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ENTREVISTA

Wilko Johnson: "Me cuesta expresar cómo me he sentido"

El cantante y guitarrista británico exhibe vitalidad en 'Blow your mind', un disco grabado después de superar un cáncer supuestamente terminal y que presenta este domingo en Apolo

Jordi Bianciotto

Un momento del concierto de Wilko Johnson, en la sala Apolo. 

Un momento del concierto de Wilko Johnson, en la sala Apolo.  / FERRAN SENDRA

Hace seis años fue desahuciado por los médicos a causa de un cáncer de páncreas que, al contrario de lo que le anunciaron, resultó ser operable para felicidad de todos, y ahí le tenemos: nuevo disco, ‘Blow your mind’ y, literalmente, nueva vida para el que fuera guitarrista de Dr. Feelgood, la vigorosa unidad de rock’n’roll y rhythm’n’blues que sacudió la escena británica de finales de los 70. Wilko Johnson actúa este domingo en Apolo (20.30 horas; abrirá el guitarrista Jesse Dayton)

‘Blow your mind’ es su primer disco en solitario en 13 años. Un trabajo que rebosa energía. ¿De dónde sale toda esa fuerza?

Este disco se grabó en los Rockfield Studios (en Gales), que es el lugar en el que trabajé por última vez con Dr. Feelgood, en el álbum ‘Sneakin’ suspicion’. No había estado allí desde 1977, y creo que noté en esa circunstancia una señal. Era extraño estar ahí de nuevo.

¿En qué sentido?

Reconocí la sala concreta en la que tuvimos una discusión que llevó a mi ruptura con Dr. Feelgood, y todo ello me llevó a volver a aquellos tiempos, hace tantos años, a recordar aquella tensión, aquella bronca. Pero esta vez todo fue muy distinto: tenía una serie de ‘riffs’, la base de mis canciones, y nos pusimos a grabar con rapidez, 12 o 15 días de trabajo duro. El productor, David Eringa, es tan bueno juntando las piezas, organizando… El jefe fue él. Estoy muy satisfecho.

¿Lo ve como el disco de una banda, de un equipo?

Sí, llevo unos cuantos años trabajando en directo con Norman (Watt-Roy, bajo) y Dylan (Howe, batería), que son muy buenos músicos, ¡mejores que yo! Esto es una banda, no soy yo con un par de tipos al lado. Todos, incluyendo a David, aportaron ideas.

Es un disco que viene después de una época delicada para usted.

Sí, algunas canciones tienen que ver con la vida en sí misma, o sobre mujeres. Un disco bastante feliz. En estos últimos tiempos todo ha dado un giro: hace poco más de cinco años me iba a morir.

Hay canciones que insinúan esa situación, como ‘Marijuana’.

Me cuesta expresar con palabras cómo me he sentido en este tiempo. No te pones a dar vueltas pensando “¡hey, tío, ¡estás vivo!”. Durante un año creí que todo terminaba para mí; no podía imaginarme que podría volver a tocar, claro.

En esa época difícil grabó un disco con Roger Daltrey (el cantante de The Who), ‘Going back home’ (2014), que ha sido muy elogiado. ¿Podría tener un relevo?

Ese fue un disco muy, muy, extraño, porque cuando lo grabamos yo me estaba muriendo. Los médicos me dieron diez meses de vida, y el disco lo hicimos en el undécimo. Roger insistió en hacerlo rápido, unos diez días, y lo pasamos bien grabándolo. Luego fue un éxito, y yo estaba ahí, en la cama del hospital, después de una larga operación, con morfina hasta arriba. Así que fue un álbum hecho en circunstancias muy especiales que no creo que puedan darse otra vez. Se suponía que ese disco era mi epitafio (ríe).

Se lo toma con sentido del humor.

Sí, porque lo que me ha pasado ha sido tan extraño…

En ‘Blow your mind’ saca punta a su lenguaje musical de siempre: un rhythm’n’blues fiero y humeante.

Si alguien me pregunta que soy, respondo que guitarrista. No me meto cuestiones de etiquetas. Aprendí a tocar en los 60, escuchando a los Rolling Stones y a The Who. Cuando Dr. Feelgood comenzamos a tener éxito creo que intentábamos demostrar algo, pero ahora ya no: soy feliz tan solo tocando por tocar, disfrutando de la vida.

Con su bajista, Norman Watt-Roy, coincidió tocando con Ian Dury en su banda, The Blockheads, en 1980. ¿Cómo recuerda la grabación de aquel disco de Dury, ‘Laughter’?

Fue una gran época. Mis días con Dr. Feelgood ya quedaban atrás y había desaparecido de la mirada pública. Seguía tocando en clubs, pero la gente ya no me podía ver en la televisión. Había conocido a Ian Dury en el circuito de pubs, me preguntó si me gustaría unirme a The Blockheads y me pareció estupendo tocar con aquellos grandes músicos. Norman era mi favorito.

¿Qué podemos esperar de su concierto en Apolo?

Las favoritas de siempre, algunas canciones nuevas… Nunca he sido un artista experimental, no creo que nadie pueda llevarse sorpresas conmigo a estas alturas. Lo mío es algo muy simple y directo: tienes a un montón de gente en la sala y se trata de pasarlo bien.