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CRÓNICA

Backstreet Boys, crecidos pero no aburridos

La 'boy band' por excelencia de finales de los 90 demostró vitalidad y afán evolutivo en el Palau Sant Jordi

Juan Manuel Freire

Actuación de Backstreet Boys en el Palau Sant Jordi

Actuación de Backstreet Boys en el Palau Sant Jordi / ÁLVARO MONGE

Las 'boy bands' parecen, por definición, condenadas a durar poco: los chicos crecen y su público con ellos, y esos ídolos ceden paso en el santoral romántico a gente real. Pero, en el fondo, muchos no queremos crecer del todo, ni tampoco dejar de cantar las canciones que tantas veces nos hicieron felices o gozosamente tristes.

En el Sant Jordi olía el viernes a espíritu adolescente, aunque la mayoría de asistentes (17.000, entradas agotadas) superara la treintena o incluso se acercara a la cuarentena. Al fin y al cabo, más de cuarenta tienen la mayoría de Backstreet Boys hoy en día: el mayor de todos, Kevin Richardson, que siempre ha ejercido de figura paterna dentro del grupo, cumplió 47 en octubre.

Pero había también público más joven, no solo hijas de sus madres, sino también adolescentes que quizá hayan descubierto a los BSB con discos recientes. El último de ellos, 'DNA', es un paso adelante, un intento (a ratos eficaz) de actualizar el sonido del grupo y acercarlo a los actuales híbridos de R&B y pop con electrónica post-EDM. 

Sea como sea, los chicos no reniegan de su pasado, y arrancaron su actuación con 'I wanna be with you', uno de los prodigios de matemática pop que los genios Denniz PoP (DEP) y Max Martin les cocinaron a mediados de los 90 para su debut homónimo. Buen nivel en las voces, expertas armonías. Ni la disfonía por tensión muscular ni la distonía parecen afectar en exceso a Brian Littrell, pero esta noche fueron AJ McLean (ese doble perfecto del actor Paul Giamatti) y Nick Carter quienes hicieron mayor despliegue de plenitud vocal.

Sin banda de acompañamiento, bailarines ni excesivo aparato espectacular, el grupo de Orlando confió en sus hits, coreografías y personalidades para sostener la atención. Los cambios de humor súbitos también ayudaron al entretenimiento: de la citada 'I wanna be with you' ('Quiero estar contigo') pasamos enseguida a 'I don’t want you back' ('No quiero que vuelvas') y, no tanto después, una 'Chateau' en cuyo estribillo suplican 'nena, quiero que vuelvas'. ¿En qué quedamos, Chicos?

Con el 'banger' estilo Maroon 5 'New love', la noche empezó a sonar menos a revival y más al 2019. Aunque nada malo tiene el revival si viene con medios tiempos de excelsos giros melódicos como 'Shape of my heart', 'Quit playing games (with my heart)' o 'As long as you love me'. Ya en la recta final, BSB dieron nuevos barnices sónicos a 'Everybody (Backstreet’s back)' o 'We’ve got it goin’ on'. Dijeron adiós con la oda a los fans 'Larger than life': "Todo el tiempo que habéis invertido/ Nos mantiene vivos". Habrá boy band quincuagenaria.

Temas: Conciertos