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LAS MEJORES CANCIONES DE AMOR (1)

El juramento kamikaze de Wreckless Eric

'Whole wide world', del genio inglés que resumió la nueva ola, entronca de manera rara con 'Ain't no mountain high enough', de Marvin Gaye y Tammi Terrell

Ramón Vendrell

Wreckless Eric, en la icónica (esto ERA la nueva ola) foto de portada de su primer disco.

Wreckless Eric, en la icónica (esto ERA la nueva ola) foto de portada de su primer disco.

Imagina que tu madre te dice cuando eres un niño: "Solo hay una chica en el mundo para ti / y probablemente vive en Tahití".

¿Qué haces ante estas palabras de apariencia boba pero en el fondo terribles, dichas además por lo más parecido a la voz de dios que escucharás en la vida? Prometes: "Recorreré el mundo entero / recorreré el mundo entero / para encontrarla".

Pero mamá está juguetona, tiene el día diablillo, y te pone la profecía todavía más difícil: "O quizá está en las Bahamas / donde el mar Caribe es azul / llorando en el silencio de la noche tropical / porque nadie le ha hablado de ti". ¿Qué haces entonces? Parece que la mujer de tu vida puede estar en cualquier isla de cualquier mar u océano (incluso en el mar equivocado, de hecho) y que además será desgraciada hasta que te conozca, menuda responsabilidad. Pues esto es lo que haces: ya no cantas el estribillo "recorreré el mundo entero / recorreré el mundo entero / para encontrarla" sino que lo bramas, como requiere un juramento kamikaze.

Wreckless Eric, alias artístico de Eric Goulden, publicó 'Whole wide world' en agosto de 1977, en un single del sello Stiff que tenía como cara B 'Semaphore signals'. Es una canción pop tan buena que los fabulosos Monkees grabaron una versión en 'Pool it!', su álbum de reunión de 1987. No hace falta decir nada más.

'Whole wide world' entronca de una manera rara con canciones de amor más grandes que la vida como 'Ain’t no mountain high enough', de Marvin Gaye y Tammi Terrell, en la que básicamente un amante le dice a otro que no hay accidente geográfico ni fuerza de la naturaleza capaz de alejarle de él. En 'Whole wide world' sucede más o menos lo mismo, pero hay una diferencia: el narrador de la canción ¡no sabe a quién tiene que encontrar en su vuelta al planeta por amor!, lo que hace que sea un número musical totalmente desesperado.

Wreckless Eric, que sigue en activo y muy bien a su modesta escala, ha demostrado muchas más veces que es un genio.

(La calidad de este vídeo es aún peor que la del anterior, pero atención a la formación que acompaña a Wreckless Eric en esta intervención en Granada TV: el sin par Ian Dury a la batería, su entonces pareja Denise Roudette al bajo y Davey Payne, fundamental compinche del primero, al saxo. El resultado es pura nueva ola de vanguardia).

Temas: Música