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ARTISTA SOLIDARIO

El violonchelista Yo-Yo Ma lleva su arte del Palau al Raval

El músico, embarcado en el social Bach Project, entusiasma por igual en el Palau y en actividades altruistas en el corazón pobre de Barcelona

Marta Cervera

Yo-Yo Ma acerca su música al Raval. / ÁLVARO MONGE (VÍDEO: MARTA CERVERA)

Yo-Yo Ma acerca su música al Raval.
Yo-Yo Ma interpretando a Bach en pleno Raval, en los jardines de Sant Pau del Camp.

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Muchos hablan de hacer mejor el mundo a través de la música. El gran violonchelista Yo-Yo Ma lo ha puesto en práctica en Barcelona, donde el viernes ofreció un magnífico concierto en el Palau de la Música, en el que interpretó de una tacada y con enorme éxito las ‘Seis suites para violonchelo’ de Bach en la temporada BCN Clàssics. Tras esa maratón, que fue recibida con entusiasmo por el público que abarrotó la sala -hasta se colocaron sillas en el escenario-, el músico se ha acercado al Raval este sábado para deleitar con su arte a quienes quisieran escucharlo.

Yo-Yo Ma y Andrea Motis, al acabar el concierto en el Palau, recibiendo una apoteósica ovación / BCN CLASSICS

Tocó al aire libre, desafiando el cielo gris, en los jardines de Sant Pau del Camp, a pocos metros de donde está instalado un campamento de personas sin hogar. En eso consiste la cruzada de su Bach Project, idea que desde agosto pasado le ha llevado ya por unas 13 ciudades tocando una obra que siempre le ha acompañado y profundizando en un tema que le preocupa: cómo la cultura puede ayudar a crear un futuro mejor. Le queda mucho camino aún hasta completar su 'tour' con un total de 36 citas en cinco continentes durante dos años. “Estoy aprendiendo mucho", confesó el genial músico. "He hallado a gente muy especial y he comprobado como los valores y las problemáticas son comunes en todas partes”.

"He hallado a gente muy especial y he comprobado que los valores y las problemáticas son comunes en todas partes"

Yo-Yo Ma

Bastantes vecinos del Raval se acercaron a escucharle tocar en una breve actuación que empezó con el mismo movimiento que inició su concierto del Palau: el famoso preludio de la ‘Suite núm.1 en sol mayor’. Y le siguió el colofón de lujo que también interpretó en el Palau: una sentida versión de ‘El cant dels ocells’, pieza tan ligada a su ídolo, el violonchelista catalán Pau Casals, interpretada junto a la inspirada trompetista y cantante barcelonesa Andrea Motis. “Piel de gallina”, decía al final Mercedes, de 55 años. Ella misma se lo explicaba al músico de familia china, nacido en Francia en 1955 e instalado en EEUU desde los 7 años.

Mercedes es una de las colaboradoras en el proyecto social Xamfrà, ubicado en el mismo edificio que el Conservatori Superior del Liceu, donde Yo-Yo Ma acudió para aprender y compartir conocimientos participando en una actividad de este centro donde la música y las artes escénicas funcionan como herramienta de integración. Simpático, cercano y con una traductora al lado para no perder comba, el violonchelista que más Grammy acumula se unió a un ensayo de un espectáculo músico-teatral que están preparando para combatir estereotipos de género.

Empezó tocando el chelo como si fuera una guitarra cuando el estilo lo requería, junto al combo, con piezas como ‘The other woman’, de Nina Simone, o el espiritual ‘This little light of mine’. Hasta intercambió un instrumento que le habían prestado con el de Paula, que tenía uno de peor calidad. La estudiante, de 20 años, de Voces, una de las muchas organizaciones que colabora con Xamfrà, alucinó. “Estoy transfigurada”, confesó al acabar. Ni ella ni el resto de sus compañeros olvidarán nunca esta sesión en pleno Raval. Lo mismo ocurriría si Messi se fuera a entrenar con unos chavales que ni siquiera participan en liga alguna. 

Yo-Yo Ma empatizó con los músicos e intérprtes que conoció en Xamfrà, con quienes colaboró en un ensayo. / ÁLVARO MONGE

Yo-Yo Ma sintonizó con el trabajo de Ester Bonal, directora de Xamfrà, cuyos pilares son: generosidad, compromiso, confianza y permeabilidad. Y acabó fundiéndose en un abrazo con ella tras dedicarle una bella canción folk titulada ‘Appalachia waltz’, de Mark O’Connor. “Esta pieza está en consonancia con el tema tratado aquí, porque conecta lo interno y lo externo. Para hablar de discriminación de género, primero hemos de mirar dentro de nosotros”, señaló.

“Necesitamos en el mundo artistas con sensibilidad que valoren la cultura comunitaria”, destacó Bonal. Andrea Motis, que estuvo en Xamfrà, también participó en el concierto gratuito que dio por la tarde en el Conservatori Superior del Liceu, donde el violonchelista, abierto a todo tipo de estilos más allá de la clásica, disfrutó acercándose al flamenco y el jazz con fenómenos locales como el pianista Marco Mezquida y el tocaor Chicuelo, así como con la Sant Andreu Jazz Band de Joan Chamorro y estudiantes del Conservatori del Liceu. Las acciones de Yo-Yo Ma en Barcelona valen más que el oro.