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LA CITA MUSICAL DEL FÒRUM

Robyn, bailar con lágrimas en los ojos en el Primavera Sound

La artista dance-pop sueca alternó y mezcló la melancolía con el hedonismo en un show modélico

Juan Manuel Freire

Robyn , hedonista y melancólica, en el Primavera Sound, en la madrugada del sábado

Robyn , hedonista y melancólica, en el Primavera Sound, en la madrugada del sábado / ACN / PAU CORTINA

Cinco años sin actuación de Robyn en Barcelona (la anterior fue en el Sónar, en el 2014) son demasiados. Pero hay motivo: la artista dance-pop sueca ha pasado por tiempos difíciles a nivel personal, experiencias que ha invertido en un reciente disco, 'Honey', marcado por la pérdida y la ausencia, como también por el ansia de vivir.

Entre la melancolía y el hedonismo, y una mezcla de ambas cosas, se debatió Robyn en su modélica actuación del viernes en el Primavera, regreso estelar en el que demostró cómo se debe trasladar la música de baile al directo. Batería, percusionista y hasta tres teclistas (que a veces añadían bajo y guitarra) construyendo con el mayor cuidado un sonido posdisco de tacto etéreo. Tan ensoñador como ese escenario cubierto por grandes sábanas blancas y una misteriosa escultura gigante de dos manos.

Como si de una sesión se tratara, apenas hubo paréntesis entre los temas. La hiperbalada 'Send to Robin immediately', cuya base pulsátil procede del 'French kiss' de Lil' Louis, sirvió como precalentamiento. 'Honey' siguió cubriendo el ambiente de sensual melancolía, pero 'Indestructible' y la nuevaolera 'Ever again' subieron ya los ánimos. A la altura de 'Between the lines', con Robyn convertida en otra Robin, la diva house Robin S, el desenfreno llegaba a su auge.

Pero lo mejor todavía estaba por llegar. Sus más grandes himnos para bailar con lágrimas en los ojos, uno detrás de otro: 'Dancing on my own''Missing u''Call your girlfriend' 'With every heartbeat'. Indestructibles, insuperables.