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ESTRENO EL 11 DE ENERO

'Border', la oda a la gente fea que causó sensación en Cannes

El director de origen iraní Ali Abbasi utiliza el cine de género para reflexionar sobre lo que nos hace humanos en la premiada 'Border' , que llega este viernes a nuestros cines

Nando Salvà

Un fotograma de la película Border, de Ali Abbasi

Un fotograma de la película Border, de Ali Abbasi / CHRISTIAN GEISNAS

El director Ali Abbasi sabe qué significa sentirse un inadaptado. Tras pasar los primeros 20 años de su vida en Irán, se mudó a Suecia y de ahí a la que ahora es su casa, Copenhague. "En cualquiera de los tres sitios soy un extranjero. Antes me sentía deprimido por ello, pero ahora creo que mi situación tiene sus ventajas". Entre otras, sin duda, información de primera mano para su segunda película. Parábola sobre el tribalismo y el miedo a la otredad, 'Border', que llega este viernes a nuestros cines, fue una de las sensaciones del pasado Festival de Cannes -obtuvo uno de los premios más importantes del certamen-,  y desde entonces se ha convertido en una de las películas del 2018 que más han dado que hablar, en parte por esa bizarra escena de sexo que causa estupor en todo aquel que la contempla. 

Se trata de la historia de Tina, una mujer de rostro increíblemente extraño que trabaja como agente de aduanas en una ciudad costera sueca. Pasa los días vigilando las llegadas de pasajeros al puerto, y usa su inexplicablemente desarrollado sentido del olfato para detectar el miedo y la culpa de quienes transportan mercancías ilegales. Un día, durante un control, entra en contacto con un hombre misterioso que desprende un olor distinto y especial que la abruma. Y ese encuentro marca el inicio de un traumático viaje que la obligará a afrontar inquietantes revelaciones sobre sí misma y quienes a rodean. Sería injusto contar más.

Hasta cierto punto, en todo caso, 'Border' podría definirse como el típico relato de dos 'outsiders' que se enamoran pese a las adversidades y después se desengañan. La singularidad es que a estos outsiders les gusta comer gusanos, y uno de ellos guarda algo aberrante en la nevera. Abbasi, para resumir, la describe como una historia de amor entre gente fea. "La cultura popular tiene un sentido muy perverso de la estética”, se explica. "En las películas de Hollywood todo el mundo es guapo; las únicas personas feas que aparecen en ellas siempre interpretan al villano o al personaje que da risa. Pero el mundo real no es así. Aquí los feos también tienen sentimientos, y vida sexual; y a veces se les rompe el corazón".

Relato del autor de 'Déjame entrar'

'Border' se basa en un relato corto de John Ajvide Lindqvist, en su día exitoso autor de la novela y el guion que dieron lugar a 'Déjame entrar' (2008). "Aunque también se inspira en autores como García Márquez y Carlos Fuentes", matiza su director. "Siempre me he sentido muy cerca del realismo mágico; supongo que es porque crecí en Teherán, y allí la realidad es muy rara". A efectos prácticos, eso significa que la película posee, a la vez, una premisa argumental similar a la de 'X-Men' y un enfoque que recuerda al cine de Mike Leigh. En otras palabras, es cine fantástico pero no tiene nada que ver con el que solemos considerar como tal. “Fantasía es 'Harry Potter', pero no 'Border'. En todo caso, para mí esas categorizaciones son solo cuestión de márketing, No es que me quiera comparar con Tolstoi, ¿verdad que nadie se pregunta de qué género es 'Guerra y paz'?".

Ali Abbasi, en el Festival de Cannes, donde estrenó 'Border' / AGEFOTOSTOCK / NORBERT SCANELLA

Como ya hizo en su ópera prima, 'Shelley', aquí Abbasi usa los elementos de género como caballo de Troya a bordo del que explorar asuntos más profundos. "Cuando el espectador asume que la película que está viendo es cine de terror, entonces baja la guardia y acepta de mejor grado reflexiones de alcance". Y las que 'Border' ofrece tienen que ver nada menos que con aquello que nos hace humanos. "Es un asunto muy relevante, y no solo a nivel existencial. En un futuro cercano tendremos cuestiones legales, éticas y técnicas que responder al respecto". Habrá quien asimismo vea en la película paralelismos con el creciente rechazo que los inmigrantes y los refugiados generan, pero no era la intención. "Si hubiera querido hacer una película sobre inmigrantes, no me habría andado con metáforas. Para sentir que formas parte de una minoría, y que no encajas, no hace falta que seas un refugiado o un transgénero; le puede pasar también a un hombre blanco de clase media".

Lo cierto es que al ver 'Border' cada espectador hace una lectura diferente de la del espectador de al lado; la huella que deja en todos ellos, sin embargo, es igual de profunda; tan profunda que da miedo, sobre todo a su director. "En Cannes todo fue muy bien porque nadie esperaba nada de mí, pero con mi próxima película sí habrá expectativas; y quisiera decir que no me importan, pero es mentira. En todo caso, me gustaría tener la posibilidad de seguir mejorando, e incluso de meter la pata, antes de que se me declare oficialmente un 'bluff'".