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60ª ANIVERSARIO

'Vértigo': las claves de una obra maestra sobre la compulsión amorosa

La película de Hitchcock desbancó en el 2012 a 'Ciudadano Kane' como mejor película en la lista que 'Sight and Sound' elabora cada 10 años

Quim Casas

Un fotograma de la película Vértigo con James Stewart y Kim Novak. 

Un fotograma de la película Vértigo con James Stewart y Kim Novak. 

'Vértigo' es una película que siempre vuelve, del mismo modo que su protagonista femenina, encarnada por Kim Novak, regresa de entre los muertos como indica el título de la novela de Boileau-Narcejac que sirvió de base al filme. De hecho, la cinta se estrenó en España como 'De entre los muertos'.   Y regresa a lo grande, como en los viejos tiempos. En la conmemoración del 60 aniversario de su estreno, la película se proyecta este domingo en la sala grande de los Aribau Multicines de Barcelona en dos pases (17.30 y 21.30 horas), con interpretación de la banda sonora de Bernard Herrmann en directo a cargo de la Orquesta Sinfónica Camera Musicae dirigida por Anthony Gabriele.

 ¿Qué tiene 'Vértigo' para ser la gran referencia del cine clásico estadounidense, una obra de culto, la base de estimulantes ensayos escritos por filósofos como Slavoj Zizek y Eugenio Trías, uno de los relatos fundamentales sobre la obsesión amorosa y convertirse en ese filme al que se vuelve constantemente y que tanta influencia ha tenido en cineastas diversos como Chris Marker, Brian De Palma, Paul Verhoeven, David Lynch, Guy Maddin o el último en llegar a sus dominios, David Robert Mitchell, cuya última película, 'Lo que esconde Silver Lake', que se estrenara el próximo 28 de diciembre, tiene varias escenas inspiradas en 'Vértigo' o en Hitchcock filtrado por De Palma?

 No siempre fue así. Durante años no cotizó al alza como en la actualidad. Tampoco era considerada la pieza angular de la filmografía de Hitchcock: estaba por debajo de 'Psicosis', 'Los pájaros', 'La ventana indiscreta' o 'Encadenados' en la apreciación general. No era un filme invisible, ya que podía verse en alguna sesión de Filmoteca, pero no se proyectaba por televisión ni se reponía en los cines.

Regreso triunfal 

 Volvió del silencio y el semi-olvido en 1984, cuando se exhibió un mini-ciclo con copias restauradas que incluía otros filmes igualmente ocultos, caso de 'La soga' y 'Pero, ¿quién mató a Harry?' Descubrimos entonces que la productora había obligado a Hitchcock a rodar un nuevo final que no fuera tan radical y negativo como el ideado por el director, aquel en el que el protagonista masculino, James Stewart, ve abalanzarse por segunda vez al vacío a su amada Kim Novak, impotente de nuevo para salvarla, y su cuerpo, dolido y frágil, queda suspendido en lo alto del campanario de la iglesia, mirando hacia el suelo, insondable.

 En ese nuevo final impuesto en 1958, Stewart vuelve al apartamento de su amiga tras la escena del campanario y escuchan las noticas sobre el esclarecimiento del caso. El personaje sigue abatido, pero ahora muestra un resquicio de esperanza. Esa imposición del estudio no tuvo éxito, ya que  Hitchcock consiguió eliminarlo en el último momento de todas las copias. Pero en aquella reposición española de 1984 se coló inesperadamente el segundo final, emergiendo también de entre los muertos.

 Reivindicada por De Palma, que realizó un 'remake' confeso con 'Fascinación' (1976), que cuenta además con música de Bernard Herrmann, y por todos los estudiosos del cine de Hitchcock, 'Vértigo' alcanzó su momento álgido en 2012 cuando desbancó a 'Ciudadano Kane' en la lista de los mejores filmes de la historia que confecciona cada década la revista inglesa 'Sight and Sound', y en la que votan críticos e historiadores de todos los países. El filme de Orson Welles llevaba cinco décadas encaramada en lo más alto, así que lo de 'Vértigo' tiene su mérito.

 En estos seis últimos años no ha dejado de crecer la mitología en torno a la película, repuesta periódicamente, restaurada en 4K y analizada hasta el último detalle. Pocos filmes como el de Hitchcock han retratado mejor la compulsión amorosa, la devastación de la pérdida y la recreación obsesiva de alguien muerto al que no se puede olvidar. Es lo que le ocurre al detective Scottie Ferguson, quien debe seguir a la bella Madeleine Eister por indicación del esposo de esta, acaba enamorándose de ella y la ve caer hacia la mitad del relato desde lo alto de un campanario. Pero tiempo después encuentra en la calle a Judy Barton, una chica que se parece mucho a Madeleine, aunque es morena y menos sofisticada.

James Stewart, el trágico 

 Lo que sigue es la recreación de la mujer amada en la mujer reencontrada, un verdadero ejercicio de amor necrófilo con un desenlace trágico y una negación radical de la posible sorpresa: el espectador sabe inmediatamente, gracias a un flash back, quien es en realidad Judy.

 Las interpretaciones de James Stewart (el actor ideal cuando Hitchcock necesitaba registros severos; para la comedia tenía a Cary Grant) y Kim Novak (que en este filme y en los que protagonizó a las órdenes de Richard Quine mostró el talento que generalmente se le ha negado) son esenciales para entrar de lleno en este ejercicio paroxístico de amor, obsesión, sentimiento de culpa y pulsión sexual llevada a un extremo inusual en el Hollywood de la época.

 'Vértigo' compitió en el festival de San Sebastián de 1958 pero no obtuvo ningún premio. Allí comenzó una carrera aciaga que el tiempo y el sentido común han revertido. Es sin duda alguna una de las mejores películas de la historia del cine, una de las cinco más importantes de Hitchcock y uno de los grandes logros en la relación artística de este con Bernard Herrmann, cuya partitura trágica y envolvente, con reminiscencias wagnerianas, será hoy disfrutada en directo.

Temas: Cine