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OBITUARIO

Muere Stephen Hillenburg, padre de Bob Esponja, a causa de la ELA a los 57 años

El fallecimiento del animador y biólogo marino devasta a la infinita legión de fans de la popular serie de animación

Julián García

El creador de Bob Esponja, Stephen Hillenburg.

El creador de Bob Esponja, Stephen Hillenburg.

Hace justo año y medio, Stephen Hillenburg, creador de Bob Esponja y del resto de criaturas marinas de Fondo de Bikini, revelaba que padecía esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una cruel patología neurodegenerativa para la que la medicina todavía no ha encontrado cura. En un emotivo comunicado, el animador y biólogo marino aseguraba que seguiría trabajando en las aventuras de la carismática esponja amarilla todo el tiempo que le fuera posible. La cadena Nickelodeon anunció este martes a través de su cuenta de Twitter el triste fallecimiento de Hillenburg a la temprana edad de 57 años, una noticia devastadora para la infinita legión de fans de la serie animada y, especialmente, para aquellos que siempre le quisieron dar las gracias por hacer del mundo un sitio algo mejor.

Porque todas y cada una de las aventuras de Bob Esponja, Patricio Estrella y el resto de habitantes de Fondo de Bikini han sido un soplo de vida, una inyección de euforia, desde su aparición el 1 de mayo de 1999 en la cadena Nickelodeon, en aquel ya histórico ‘Se busca ayuda’, en el que la alegre esponja de los ojos saltones encontraba trabajo en la parrilla de la hamburguesería El Krustáceo Krujiente. A lo largo de estos 19 años, la serie creada por Hillenburg ha convertido a sus personajes en iconos de la cultura popular para todas las edades, con 242 episodios repartidos en 12 temporadas (la última de ellas, recién presentada en Estados Unidos) y dos largometrajes estrenados en cine, ‘Bob Esponja: La película’ (2004) y ‘Bob Esponja: Un héroe fuera del agua’ (2014). Y un tercero en preparación: ‘Bob Esponja: Una esponja maravillosa’, cuyo estreno está previsto para el 2020.

La fauna y flora subacuática

Hillenburg nació en Lawton, Oklahoma, en 1961, aunque en su niñez emigró con su familia a Anaheim, California, donde quedó fascinando por el mar. Estudió Biología Marina e impartió clases en un instituto oceanográfico, donde utilizaba como método de enseñanza un cómic con muñequitos de fauna y flora subacuática que él mismo había dibujado. Más atraído por el arte y la animación que por la docencia, Hillenburg decidió matricularse en el Instituto de las Artes de California, previo paso a entrar en la cadena Nickelodeon para trabajar en la serie ‘La vida moderna de Rocko’. Con el tiempo iría desarrollando aquel cómic de sus años de maestro hasta convertirlo en la serie ‘Bob Esponja’, con sus carismáticos personajes triscando por el alucinante y alucinógeno mundo de Fondo de Bikini, ciudad dotada de hamburguesería, hospital, parque de atracciones y autoescuela, y repleta de criaturas en actitud casi siempre disparatada. Un espacio, en fin, donde lo alegre y majareta es una forma de vida: cómo explicar, si no, que Bob Esponja y Patricio no sepan nadar viviendo como viven bajo el agua.

Hillenburg fue ‘showrunner’ de la serie entre 1999 y el 2004. Ese mismo año dirigió ‘Bob Esponja: La película’, uno de los hitos del cine de animación del siglo XXI, hilarante ‘road movie’ en la que el héroe amarillo y Patricio intentan recuperar la corona robada del Rey Neptuno, y que se recuerda, entre otras cosas, por el delirante cameo de David Hasselhoff como socorrista de playa. En los iniciales planes de Hillenburg estaba previsto que la película sirviera de broche final para la serie, pero Nickelodeon quiso aprovechar el filón produciendo más capítulos de los que exbiólogo marino prefirió desvincularse hasta su regreso, como coguionista y productor ejecutivo, del segundo (y no menos brillante) largometraje, ya en el 2014.

Serie más longeva y premiada en la historia de Nickelodeon, ‘Bob Esponja’ ha sido durante estas dos décadas un fenómeno sideral de la cultura pop, con ilustres fans como Bruce Willis, LeBron James, Pharrell Williams, Marc Jacobs o Barack Obama. Y generando, también, focos de controversia por su chiflado nivel de frenesí visual, que según algunos estudios médicos podría afectar la atención de los niños. Sin olvidar, por supuesto, las críticas por los supuestos tics homosexuales en la relación de amistad de Bob Esponja y Patricio. El propio Hillenburg quiso siempre quitarle importancia a la posibilidad de que hubiera rollo entre los dos buenos amigos, más allá de ciertos guiños probablemente autoconscientes del siempre disparatado equipo de guionistas de una serie tan única e inolvidable como el propio Hillenburg. 

Temas: Animación