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entrevista

Malú: "Mis conciertos son rock and roll"

La cantante estrena por fin en el Palau Sant Jordi el disco 'Oxígeno'

Luis Troquel

Malú.

Malú. / FERRAN NADEU

En las alturas baja el nivel de oxígeno. Incluso hay cantantes que han de tirar de mascarilla previa cuando actúan en países muy por encima del nivel del mar. Desde la cúspide, convertida en la solista femenina española que más multitudes haya congregado nunca, Malú regresa con nuevo disco: ‘Oxígeno’. El duodécimo ya. Abre con él un punto y aparte tras la trilogía iniciada con ‘Guerra fría’, su consagración algo antes de que multiplicara su radio de acción al entrar como 'coach' en ‘La voz’. Un capítulo nuevo con varios reencuentros. Hay un dúo con Alejandro Sanz y produce el solicitadísimo Julio Reyes, con quien ya había trabajado hace 17 años de muy diferente manera: entonces ella aún buscaba su sitio y él ejercía de prometedor ayudante de producción. Su lanzamiento se vio enmarañado por aquel malentendido con Amaia Montero que tanto revuelo alzó; y eso que ella ha optado por no echar más leña al fuego. Acto seguido, una rotura de ligamentos le obligaría a posponer el arranque de la gira de presentación. Por fin llega este viernes a Barcelona, a ese Palau Sant Jordi que tantas veces ha abarrotado.

¿‘Oxígeno’ es su disco más personal?

Es mi gran exorcismo. Absolutamente autobiográfico. Es el lugar en el que he querido contar todo lo que llevo dentro de una forma cruda, sin ningún tipo de tapujos ni reparos a expresarme tal como soy. Lo necesitaba. Y más ahora, que con tantas redes sociales tendemos a construir un mundo irreal. Es como si todos tuviéramos que llevar una vida fascinante para estar acordes a la sociedad. Sentía una necesidad brutal de decir que dentro de esa persona de apariencia fuerte existe otra pequeña, insegura, con miedos y fantasmitas que se la comen también a veces.

Nunca se había involucrado tanto en la composición.

Sí, en casi todas la canciones. No toco ningún instrumento y eso es algo que odio, porque me cuesta mucho más expresarme, pero me encanta rodearme de músicos que, cuando yo les canto un estribillo o una estrofa, me lo saben traducir.

Hay menor presencia de guitarras poderosas ¿Seguirán ahí en el directo?

Por supuesto, mis conciertos son rock’n’roll. Siempre. Las canciones llegan al disco recién nacidas, pero luego evolucionan, tienen su adolescencia sobre el escenario.

Aparece en la portada intentando emerger del agua.

Es una forma de reflejar la sensación que he vivido, en la que necesitas oxígeno como cuando estás debajo del agua y es tu cuerpo el que te lo pide.

Asegura que la canción ‘Invisible’ no tiene que ver con el ansia de anonimato.

Habla de cuando tomas una decisión de la que tú mismo te asustas. Te da tanto miedo haberte equivocado que en ese momento deseas solo desparecer. Pero de ti mismo. Me puse muy meticulosa con la preparación del disco. No estaba cuando tenía que estar y por primera vez en mi vida decidí tomarme el tiempo que hiciera falta. He parado a tanta gente y tantos planes asegurando saber cuál era la dirección a tomar que, al final, por más claro que lo tengas, llega un momento en que todo se vuelve inseguridad y te asaltan los fantasmas.

¿Y cómo los ahuyentó?

Como he hecho toda mi vida con todo: tirando para adelante. Tratando de no escucharles cuando se ponen muy pesados y, cuando ves que siguen ahí, volver a dirigir tu mirada al sitio que quieres ir aunque te estén matando de miedo.

¿El hecho de haberse convertido en referente de tantas mujeres añade responsabilidad?

No me siento ningún referente, me siento una mujer que se deja la vida y la piel en cada cosa que hace. Que se mata por dar el tres millones por cien en sus conciertos y que lo único que le importa es que la gente los disfrute.

Dedica a su tío, Paco de Lucía, la canción ‘Llueve alegría’.

Había que recordarle como a él le hubiera gustado: con alegría. Después de estos más de cuatro años es la primera vez que puedo expresarme sobre él, y es algo maravilloso haberlo hecho junto a Alejandro Sanz. Creo que es la única persona que podría entender y sentir la canción igual que yo. Partimos de la misma esencia y vivencias, y para él fue también como perder a un familiar.

Este año se cumplen 20 de su debut con ‘Aprendiz’.

Con 15 grabé y con 16 ya empecé. Fue como hacerte mayor de sopetón. Tratando de ubicarte en este mundo tan complicado y en el que al final tantas veces estaba tan sola… Rodeada de muchísima gente, sí, pero en el fondo estás tú contigo mismo. Tú eres tu propia arma para salir adelante.