ANÁLISIS

Oscar 2019: 'La favorita' no es la favorita

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Emma Stone, en ’La favorita’.

Emma Stone, en ’La favorita’.

Netflix lo ha conseguido. 'Roma', su producción más aclamada y de las pocas que pueden verse indistintamente en cine y en 'streaming', parte como una de las favoritas para lograr los premios Oscar más importantes y asentar aún más, si cabe, el poder del trío mexicano en Hollywood: Alejandro González Iñárritu logró la estatuilla al mejor director dos veces seguidas con 'Birdman' (2015) y 'El renacido' (2016), y el año pasado fue Guillermo del Toro quien la consiguió por 'La forma del agua'. Si Alfonso Cuarón gana, Trump y su muro de la vergüenza van a resentirse.

Lo que nadie podía imaginar, al menos hasta antes de la concesión de los Globos de Oro, es que la otra preferida fuera 'Bohemian rhapsody', el biopic de Freddie Mercury que ni siquiera tiene director, o si lo tiene no aparece en los créditos (es Dexter Fletcher), ya que quien si aparece acreditado, Bryan Singer, protagonizó una espantada histórica mucho antes de concluir el rodaje.

Todo parece indicar que entre el regreso a la infancia de Cuarón y las aventuras y desventuras del cantante de Queen estará el asunto

'Roma' y 'Bohemian rhapsody' son las favoritas para los premios importantes, o para arrasar, junto a 'Green book' (o cómo uno de los dos descerebrados hermanos Farrelly, representantes de la mejor comedia salvaje con 'Dos tontos muy tontos' y 'Algo pasa con Mary', se pasa al drama humanista y antirracista), y 'La favorita' (definitiva canonización internacional del griego Yorgos Lanthimos, aún inquietante pero menos sorprendente que en 'Canino'). Quizá su título le haga justicia, aunque todo parece indicar que entre las aventuras y desventuras del cantante de Queen y el regreso a la infancia de Cuarón estará el asunto.

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No me negarán que las siete nominaciones de 'Black panther' tienen gracia, no porque sea un filme de superhéroes, que algún día tendrá que ganar, sino porque junto a 'Infiltrado en el KKKlan', del recuperado Spike Lee, cumple con los requisitos del cine afroamericano en los Oscar. Si hubieran incluido 'El blues de Beale Street' de Barry Jenkins, quien ya ganó con 'Moonlight' en el recordado giro final de la ceremonia de hace dos años, la dupla habría sido terna. Es difícil que gane Lee. Si en Cannes, en 1989, perseguía con un bate de béisbol a Wim Wenders, presidente del jurado del certamen, por no haber premiado 'Haz lo que debas', si sube al escenario a recoger algún galardón la puede liar.

Como otras veces, las nominaciones son retóricas. ¿Qué sentido tiene que esté 'Roma' como mejor película y como mejor filme en lengua extranjera? ¿Tiene posibilidades de ganar en las dos categorías? Puestos a ello, también habrían podido nominar 'Spider-Man: Un nuevo universo' como mejor película de animación (que lo está) y de imagen real, ya que gusta incluso a quienes no les atraen los relatos de gente con poderes extraordinarios vestidos con mallas. Pero dos filmes de superhéroes ya habría sido demasiado (añadamos tres con 'Los Increíbles 2', gran título a secas).