrico no faltaron músicos que quisieron ayudar al 'niño perdido' de la generación psicodélica; lástima que tampoco faltaran mánagers sin escrúpulos dispuestos a explotar su desequilibrio mental. El resultado fueron discos y actuaciones en los que dio rienda suelta a su fascinación por el cine de terror y  fantástico (Jacques Tourneur era su director favorito) y por los que apenas recibió dinero. En la década de 1980 su trastorno fue a más y acabó prácticamente en la indigencia y hasta el cuello de problemas legales. El disco 'Where the pyramid meets the eye' (1990), con versiones de canciones suyas a cargo de R.E.M, Doug Sham, ZZ Top o Butthole Surfers, marcó el inicio de su reconocimiento artístico.