04 jul 2020

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ENTREVISTA

Echo & The Bunnymen: "No es nostalgia: es magia"

El grupo británico remodela su repertorio en 'The stars, the oceans & the moon', el disco que da pie a su concierto de este jueves en Razzmatazz

Jordi Bianciotto

Echo & The Bunnymen, con Ian McCulloch en primer plano

Echo & The Bunnymen, con Ian McCulloch en primer plano

Ocho años después de su última visita a Barcelona, Echo & The Bunnymen reaparece este jueves (Razzmatazz, 21.00 horas, dentro del Room Festival) con un extraño nuevo disco bajo el brazo: ‘The stars, the oceans & the moon’, reconstrucción de 15 canciones del grupo con nuevos arreglos y ocasionales orquestaciones. Hablamos con Ian McCulloch, cantante y timonel, junto al guitarrista Will Sergeant, de esta banda surgida en Liverpool en 1978.

¿De dónde salió la idea de regrabar estas canciones?
Surgió hará unos tres años. Me pareció interesante recuperar esas canciones para que llegaran de otra manera al público actual. Pensaba grabar un disco con canciones nuevas, pero hablándolo con la compañía se decidió tirar primero adelante este proyecto. No lo veo como un disco de versiones, sino como una oportunidad de enfocar las canciones desde otros ángulos, con cuerdas, por ejemplo. La nueva versión de ‘The killing moon’ es una clara muestra.

¿En qué sentido?
Hay un encantamiento ahí, una brujería. En la música me gustan esos aspectos, más que el rock’n’roll. Para mí ni siquiera es nostalgia; es magia, que permanece. El disco no es un ‘grandes éxitos’, sino la mejor compilación posible para mí, aquí y ahora, con algunas de las grandes canciones de una de las mejores bandas de la historia.

¿Diría que su actitud vocal es otra clave del disco, quizá menos ansiosa, más serena?
A veces, cuando escucho algunas interpretaciones vocales mías del pasado me siento avergonzado: sueno un poco como imitando a David Bowie. Él fue una gran influencia para mí, pero cuando me escucho me pongo las manos en la cabeza. ‘Oh, Dios mío, ¿qué estoy haciendo?’. Prefiero mi voz de ahora, creciendo con las canciones. Mi forma de cantar ahora es más real, se verá en el próximo disco. Ya no hay rastro de aquella actitud de mirarse al espejo, de pose… [canturrea en un tono muy agudo, imitando a una diva]. Mi voz es mi mejor arma. Mejor que los pinceles de Picasso. ¡Así es como lo veo!

En el disco hay dos canciones nuevas. ‘How far?’ hace pensar en David Bowie y su guitarrista de los Spiders from Mars, Mick  Ronson.
Mick Ronson, definitivamente. Esas guitarras… Es como volver a 1972, escuchándolo con mis auriculares. Es lo más cerca que puedo llegar. Había ese tipo de vibración cuando la grabamos. Algo muy real para mí.

El álbum ‘Ocean rain’ se ha convertido en el más citado del grupo, aunque cuando vio la luz las reacciones fueron dispersas: se criticó el distanciamiento de la angustia pospunk de los discos anteriores.
Sí, “la mejor mitad de álbum de la historia”, dijo algún periodista. Las canciones eran diferentes de las que había hecho antes porque ya no tenía 19 años. Había una melancolía, que no tiene que ver con estar triste, sino con algo más poético, ligado a la pertenencia a las estrellas, a la presencia de la Luna.

¿Siente que debe llamar la atención sobre la banda, como si no estuviera tan reconocida como merece?
No, no es esta la motivación de ‘The stars, the oceans & the moon’, que es un disco con otros puntos de vista sobre las canciones, como los discos en directo que puede grabar un Neil Young. Tampoco es que pretenda salvar el mundo con mis canciones, tan solo poner un poco de magia. Sé que tengo una gran voz y al mejor guitarrista.

Vuelven a Barcelona en una gira circunscrita a seis conciertos en España y Portugal. ¿Cómo es eso?
Cosa del promotor, y me encanta. Cuando era pequeño iba de vacaciones a Gales, y era un desastre, y descubrir más adelante España fue fabuloso. Menorca es mi lugar favorito. Estudié un poco de español en la escuela, pero no recuerdo más de diez palabras. Lo relaciono con la época en que salió ‘Station to station’, de Bowie.

Hablaba de un disco con canciones nuevas, ¿en qué estado se encuentra?
Estoy terminando las maquetas. Recuperan sonidos de los primeros discos pero al mismo tiempo tiene unos elementos pueden hacer pensar en un James Brown o en Talking Heads: siempre he adorado las guitarras rítmicas de ‘Remain in light’. Hay excitación en el grupo.