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PRIMAVERA SOUND

Nas, una lección de hip-hop

El autor de 'Illmatic' demostró seguir en forma en lo que fue, sobre todo, un pequeño repaso a sus clásicos

Juan Manuel Freire

Concierto de Nas en el Primavera Sound 

Concierto de Nas en el Primavera Sound  / PRIMAVERA SOUND / CHRISTIAN BERTRAND

En el reciente 'Nasir' (2018), producido por Kanye West, el veterano rapero Nas no mostraba el mayor ímpetu del mundo, como si ya no rimara por necesidad, sino porque se supone que algo ha de hacer. Un pequeño anticlímax borrado de la mente con su actuación en el Primavera Sound del jueves noche, en esencia, un repaso vitalista a lo más granado de sus mejores discos.

El icono del rap de la Costa Este no escatimó en rescates de 'Illmatic', su clásico debut de 1994, crónica imperecedera de un barrio, Queens, asediado por el crack a principios de los 80. Locura absoluta en cuanto DJ Green Lantern disparó los primeros compases de 'The world is yours', pero también cálida recepción a 'N.Y. state of mind', 'Halftime' o 'Life's a bitch'. Completaba la formación Eddie Cole (director musical de Nas), quien alternó con insolente brillantez entre la batería, las voces cantadas y el rap adicional.

Nas no empieza y acaba en 'Illmatic': también cayeron hits posteriores como el inspirador 'I can' (es decir, Beethoven sonó en el Primavera), 'Hate me now' (es decir, Orff sonó en el Primavera) o su colaboración con Raekwon 'Verbal intercourse', antes de la cual nos hizo dibujar en el aire la uve doble del Wu-Tang Clan. Después de 'Leaving Neverland', bailar con el sample de Michael Jackson de 'It ain’t hard to tell' podía costar un poco, pero se bailó. La fiesta de hip hop clásico tuvo desembocadura final en la circunspección de 'One mic', ruego por una vida tranquila, sin codicias ni egoísmos.