Ir a contenido

ENTREVISTA

Mike Newell: "El guionista es Dios"

El director de 'Cuatro bodas y un funeral' regresa con la no menos romántica 'La sociedad literaria y el pastel de piel de patata'

Juan Manuel Freire

El realizador británico Mike Newell.  

El realizador británico Mike Newell.   / QUIQUE GARCÍA / EFE

El director de 'Un abril encantado' y 'Cuatro bodas y un funeral' reincide en los argumentos románticos en 'La sociedad literaria y el pastel de piel de patata', con la estupenda Lily James como novelista en busca de una historia.

Cuando se piensa en el cine de Mike Newell, una de las primeras palabras que puede llegar a la mente es 'encanto'.

Oh, maldita sea (sonríe).

Espere, espere un momento, que también tengo alguna pregunta sobre 'Bailar con un extraño'…

¡No tan encantadora!

De todos modos, el encanto no es poco logro. Muchos directores lo intentan y a pocos les sale natural.

Tampoco es algo que me proponga. Si acabo resultando encantador, debe ser por una debilidad de carácter. El encanto es algo que solo puede suceder de manera espontánea.

'La sociedad literaria y el pastel de piel de patata' es una historia de historias, todas muy bien enredadas. ¿Quizá su película más compleja a nivel narrativo?

El libro original [de Mary Ann Shaffer, aquí publicado por Salamandra] es un ovillo de lana racional: tiene un principio, un desarrollo y un final, todo lleva de un punto a otro. Nuestro guion es como ese ovillo después de pasar por las garras de un gato desquiciado. Eso era lo que más me atraía del proyecto.

¿Da miedo estrenar una película tan desvergonzadamente romántica en pleno 2018?

Estaba muy preocupado, si le soy sincero. Sobre todo porque no sabía si las mujeres modernas permitirían a la heroína [cuidado, viene un 'spoiler'] dejar su vida perfecta atrás para casarse con un granjero. Ya podía ver al público dejando la sala hecho una furia. Pero no, les parece bien, y creo que se debe a la convicción con que Lily James hace su papel.

Desde hace años es complicado encontrar una buena comedia romántica. ¿Qué cree usted que ha pasado con el género?

Hay que sorprender más a la gente. Lo que pasó con 'Cuatro bodas y un funeral' es que era una comedia romántica como la gente no esperaba. No esperabas que el protagonista dijera a la protagonista: "¿Crees que no casarte conmigo podría convertirse para ti en algo que durara el resto de tu vida?". Mi nueva película no tiene sorpresas tan afiladas ni divertidas, pero es igual de impredecible.

"Nunca me propongo ser encantador; el encanto es algo que solo puede suceder de forma espontánea"

Como decíamos al principio, la gente piensa en Newell como un director liviano,…

¡Cabrones!

…pero tiene usted algunas películas turbulentas, como 'Bailar con un extraño'.

Era una historia muy buena. Un caso terrible y uno de los motivos por los que en Inglaterra se dejó de ejecutar a asesinos. Era una historia feminista, porque hablaba de la presión que ejerce la sociedad sobre las mujeres. Los hombres siempre se salen con la suya. A las mujeres no se les perdona nada. Soy de la misma generación que las feministas de los 60 y veía aquello a mi alrededor día tras día.

Con esa película reveló a Miranda Richardson.

Todavía seguimos siendo grandes amigos. Estuvo magnífica. Dio una gran actuación. No era una actriz famosa; de hecho, había pasado bastante desapercibida hasta entonces. Pero yo sabía que iba a estar increíble y conseguí ficharla para el papel.

Usted aprendió su oficio en la televisión, en la que se encargó de proyectos muy diversos durante los 60 y 70. ¿Cuál fue la principal lección que aprendió durante esa etapa?

Que el guionista es Dios. Aprendí a contar historias trabajando con los guionistas. El guion es el proceso más importante y quizá más complicado, aunque a veces saltar un obstáculo es más fácil de lo que parece. Alguien me enseñó que la mejor forma de arreglar un guion es separar las páginas una por una sobre el suelo y observar físicamente dónde, de repente, todo se tuerce.

El guionista es ahora mismo Dios, sobre todo, en televisión. Ellos mandan. Ellos son los 'showrunners' en general.

Sí, de golpe, el guionista está en la posición estelar. Y los tipos como yo nos decimos: "¡Jodidos showrunners!… Demasiado poder".