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RECONOCIMIENTO ARQUITECTÓNICO

Harquitectes: confort a partir de la austeridad en los Mies van der Rohe

El joven estudio de Sabadell tiene dos obras que optan al premio Mies van der Rohe

Su arquitectura produce extrañeza por su austeridad, pero para ellos el lujo reside en el comportamiento de los materiales

Natàlia Farré

Josep Ricart, Xavier Ros, Roger Tudó y David Lorente, con las maquetas de las dos obras que optan al premio Mies.

Josep Ricart, Xavier Ros, Roger Tudó y David Lorente, con las maquetas de las dos obras que optan al premio Mies. / ANNA MAS

Dos proyectos optando al premio Mies van der Rohe no es algo que pase a menudo. Así que David Lorente, Josep Ricart, Xavier Ros y Roger Tudó no esconden su satisfacción. No está nada mal para un joven estudio, Harquitectes, aunque no es la primera vez que tienen obra seleccionada para el galardón; en el 2017, el sector escogió otra de sus casas. Pero pese a tener dos obras en la lista -la Casa 1413 y el centro cívico La Lleialtat Santsenca- no se hacen ilusiones ganadoras y, además, con la posición de finalistas ya se sienten reconocidos. Ganar les gustaría pero bromean con lo dicho por Òscar Tusquets al recoger uno de sus últimos premios, que no es otra cosa que la sensación de perder clientes en cada reconocimiento al ser percibido, por ello, como inaccesible o caro.

El cuarteto se conoció en la facultad, Escuela Técnica Superior Arquitectura del Vallés, y como los cuatro son de la zona (Granollers, Terrassa, Cerdanyola y Sabadell) decidieron abrir estudio en la comarca. Ayudó también el hecho de que cuando uno empieza no tiene grandes encargos sino que estos suelen ser casas unifamiliares, y en el Vallès son muchos los que no viven en pisos. Y así comenzaron su singladura sorteando la crisis. "Hemos tenido la suerte y el acierto de ganar concursos con cierta periodizad para poder mantener un equilibrio entre encargos medianos y las casas privadas que siempre hemos hecho", afirman.

Madera y cerámica

A diferencia de otros estudios no miran al extranjero, están "absolutamente" centrados aquí. "Para la arquitectura que nosotros practicamos, cuanto más cerca estemos de Sabadell, mejor". Y la arquitectura que practican tiene una mirada muy definida sobre la construcción. Algo dado por los estudios:  "Aquí el arquitecto es responsable legal de toda la obra". Y por la docencia que practican. "Nuestro contexto tiene mucho que ver con el proceso académico, somos profesores, y tenemos mucho  interés por la investigación vinculada con la construcción y la materialización", afirman, pero añaden un guiño a la cosa menos matérica: "La construcción, la estructura, la ingeniería y la sostenibilidad tienen que estar, aunque lo que define un edificio son otras cosas, como que sea equilibrado, placentero, confortable... Tenemos una mirada constructiva pero sin perder la vista la atmosférica".

Admiten que su arquitectura causa cierta "extrañeza" ya que sus "espacios no dejan indiferentes por su austeridad". Pero que nadie lo interprete como un tema "de búsqueda de un lenguaje propio", es más bien la idea de que "ciertos materiales no revestidos se comportan mejor y construyen un confort de más calidad". Es algo tan simple como no tapar materiales estructurales como la cerámica y la madera. Materiales con capacidades higrométricas de contener y ceder humedad en función de las necesidades que se pierden al revestirlos. "No es una posición esnob, sino que creemos que la manera de caracterizar los espacios no es a través de su función sino de tomar decisiones de orden material, geométrico y de luz. Y es aquí donde reside el verdadero lujo para nosotros", concluyen.

Temas: Arquitectura