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CRÍTICA DE MÚSICA

Un gran éxito de público despide el ciclo 'Off Liceu'

Un concierto con obras de Marc Timón, Agustí Charles y Bernat Vivancos cierra la tercera edición

Pablo Meléndez-Haddad

Elena Tarrats y Toni Viñals en un momento de ’Apologia i escarni de l’estupidesa humana’.

Elena Tarrats y Toni Viñals en un momento de ’Apologia i escarni de l’estupidesa humana’. / A. BOFILL

Con este concierto con obras de Marc Timón, Agustí Charles y Bernat Vivancos finalizó la tercera entrega del 'Off Liceu-diàlegs musicals', el ciclo de música vocal contemporánea del Gran Teatre que busca incentivar tanto a los creadores, teniendo a la voz como instrumento fundamental, como al público, con la idea de que entre en diálogo con compositores e intérpretes. La propia Christina Scheppelmann, directora artística del Liceu y creadora de la iniciativa, saludó y despidió la velada acompañada del presentador, Albert Galceran, quien tiene un gran peso en el programa ya que introduce las obras e interroga a los responsables de cada pieza.

El primero en mostrar su trabajo fue Marc Timón (1980), periodista y músico que dice que escribir y componer son sus dos pasiones. Con puesta en escena de Jordi Pérez Soler, presentó 'Apologia i escarni de l‘estupidesa humana' (2019), selecciones de una ópera de cámara a cargo de la simpática soprano Elena Tarrats –que sin micro tuvo problemas para hacerse oír– muy bien secundada por el tenor Toni Viñals en una obra que al final parece centrarse en la importancia del tamaño del pene y sus traumas.

Una obra sobre el amor

También presentó un resumen de una obra de mayor envergadura Agustí Charles (1960), que en 'Primary colors reloaded' (2006), inspirada en la pintura de Malevich y en la poesía de Mayakovsky, investiga, mediante dos percusionistas, de la excelente soprano Anaïs Oliveras y de la eficaz mezzo Marta Valero, en un mundo de sonoridades 'deconstruyendo' los textos, entrega en la que sorprendió 'Foscor', muy bien interpretada por Oliveras.

Con 'Nigra es, Pulchra sum' (2006), el reconocido y aplaudido Bernat Vivancos (1973) presentó esta "obra sobre el amor", como él la define. El antiguo escolano de Montserrat explicó que en el canto diario que practicó durante su estadía en el monasterio aprendió mucho sobre música y emisión vocal. La obra que propuso, la más interesante de la noche, se introducía en el 'Cantar de los cantares' de Salomón; utilizando seis voces 'a cappella' teje armonías y complementa voces y tímbrica en un collage maravilloso, mirando siempre a la música espectral y a la polifonía medieval pero desde el siglo XXI, introduciendo además el sorprendente canto 'difónico', un aspecto que Vivancos ha investigado en algunas de sus creaciones.