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CRÓNICA

Marlango, insinuante ficción en Barts

Leonor Watling y Alejandro Pelayo desplegaron el repertorio con tintes cinematográficos de 'Technicolor', evocador del 'glamour' de otro tiempo

Jordi Bianciotto

Leonor Watling, en una actuación de Marlango.

Leonor Watling, en una actuación de Marlango. / FERRAN SENDRA

Marlango da un paso más en la construcción de una canción de fantasía, resumen de todos los géneros populares sin acogerse a ninguno, en ‘Technicolor’. Su séptimo disco, ya. Otra invitación a la evocación de una realidad fabulada que el grupo madrileño escenificó este miércoles en Barts (Festival Internacional de Jazz de Barcelona) con un inédito formato de sexteto que aportó otras texturas a sus canciones.

Un concierto en el que los músicos salen a escena mientras suena la voz de Frank Sinatra entonando ‘You make me feel so young’ no puede ir mal, y así Marlango tomó posiciones, con Leonor Watling luciendo un teatral vestido rojo y Alejandro Pelayo dirigiendo el conjunto desde el piano. Este instrumento fue troncal, estableciendo unas formas clasicistas y dejando, con todo, espacios para otras señales proveedoras de contrastes: la trompeta paisajística, la guitarra con amagos ‘roots’, una batería que a veces estaba sin apenas hacerse notar, y el cálido cello supliendo las funciones del bajo eléctrico.

Nubes y claros

Y en medio de la foto, ella, cantando a su modo discretamente distante, arrastrando fraseos y soltándolos con brusca elegancia. Repertorio de sus últimos tres discos, dejando atrás su etapa en inglés, con atención especial a ‘Technicolor’. De ahí salieron canciones que parecen hechas en otro tiempo, o quizá en ninguno, de melodías tenuemente iluminadas, como las álgidas ‘Beso robado’, que abrió la sesión, y ‘Un momento perfecto’. Música “para momentos inquietantes”, apuntó Pelayo, aunque en ese campo las que mostraron más relieves fueron ‘El veneno’, con una Watling nublada, y el rescate de ‘Dinero’, canción que en su día grabaron con Bunbury.

Marlango ofreció un concierto valiente y de puesta en escena cuidada, con un bailarín de claqué, Lucas Tadeo, ilustrando algunas piezas y una pantalla de vídeo envolviendo, por ejemplo, ‘Si yo fuera otra’ con imágenes de Sara Montiel y Carmen Sevilla. Creando una atmósfera sugerente con vistas al ‘glamour’ de otro tiempo, e invitando al telonero, el cantautor folk Carletti Porta, “hombre de la Mancha”, en la turbia ‘Todo es tan importante’.

Pero fue acercándonos al final, y por tanto, “también a la muerte”, apuntó Pelayo con humor negro, cuando Watling rompió su techo de cristal en ‘Poco a poco’. A partir de ahí dio lo mejor de sí misma en un bis con paradas emocionantes en el recorrido ‘in crescendo’ de ‘Ir’ y la versión, única de la noche, de la canción cubana ‘Veinte años’, con la modalidad de Marlango más cercana y tangible.