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SALÓN DEL MANGA 2018

Historia del manga en España: 50 años de cómics japoneses

El catalán cuenta con una presencia testimonial en cuanto a lanzamientos

Josep M. Berengueras

Zona de manga infantil (Manga Kids) en el Salón del Manga de Barcelona.

Zona de manga infantil (Manga Kids) en el Salón del Manga de Barcelona. / Jordi Cotrina

El papel no ha muerto. El manga es el mejor ejemplo de que las publicaciones impresas siguen teniendo futuro y que los jóvenes, más allá de ver Netflix Youtube, aún gozan de la lectura en papel. Al menos pasa en el sector del cómic japonés, donde las editoriales baten récords de lanzamientos y donde cada vez hay más firmas independientes que se suman al mercado.

El primer manga publicado en España no fue ni Mazinger ni Heidi ni Bola de Drac. En 1968 apareció en la revista Cavall Fort una historia corta llamada Tonda Haneko, de Rakuten Kitazawa, y fue en catalán. Sin tener en cuenta las versiones pirata (se redibujaban los cómics originales) de Candy CandyHeidiMarco Mazinger, habría que esperar una década (1979) para ver el primer tomo en castellano: La vida de Mao Tse-Tung, de Fujiko Fujio (Ed. Grijalbo).

En los 80 llegarían multitud de historias cortas en la revita El Víbora, y justo en los 90 empezó el primer boom editorial con Akira y, sobre todo, Dragon Ball, tanto en castellano como en catalán. Con multitud de series en la televisión, sus versiones en cómic triunfaban en los quioscos y librerías. Pero todo lo que sube, baja: el anime casi desapareció y el manga perdió fuelle.

En el 2000 resurgió el sector. Las editoriales apostaron fuerte por el cómic oriental, las revistas inundaban los kioskos con CD de regalo (llenos de contenidos pirateados) y las ventas acompañaban. En el 2007 el mercado tocó techo... y llegó la crisis. Caída de ventas. Cierre de editoriales. 

Con el número de lanzamientos casi a la par entre el 2011 y el 2014, a partir del 2015 el fenómeno resurgió. Había nuevo público, tanto joven como adulto (el que leía mangas en los 90, ahora tenía más poder adquisitivo y en algunos casos hijos a los que comprar mangas).

Hoy, el mercado es un sector maduro, en máximos históricos de lanzamiento de títulos. Las editoriales con cuarteles generales en Catalunya siguen dominando el sector (Planeta Cómic, Norma Editorial, Ivrea, ECC, Panini), con la excepción de Milky Way Ediciones, que en pocos años se ha hecho con una parte del pastel remarcable a base de apostar por obras diferentes. Hay más público femenino leyendo que nunca, y también más editoriales (pequeñas y grandes) que no se habían atrevido a publicar nunca manga y que ahora lo hacen. En las librerías cómics para todos los gustos, aunque las casi 800 novedades anuales en España están aún muy lejos en número y ventas de los números de Francia o, cómo no, Japón. Y en lo que también está lejos España es en manga digital: directamente no se apuesta por este formato. En Japón, supone ya más del 25% del mercado, y sigue al alza.

Poco manga en catalán

Si el primer manga editado en España (aquél de 1968) fue en catalán, actualmente menos del 2,5% de las novedades de cómic japonés en España son en este idioma. En el 2017, solo Planeta Cómic editó una veintena de números en catalán (todos de Bola de Drac). Este 2018, otra editorial se ha sumado: Ooso Cómics. Publica Mazinger Angels en catalán y castellano. "En Catalunya, las ventas son hasta ahora 50%-50%. En total, si haces números quizá no salgan, pero somos de aquí y apostamos por el catalán sin ayudas", explica Olga Resina, coeditora. "Vamos a editar en ambos idiomas el clásico Cutie Honey, de Go Nagai (creador de Mazinger Z). Los japoneses entienden que queramos editar siempre en catalán: a cuantos más idiomas lleguen los mangas, mejor", completa.