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CRÍTICA DE CINE

Crítica de 'Hellboy': bestialismo sin alma

Si el Hellboy de Guillermo del Toro y Ron Perlman era un niño (muy) grande, el Neil Marshall y David Harbour no es más que un tarado de gatillo fácil

Nando Salvà

Estrenos de la semana: Tráiler de Hellboy (2019)

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Hellboy ★

Dirección: Neil Marshall

Reparto: David Harbour, Sasha Lane, Milla Jovovich, Ian McShane

Título original:  'Hellboy'

Países: Estados Unidos / Reino Unido / Bulgaria

Duración: 120 minutos

Año: 2019

Género: Acción

Estreno: 17 de mayo del 2019

En las valiosas ficciones que le dedicó el mexicano Guillermo del ToroHellboy era un gigantón bruto pero tierno que trataba de mantener sus impulsos más bestiales a raya mientras luchaba por salvar el planeta de diversas amenazas sobrenaturales. En este reboot, en cambio, se prescinde de toda la ternura. Es una película cargada de violencia -aunque mucha menos en la versión que llega a los cines españoles- pero en la que ni hay ni rastro del humanismo que derrochan tanto los cómics originales de Mike Mignola como, decimos, la versión del personaje que encarnó el actor Ron Perlman; si aquel Hellboy era un niño (muy) grande, el que interpreta David Harbour es no es más que un tarado de gatillo fácil.

El director británico Neil Marshall, es cierto, por momentos parece dispuesto a hablar de la tensión existente entre la naturaleza sobrenatural del personaje y su lealtad a una organización que se dedica a erradicar toda la vida sobrenatural de la Tierra, pero eso es algo que Del Toro ya exploró con mucho más detalle. En general, la nueva película se conforma con mantener al personaje y sus secuaces a la búsqueda de los pedacitos de una bruja ancestral; y ni siquiera ese escueto argumento llega a ser más que una mera excusa para que el héroe salte de una escena de acción a la siguiente, aniquilando a una sucesión de bestias indefinidas dispuestas a destruir el mundo.

Entretanto, en los momentos más inapropiados, se nos ofrece algún que otro flashback para llenar los huecos que la narrativa insiste en dejar mientras avanza, y para dotar a los personajes que no siempre necesitan. Y, pese a todas esas explicaciones, la película tiene un serio problema de falta de claridad, especialmente por lo que respecta a su propia razón de ser.