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BARCELONA POESIA

Cinco poetas para explorar el presente

La norteamericana Rita Dove fue la estrella del tradicional recital que se celebra en el Palau

Elena Hevia

La poeta afroamericana Rita Dove, en el Palau de la Música, el pasado jueves. 

La poeta afroamericana Rita Dove, en el Palau de la Música, el pasado jueves.  / FERRAN NADEU

En los últimos años, el Festival Internacional de Poesia, ha reducido la participación de los poetas y aumentado la forma en que se sirve el macrorecital que tradicionalmente cierra el Barcelona Poesia. Si tiempo atrás la palabra desnuda frente a las musas del escenario del Palau de la Música servía y bastaba, ahora necesita aliño y en esta ocasión, este jueves, han sido los miembros de la compañía circense (y muchas cosas más) Baró d’Evel, Camille Decourtye y Blaï Mateu acompañados por el Lassus Quartett, los encargados de añadir ese plus, que en lo relativo al ‘aplausómetro’ se llevó tantas o más ovaciones que los poetas. El cartel bien medido y repartido: el turco Burhan Sönmez más conocido como novelista (‘Estambul, Estambul’), la surafricana Lebo Mashile, la afroamericana Rita Dove, el granadino Luis García Montero y la mallorquina Antònia Vicens.

Fue la surafricana Mashile, nacida en Estados Unidos, la que mejor controló el espacio escénico, y la que más directamente se volcó hacia una poesía más comprometida marcada por la potencia de la oralidad africana. Su poema 'Menarquía' (palabra que designa la primera menstruación) se sitúa en la línea que inauguró Anne Sexton y tuvo su continuidad con Sharon Olds: “Después de más de dos décadas / estoy aprendiendo a sangrar. A girar las caderas hacia el dolor. En una danza erótica invisible” . Esa exploración femenina tuvo su continuidad en 'Body' (Cuerpo), letanía que la autora acompañó con la total expresividad de su físico rotundo. 

Los hombres, delicados 

Mucho más delicados y apoyados en la experiencia estuvieron los dos poetas del recital. Sönmez con poemas mínimos, luminosos como chispazos y casi de perfil japonés y el actual director del Instituto Cervantes, García Montero, abocado como siempre a la machadiana sentimentalidad de sus versos.

Lo mejor de la noche fue sin duda la participación de Rita Dove, la estrella indiscutible de la velada, la poeta de Ohio y premio Pulitzer, es también como Mashile y Sönmez un referente en la lucha por los derechos humanos. Sus poemas recorrieron su propia trayectoria desde el poemario 'En el autobús con Rosa Parks', el bellísimo y narrativo 'Parsley' (perejil) o Canary con el intenso verso 'If you can’t be free, be a mystery' (Si no puedes ser libre, sé un misterio).

Cerró la sesión Antònia Vicens que se dio a conocer joven como novelista pero como buena parte de las poetas no se afianzó en este terreno bien avanzada la madurez. En este caso, hasta bien cumplidos los 68 años. La poeta de Santanyí, que este mismo jueves, también recibió el premio Jaume Fuster concedido por la Associació d’Escritors en Llengua Catalana desplegó su versos cargados de imágenes visionarias y un recuerdo confesional de su infancia con ‘La meva primera llibreria’, con una exclamación que es también una instantánea reveladora: “Llibres a una casa de pobres!”.