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CINEASTA POP

Tarantino recupera a Los Bravos en el tráiler de su nueva película

'Bring a little lovin'' pone ritmazo al primer avance de 'Once upon a time in Hollywood'

Juan Manuel Freire

Tráiler de ’Once upon a time in Hollywood’, de Quentin Tarantino. / YOUTUBE

El tráiler de la próxima película de Quentin Tarantino, como diría la gurú del bienestar Marie Kondo, "desprende alegría". Se supone que 'Once upon a time in Hollywood' desembocará en el terrible asesinato de Sharon Tate a manos de la Familia Manson, pero en el radiante primer avance todo es muy festivo.

El actor encarnado por Leonardo DiCaprio baila con chicas en televisión; el doble en una serie wéstern del anterior, personaje de Brad Pitt, se deja adiestrar por Bruce Lee en las artes marciales; Margot Robbie, como Tate, baila y salta contra fondos psicodélicos, hay chicas hippies sonrientes, preciosas marquesinas de neón… Y Los Bravos se encargan de poner la contagiosa música.

Así es: si ese primer 'teaser' desprende tanta alegría, es sobre todo por el bajo letal de 'Bring a little lovin'', emblemático single de la banda pop española de los 60 liderada por Mike Kennedy (por entonces, todavía Michael Kogel), un berlinés ahora afincado en Vitoria.

Alguien debería preguntar a Tarantino, quien escoge personalmente la mayoría de las canciones que suenan en sus películas, cómo llego hasta este tema; si ensuciándose los dedos en las cubetas o a través de 'Dame un poco de amooor…!', la comedia híbrido de animación e imagen real a la que dio título. En ella, el director José María Forqué asumía los modos del Richard Lester de los Beatles y José Luis Coll era un Fu Manchú de andar por casa. ¿La vería Tarantino?

La canción de Los Bravos alcanzó la posición 51 en junio del 1968 dentro del Billboard Hot 100 estadounidense. Fue su tercer gran éxito en el país tras la irrupción de 'Black is Black' (1966) y 'Going Nowhere' (1966).

Composición de los Easybeats

'Bring a little lovin'' era una composición de Harry Vanda y George Young, del grupo beat The Easybeats (los hombres de 'Friday on my mind', versionada por Bowie en 'Pin ups') y después Flash And The Pan. Los mismos que compusieron el clásico disco de 1977 'Love is in the air' de John Paul Young (que no era familia del segundo). Vanda y Young regrabaron 'Bring a little lovin'' para la versión australiana del disco de Easybeats 'Vigil' (1968), y un cuarto de siglo después fue, sorprendentemente, Ricky Martin quien la recuperó en castellano como 'Dime que me quieres', uno de los singles extraídos de su debut de 1991.

Tarantino ya se ha apoyado en música española o de influencia española en otras ocasiones. La banda sonora de 'Kill Bill: Vol. 2' incluía la mismísima 'Tu mirá' de Lole y Manuel. Y en la primera parte del famoso díptico de venganza, la guitarra española y las palmas del remake disco del clásico de los Animals 'Don’t let me be misunderstood' por los franceses Santa Esmeralda ilustraban el duelo en la nieve entre Kiddo y O-Ren.

Para Tarantino, una canción no es un simple condimento, sino una parte fundamental y seminal de cada película. En el libreto que acompaña a 'The Tarantino connection', recopilatorio de canciones incluidas en sus largos, explica: "Una de las cosas que hago cuando empiezo una película, cuando la estoy escribiendo o tengo la idea para alguna, es recorrer mi colección de discos y empezar a poner canciones, tratando de buscar la personalidad de la película, su espíritu". 

El talento del cineasta para casar música e imágenes –o el poder de la música para inspirarlas– ha logrado que, por ejemplo, ya no podamos escuchar 'Stuck in the middle with you' (Stealers Wheel) sin sentir que alguien nos va a cortar la oreja; o bailar el 'Misirlou' de Dick Dale (DEP) y sus The Del Tones sin imitar los gestos de Travolta y Thurman; o escuchar el 'Across 110th street' de Bobby Womack sin pensar en Jackie Brown cruzando con estilo el aeropuerto. 

Debajo, el 'teaser' de 'Once upon a time in Hollywood'.