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ENTREVISTA

David Peace: "Solo puedo tratar de escribir el mejor libro que puedo para mí"

El autor británico afincado en Tokio nos desvela alguna de las herramientas que le han llevado a ser en uno de los autores más singulares del género negro

Marta Marne

David Peace, en Barcelona, el sábado.

David Peace, en Barcelona, el sábado. / MAITE CRUZ

El 'noir' está de moda. Sigue de moda. Prueba de ello es el recuento de autores que lo cultivan. Muy pocos, sin embargo, poseen la personalidad, la talla estilística, la calidad literaria y la complejidad estructural de David Peace. A pesar de tener ocho libros traducidos al castellano, no es especialmente conocido en nuestro país. Quienes le han leído destacan por encima de todo la violencia mostrada en sus libros y la dificultad que supone su lectura. Leer a Peace requieren un tiempo y una dedicación difíciles de encontrar;  su uso constante de repeticiones, el despliegue paralelo de distintas líneas narrativas y el cambio constante de tiempos verbales presentes en sus novelas no lo ponen más fácil. Pero, sin duda alguna, el esfuerzo merece la pena, porque nadie sale jamás igual que entró de un libro de David Peace.

¿Qué pensó cuando Carlos Zanón le planteó viajar desde Tokio para visitar BCNegra?

Siempre estoy muy agradecido de ser invitado. Me gusta especialmente Barcelona; había disfrutado del festival anteriormente y no había estado en España desde hacía mucho tiempo. Ahora más que nunca, los festivales literarios son muy, muy importantes ya que no nos encontramos en un momento fácil para publicar. Me encantaría poder decir que sí a cada festival, de verdad, y probablemente lo haría si no tuviese que escribir.

En su caso, quizás es más importante aún acercarse al lector debido a la complejidad de sus libros. ¿Tiene presentes de algún modo a sus lectores cuando escribe o es más bien de la clase de escritores que tienen muy claro lo que quieren contar y tratan de que no le afecte la figura del lector?

Es una pregunta muy difícil de responder. Básicamente, no pienso en los lectores, pero no por ninguna clase de arrogancia. No suelo pensar en los lectores porque nunca sé cuál va a ser mi público. Todo lo que puedo hacer es tratar de escribir el mejor libro que puedo para mí. Nunca doy por sentado cuál puede ser mi audiencia, porque algunos libros son mejores que otros y no todos están publicados en todos los países; por eso es muy difícil predecir qué va a ocurrir. Cuando la gente asiste a las firmas, es increíble que traigan libros que han leído previamente y también es genial cuando son nuevos lectores que te descubren en ese momento. Siempre, siempre es bueno, y sigue siendo una sorpresa cada vez.

"Escribo todos mis textos a mano y los releo constantemente para tratar de encontrar el ritmo adecuado"

Algunos autores tienen un público muy definido, pero en su caso es muy complicado concretar su lector potencial.

Resulta complicado, porque algunos lectores han leído todos mis libros, y otros solo algunos de ellos. Llevo publicando libros desde hace muchos años, y el tipo de lector no es el mismo, por ejemplo, en Japón que en Alemania, donde el perfil es mucho más 'noir'. Tengo un público muy variado, pero mayoritariamente quien más me lee son mujeres, muchas más de las que la gente imagina. Transmito la imagen de que mis libros están más orientados a público masculino, pero no creo que eso se ajuste a la realidad.

Quizá lo más representativo de su obra sea que es uno de los autores que más conciencia y respeto muestran ante las víctimas, se trate de mujeres asesinadas o de mineros que no pueden pagar sus impuestos por hallarse envueltos en una huelga sin fin.

Creo que es importante tratar de mostrar todo esto de la manera más real posible. Que el público sienta que se trata de personas reales, porque a menudo los personajes están basados en gente que existió en realidad.

Para ello utiliza herramientas muy evocadoras, como las repeticiones continuas que llevan constantemente al lector a revivir ese dolor.

Sé que en ocasiones el estilo puede resultar difícil para la gente, pero la mente no trabaja así. Los recuerdos vuelven a la memoria sin saber por qué, de repente, en los momentos más inesperados. Es un verdadero misterio. Yo trato de mostrar eso precisamente.

"Tengo una agenda muy estricta. Escribo cada mañana, y por las tardes realizo ejercicios de escritura"

No suele escoger estructuras convencionales, y la musicalidad del texto es muy evidente. Se puede apreciar que cada palabra ha sido escogida por un motivo muy concreto.

Escribo todos mis textos a mano y los releo constantemente para tratar de encontrar el ritmo adecuado. Luego paso el texto a ordenador, lo imprimo y vuelvo a releer para encontrar la dirección adecuada. Pero es complicado, porque algunos días puede sonar bien pero al día siguiente no. Llevo leyendo textos en voz alta desde hace ocho o nueve años, y suelo hacerlo siempre de pie, porque la respiración no es la misma que cuando estás sentado.

Resulta abrumador ver hasta qué punto trabaja sus textos.

Tengo una agenda muy estricta. Escribo cada mañana, y por las tardes realizo ejercicios de escritura. Escojo un párrafo de un escritor que admiro y lo copio a mano; a veces le cambio el tiempo verbal, la persona narrativa, retiro los adjetivos, los adverbios… pero lo más importante es que trato de interiorizarlo, de lograr que pase a formar parte de mí.

Temas: Libros BCNegra