17 feb 2020

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VISITA DEL ESCRITOR GRIEGO

Márkaris: "Los políticos han dejado el discurso a la altura del betún"

El creador del comisario Kostas Jaritos presenta en Barcelona 'Universidad para asesinos', doceava novela de la aclamada serie negra

Anna Abella

Petros Márkaris, este jueves en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona.

Petros Márkaris, este jueves en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona. / ÁLVARO MONGE

“Para que yo escriba una novela necesito que algo me enfurezca, me inspiro en cosas que me causan una rabia profunda”, lanza Petros Márkaris durante una nueva visita a Barcelona para presentar ‘Universidad para asesinos’ (Tusquets, en castellano y catalán), la doceava novela protagonizada por su ya entrañable comisario Kostas Jaritos, que, admite contento, le ha granjeado “el odio de la mitad del mundo académico griego y la adoración de la otra mitad”. Porque Markaris (Estambul, 1937), que es a la novela policiaca griega lo que Camilleri a la italiana o lo que fue Vázquez Montalbán a la española, y asume ser “un cronista de la actualidad y de la sociedad de cada momento” a través del género negro, esta vez denuncia, “muy cabreado”, insiste, “la dificilísima situación que sufre la universidad a causa de la crisis” y “las puertas giratorias” entre la política y el mundo académico, porque algunos profesores “quieren ser ministros y ‘celebrities’ y aparecer en televisión y en la escena pública”. Un Jaritos que podría ser ascendido a jefe –“se lo merece, ¿no?”- debe resolver el asesinato de uno de ellos, influyente, ambicioso y bulímico.

“En internet y en las redes sociales, los políticos han dejado el discurso público a la altura del betún, muy, muy abajo -opina-, solo lanzan eslóganes, y la extrema derecha las aprovecha para hacer daño”. Y recuerda que, "ya no quedan eruditos ni pensadores", como le dice un personaje al comisario Jaritos: “solo queden intelectuales que tienen opiniones que gustan de publicitar, que son especialistas en todo y expertos en nada (…) Es el hedonismo de la autoescucha”. 

"En época de crisis la gente desesperada vota a la extrema derecha"

Quien ha reflejado temas como la inmigraciónla crisis, la corrupción o el terrorismo en anteriores libros, como 'Con el agua al cuello' (2010), 'Liquidación final' (2011) y 'Pan, educación y libertad' (2013), 'Hasta aquí hemos llegado', ‘El accionista mayoritario’ o ‘Defensa cerrada’ (todos en Tusquets), ahora muestra un sistema donde “muchos profesores se cogen la baja o una excedencia de la universidad para ser políticos y cuando quieren lo dejan y vuelven a su plaza fija por la puerta de atrás. Pero mientras, la universidad, que tiene los fondos congelados, no tiene medios para contratar a profesores que los sustituyan. Eso provoca que los estudiantes se queden sin profesores durante uno o dos semestres. Eso no es aceptable”.

Esto, continúa beligerante, “lleva a muchos profesores en proceso de jubilación a seguir dando clase para que los alumnos puedan seguir estudiando”. Unos alumnos, constata, “sedientos de saber, que quieren y necesitan aprender”. Y pone un ejemplo personal cual “imagen fidedigna de la Grecia de hoy”: le invitaron a dar un curso sobre su traducción de ‘Fausto’ de Goethe. “Empecé con 80 estudiantes inscritos y acabé con 800. Luego la universidad me pidió que lo repitiese al año siguiente, pero por la tarde. ¿Por qué? Para que pudieran ir la mayoría de estudiantes que por la mañana trabajan para subsistir”.

"Los mismos de la UE que controlaron ferozmente cada céntimo que entraba y salía de Grecia han sido incapaces de gestionar la crisis de los refugiados"

Con lúcida visión, Márkaris, Premio Pepe Carvalho 2012, diseccionó la crisis en Grecia en el ensayo ‘La espada de Damocles’ y está cómodo, y crítico, ante la pregunta sobre los malos resultados del partido del primer ministro, Alexis Tsipras, en las pasadas elecciones europeas, que le han llevado a avanzar las legislativas. “Ha cometido errores garrafales. Ya empezó el mandato de forma errónea. En vez de pensar en cómo sacar a Grecia de la crisis fueron ingenuos y creyeron que un país pequeño y endeudado hasta las cejas podría cambiar toda la Unión Europea. Y ahora todo el pueblo está pagando las consecuencias. La gente está desesperada y piensa ‘si sacamos a la izquierda del poder y lo damos a otro quizá irá mejor. Y entonces votan a la extrema derecha”, lamenta. Y compara la situación con la de Italia. “El voto a Salvini es el de la desesperación, no todos los que le votan son de extrema derecha”.    

¿Soluciones para la UE? “Antes de nada –puntualiza- soy superproeuropeísta y comprometido con la idea de Europa. Pero el mayor error de la UE fue que se creó en base a un mercado común europeo, con una visión económica, y no se le han dado herramientas políticas para luchar contra lo que pasa en Hungría o Polonia hoy. Un ejemplo: la UE verificó cada céntimo que entraba y salía de Grecia, y los mismos que controlaron eso ferozmente han sido incapaces de gestionar la crisis de los refugiados y el flujo de los inmigrantes”. 

Por suerte para sus lectores, Márkaris sigue enfadado. Y prueba de ello, desvela sonriendo, es el título de su próxima novela, ‘La edad de la hipocresía’. Será la número 13...