01 dic 2020

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CRÓNICA

Xavier Baró, crónicas del futuro en Barnasants

El trovador de Almacelles preestrenó en el Casinet d'Hostafrancs su nuevo disco, aún sin título, en el que funde la memoria histórica con el relato del 1-O

Jordi Bianciotto

Xavier Baró, en Barnasants

Xavier Baró, en Barnasants / JUAN MIGUEL MORALES

Después de un disco, ‘I una fada ho trasmuda’ (2016), en el que se adentró en los mágicos dominios del enamoramiento, Xavier Baró retoma un rumbo más terrenal en sus nuevas canciones, que preestrenó este domingo en el Casinet d’Hostafrancs (Barnasants). Crónica de ayer y de hoy, de la guerra de Cuba al 1 de Octubre, en un repertorio al que el trovador de Almacelles (Segrià) da estos días sus últimos toques para que esta primavera vea la luz en su forma grabada.

Baró en su modalidad más esencial, con su voz y sus guitarras (acústica y eléctrica), acompañadas del inquieto instrumental de Hèctor Beberide, que alternó la mandolina y el ‘bouzouki’ con el acordeón y la flauta. Formas sencillas y nítidas para realzar una vez más la figura del trovador con un pie en la tradición occitana de origen medieval y otro en el folk-rock contemporáneo, la tarea a la que Baró dedica su vida. Y recordando su misión providencial en la primera pieza, ‘Traginer de cançons’, sobre un texto de Maria-Mercè Marçal en el que se mostró libre de ataduras, montando un “cavall sense brida”.

Canciones de octubre

Se abrió paso un Baró cercano y emotivo, de pulcras líneas melódicas, menos propenso al trance psicodélico que en su obra anterior y marcado por la agenda política más cercana: ahí estuvieron ‘A galeres’, pieza que habla “de cadenas y tribunales”, y la más explicativa, ‘Primavera a la tardor’, romance en el que describe las circunstancias del octubre catalán del 2017 con una mezcla de crónica histórica minuciosa y neblina poética.

Entre los estrenos, seis, hubo sustanciosos reflejos ‘dylanianos’ en la narrativa ‘Els saltadors de camins’ y reflejos de la memoria popular en ‘Havanera dels nois que marxen a la guerra de Cuba’, incidiendo en la idea de una “canción futurista muy antigua”, deslizó. Estrofas que hablan de la humanidad por encima del tiempo, de temas que son eternos. Baró las compaginó con piezas de su discografía más cercana, como ‘Les noies treballadores’ y ‘La catedral de joglaria’, confirmando su perfil de creador que no depende de logros pasados y que renueva su obra año tras año.