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CRÓNICA DE CONCIERTO

Elegante Renée Fleming

La reconocida soprano ofreció un aplaudido recital en el Palau

Pablo Meléndez-Haddad

Renée Fleming.

Renée Fleming. / A. BOFILL

El tardío regreso de Renée Fleming a Barcelona -esta vez a la temporada de Palau 100- congregó en el Palau de la Música Catalana a admiradores incondicionales de la cantante estadounidense venidos de media Europa y, por lo mismo, fueron muy pocas las localidades que quedaron vacías. Escuchar a 'The beautiful voice' en directo siempre supone una gran experiencia, aun estando ya prácticamente retirada de la ópera escenificada. Con 60 años casi cumplidos -el 14 de este mes será el día- su voz sigue siendo hermosa y tremendamente elegante, dos de las características que la convirtieron en una estrella entre las sopranos de su generación.

Su propuesta ante el público del Palau -ante el que ofreció un concierto en el 2004 junto a la Sinfónica de Madrid y bajo la batuta de Jesús López Cobos- la trajo ahora acompañada del piano de Harmut Höll con una panorámica tan estilísticamente amplia como variada, saltando de 'Lieder' de Brahms a arias de Puccini, intercalando canción americana, musical y opereta, algunas de ellas de la película 'Bel Canto' (2018), en la que Fleming pone la voz a la actriz Julianne Moore.

Al final de la velada, dos propinas muy propias de ella -'Summertime' y 'Oh mio babbino caro'- despidieron una noche con altibajos: los años no pasan en vano ni para las divas. Pero a pesar de ciertas durezas en la emisión, de los sonidos fijos y estrangulados y de algunos ataques no siempre límpidos, su poder de comunicación, su dicción inmaculada -en inglés y alemán- y su sentido del fraseo conquistaron al público. Necesitó tiempo para que su voz estuviera a punto; del grupo dedicado a Brahms, 'Die Mainacht' resultó muy sufrida debido a esas asperezas que penalizaron la afinación. Se le vio mucho más cómoda en las piezas asumidas con'tempi' más rápidos y en las arias. Ella sabe enamorar por su expresividad y por sus acentos, los que desplegó con ganas en dos de las canciones ofrecidas de un ciclo escrito para ella por el compositor Kevin Puts -como se encargó de explicar-, 'Letters form Georgia' (basadas en cartas personales de la pintora Georgia O'Keeffe), de hermosa factura y creadora de potentes imágenes. 

En este amplio viaje Fleming también realizó una parada en Brasil de la mano de la 'Bachiana Nº 5' de Villa-Lobos, eso después de ganarse al público con la 'Canción a la Luna' de la ópera ‘Rusalka’ de Dvorák, un aria que, como sus dos propinas, son ya marca de la casa. De la segunda parte, en la que dictó cátedra en las arias de Lehár, sorprendieron las dos canciones de Broadway interpretadas micrófono en mano; metidas con calzador en el programa, se entiende la decisión: su último disco lleva el nombre de la conocida calle de Manhattan. Promo obliga.