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BALANCE DE UNA NUEVA ETAPA

Más de 112.000 visitantes avalan los cambios del renovado Cómic Barcelona

Satisfacción entre las editoriales sobre el cambio de rumbo hacia un festival más "integrador" que busca nuevos lectores de tebeos

Anna Abella

Ambiente en el Cómic Barcelona.

Ambiente en el Cómic Barcelona. / FERRAN NADEU

Sin el reclamo de exposiciones gigantes con aviones o tanques y sin ejes temáticos que las sustentaban en pasadas ediciones existía la incógnita en el sector de si el renovado Cómic Barcelona, antes Salón del Cómic, mantendría la capacidad de convocatoria. La respuesta es afirmativa. Los más de 112.000 visitantes que desde el viernes han acudido a la cita con la historieta son solo 6.000 menos que los congregados en las tres ediciones anteriores. Un balance positivo si se tiene en cuenta que este año la cita duraba solo tres días en lugar de los cuatro habituales. 

Era un riesgo asumido ante el cambio de rumbo en la concepción del festival operado bajo la dirección de Meritxell Puig, que viene predicando e instaurando un “espíritu integrador” que ha sido muy bien recibido por el sector, aunque recuerda que queda mucho trabajo por hacer. “Buscamos recuperar para la causa a todos los implicados en la profesión”, sin excepciones, y “ser un punto de encuentro”, ha recordado este domingo a este diario, porque el objetivo es común a todos: “promover el cómic, hacerlo crecer y captar a un nuevo público que siga dándole vida”. 

Ambiente en el Cómic Barcelona / FERRAN NADEU

“Qué mejor eje temático que el cómic en sí, con tal diversidad de oferta, temas y posibilidades”, opina Puig, mirando hacia el popularísimo Salón del Manga, que también dirige, al que no le hace falta ningún eje temático ni macroexposiciones para tener éxito porque hay mucha oferta distinta a la que engancharse.

"La dirección es la correcta"

La decena de fuentes consultadas entre los expositores por este diario aprueban con nota la llevada a la práctica de ese mensaje conciliador e ilusionante y opinan que “se está caminando en la dirección correcta”. Tanto las editoriales más potentes, entre ellas Norma, Planeta Cómic o ECC, como medianas como Astiberri o La Cúpula, celebran unos cambios que consideran “necesarios” para recuperar "la esencia del cómic". También se respira la misma sensación de satisfacción y unanimidad en el mundo de los fancines y de las pequeñas editoriales alternativas e independientes, como Apa Apa y Fulgencio Pimentel, que se han podido estrenar este año gracias al asequible y céntrico espacio Alter Cómic, y que admiten que hasta ahora no se habían sentido representadas en el salón o que les resultaba inasumible el coste. 

Uno de los expositores del Cómic Barcelona / FERRAN NADEU

Los cambios

Este no ha sido solo el festival de Stan Lee, protagonista de una gran exposición divulgativa de homenaje al fallecido icono del ‘comic book’, ni de estrellas como Daniel ClowesMilo Manara u Olivier Schrauwen. Ha sido, sobre todo, el de la renovación: el cambio de nombre; el acertado paso de cuatro días de duración a tres (los editores consultados coinciden en que el ‘eliminado’ jueves era un día flojísimo en ventas y visitantes); el encargo del cartel a Ana Galvañ, autora del cómic más independiente, que ya era una declaración de intenciones; la creación del Cómic Kids, el espacio lúdico para niños, además de la nueva categoría de Premio a mejor obra infantil/juvenil; el impulso a los premios (este año ha votado el doble de profesionales del sector que el 2018); la mayor presencia y participación de autores españoles; la multiplicación de actividades muy distintas (con salas de charlas llenas a rebosar que en algún momento estuvieron a punto de desbordar el aforo del pabellón 5 donde tenían lugar) y con nuevos formatos como el Forum (encuentros más íntimas con autores)...

Una actividad en el Cómic Kids / Ferran nadeu

Han sido elementos que se han sumado a otros que atañen más al sector, sobre todo a los autores, y que han tenido una acogida unánime. Como el Comic Pro, espacio de ‘networking’, con las primeras jornadas profesionales (que tendrán continuidad), los encuentros con editores o la presentación de trabajos para darse a conocer.