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MAQUETAS FIELES

Así habrían sido el helicóptero y el ala delta de Leonardo da Vinci

La exposición 'Observa. Cuestiona. Experimenta' materializa cuatro diseños del genio del renacimiento

La muestra, que celebra la vertiente científica del creador en el quinto centenario de su muerte, recorrerá España

Natàlia Queralt

De izquierda a derecha, el Tornillo Aéreo, la Máquina Voladora y el Hombre de Vitrubio, ayer, en el CosmoCaixa de Barcelona.

De izquierda a derecha, el Tornillo Aéreo, la Máquina Voladora y el Hombre de Vitrubio, ayer, en el CosmoCaixa de Barcelona. / FERRAN NADEU

Leonardo da Vinci pasó muchas horas observando el vuelo de los pájaros y los insectos mientras tomaba apuntes y esbozaba diseños en sus cuadernos. Le interesaba el uso y el funcionamiento de los tendones de las aves para poder reproducir el movimiento de las alas, que cuando vuelan parecen abrazar el aire. El resultado de sus investigaciones fue el ornitóptero, una máquina voladora sin alas que diseñó a imitación del vuelo de los pájaros y que posteriormente inspiró la creación del ala delta.

Un grupo de ingenieros con la colaboración del asesor científico y experto en Leonardo da Vinci Pascal Brioist han reproducido a escala real y con materiales de nuestro tiempo cuatro de los prototipos que diseñó el genio: la citada máquina voladora precursora del ala delta; el tornillo aéreo, considerado como el primer prototipo del futuro helicóptero; el hombre de Vitruvio, uno de los estudios pioneros sobre las proporciones del cuerpo humano, y el barco de palas, considerado un antecedente de los barcos de vapor de ruedas que navegaban por el Misisipí.

Estas impresionantes maquetas, resultado de dos años y medio de trabajo en equipo, forman parte de la exposición itinerante 'Leonardo da Vinci. Observa. Cuestiona. Experimenta', organizada por la Caixa en colaboración con el Castillo de Clos Lucé-Parc Leonardo da Vinci para conmemorar los 500 años de su muerte, el 2 de mayo de 1519, precisamente en el Castillo de Clos Lucé, en Francia. La primera parada e inauguración de la muestra, que viajará durante siete años por distintas ciudades de España, tendrá lugar la próxima semana en Málaga. Está previsto que siga su recorrido en Valladolid y Cartagena y, por el momento, se desconocen las fechas y los lugares de sus hipotéticas escalas en Catalunya.

Símbolo del renacimiento

Considerado como un símbolo del hombre del renacimiento, Da Vinci fue pintor -entre sus obras más célebres se encuentran 'La Gioconda' y 'La Santa Cena'-, escultor, dibujante, ingeniero, arquitecto, músico, filósofo e inventor. Pero, por encima de todo, fue una persona avanzada a su tiempo con ideas modernas y premonitorias que siguen fascinando en el siglo XXI. "Las máquinas expuestas nunca han sido creadas con tanta fidelidad a los dibujos originales", explica Brioist. "Si el dibujo de Da Vinci no funciona porque contiene errores es importante mantenerse fiel a sus diseños, ya que en el caso contrario estaríamos alterando su pensamiento", añade. Brioist reivindica la necesidad de contar con historiadores en los proyectos para conservar el espíritu y la honestidad del artilugio en cuestión, y en ningún caso anteponer la funcionalidad.

Una imagen de la exposición sobre Da Vinci /FERRAN NADEU

Este proyecto, al que EL PERIÓDICO tuvo acceso este lunes en una suerte de ensayo general en el CosmoCaixa de Barcelona, pretende ir más allá del concepto tradicional de exposición y convertirse en una experiencia para el visitante con el objetivo de acercar la actitud curiosa de Da Vinci ante la vida como una manera de mirar al mundo.¿Por qué es tan importante hacerse preguntas sobre los objetos y los fenómenos que nos rodean? Esta es una de las cuestiones que plantea la proyección audiovisual introductoria, que anima a los más pequeños a ser curiosos en su día a día. ¿Cómo funciona el sistema circulatorio? ¿El recorrido de la sangre en el cuerpo humano es similar al de la savia en las plantas? ¿Por qué el agua del mar no puede subir hasta la cima de una montaña? Mediante el uso del método científico, basado en la prueba y el error, Da Vinci averiguó las respuestas a las preguntas que se planteó estimulado por su curiosidad insaciable. Y es precisamente esta curiosidad la que busca reivindicar la muestra que señala la observación y el pensamiento crítico como valores fundamentales en la educación.

Interés por la ciencia

"Tenemos el gran reto de crear formas pedagógicas y lúdicas para que los chicos y las chicas se interesen por la ciencia, desarrollen la curiosidad y aprendan a trabajar en equipo", afirma Brioist. "Otro de los desafíos actuales es que las personas puedan aproximarse a las ciencias sin ser científicos. Hoy contamos con herramientas muy útiles, como por ejemplo la tecnología 3D, que facilitan la comprensión de conceptos y procesos complejos, y que debemos utilizar tanto en los museos como en las escuelas".

Un panel de la muestra / FERRAN NADEU

La exposición se desarrolla en tres espacios: interior, exterior y virtual. A través de contenido audiovisual, juegos interactivos que requieren trabajo colaborativo, exhibición de maquetas a escala real y realidad aumentada, las familias y los niños tendrán la oportunidad de conectar con una de las mentes más brillantes del renacimiento. Mención especial para la aplicación, diseñada como herramienta didáctica, que mediante el escaneo de códigos QR permitirá ver qué aspecto habrían tenido los diseños realizados con los materiales originales de la época. Además de poder contemplar cómo habrían sido sus movimientos tal y como Da Vinci los describió en sus cuadernos. Unos cuadernos que han sido clave para la realización de esta exposición y de los que una parte importante se conserva en el Castillo de Clos Lucé.