Ir a contenido

ENTREVISTA

'Twin Peaks' en la Costa Azul

El superventas francés Guillaume Musso publica 'La huella de la noche', un 'thriller' de campus sobre los secretos del pasado

Anna Abella

El escritor francés Guillaume Musso. 

El escritor francés Guillaume Musso.  / EMANUELE SCORCELLETTI

Entre las citas literarias -de Nabokov a Murakami, pasando por PD James y Camus- que encabezan los capítulos de ‘La huella de la noche’ (AdN), una de Patricia Highsmith, “cualquiera es capaz de asesinar”, parece advertir al lector de que no debe fiarse ante los constantes giros que envuelven el nuevo ‘thriller’ del francés Guillaume Musso (Antibes, 1974), un “‘Twin Peaks’ en la Costa Azul’”, resume el propio autor durante una entrevista en París.

Es su obra “más personal”, afirma, pues aunque no es autobiográfica, aclara, sí habla de “lugares y temas” que le son “próximos”. Lo primero, porque “es una novela de campus estudiantil” que transcurre alrededor de “un espacio cerrado”, un instituto de Antibes, donde él mismo se crió antes de marchar a estudiar a Estados Unidos de joven para volver lleno de ideas que llevaría a sus ‘best-sellers’ (33 millones de libros traducidos a 42 idiomas). Lo segundo porque, padre de dos niños pequeños, “la paternidad o la maternidad” está muy presente. “Tiene a menudo un carácter ambiguo. Un hijo te hace fuerte y al mismo tiempo vulnerable. Eres frágil porque pueden herirte a través de tus hijos, pero a la vez das y recibes mucho amor”.

"El amor, o la falta de amor, lo mueve todo. Provoca celos, venganza, rencor...", afirma el autor, cuyos libros se publican en 42 idiomas

En ‘La huella de la noche’, una reunión de antiguos alumnos en la actualidad hace emerger los secretos de tres amigos (uno de ellos, novelista superventas como Musso), que 25 años antes cometieron un asesinato la misma noche en que desaparecieron una compañera de clase, la popular Vinca Rockwell, y su profesor de Filosofía y amante secreto. El autor salta de una época a otra y juega “en paralelo con dos generaciones”. “La de los jóvenes, que me permiten escribir sobre una historia de amor, que lo viven todo con una pasión que les puede llevar a matar, y la de los padres, que lo ven todo de forma más fría y reflexiva y actúan conociendo las posibles consecuencias de sus actos”. 

Musso ha escrito una quincena de novelas, pivotando de la trama romántica a la de suspense, pasando por la influencia de una experiencia personal cercana a la muerte tras sufrir un accidente de tráfico (‘Y después’, que John Malkovich interpretó en el cine en ‘Premonición’, dirigida por Gilles Boudos). Sin embargo, no ha llegado a calar en España con las cinco que hasta ahora se habían publicado en distintas editoriales antes del fichaje por Alianza de Novelas con ‘La huella de la noche’.   

Acude Musso a motores arquetípicos del género negro. “El amor, o la falta de amor, lo mueve todo. Provoca celos, venganza, rencor... Como decía el poeta Christian Bobin, ‘siempre sufrimos por amor incluso cuando creemos que no sufrimos por amor’. El amor en todas sus formas es un tema recurrente en mis novelas, en cambio no lo es la avaricia”.  

Guillaume Musso / EMANUELE SCORCELLETTI

¿Ángel o demonio?

Todos los personajes giran alrededor de la figura de Vinca, la chica desaparecida. “La gran pregunta es ¿quién es Vinca? Es un personaje fascinante, unos lectores la detestan, otros dicen que es un espíritu libre. ¿Es ángel o demonio? Ni yo mismo lo sé. No logramos saber quién es. La novela es un retrato de ella a través de los distintos personajes”, admite Musso. Unos personajes que “han vivido con la culpa y deben aprender a perdonarse, a reconstruirse y a seguir viviendo con ello”.  

Musso buscaba una “novela policiaca sin policías", siendo el resultado que la investigación la realizan un novelista y un periodista: "Ambos se enfrentan al concepto de verdad. El periodista quiere sacar la verdad a la luz y el escritor piensa que la verdad no existe porque cada cual tiene su propia verdad respecto a Vinca”. “No todo es negativo en el hecho de guardar secretos porque están en nuestra parte más íntima -opina-. Es la sociedad la que quiere entrar en la vida privada para conocer lo que guardamos. Me incomoda esa obsesión por la máxima transparencia. El ser humano debe ser libre de mostrar lo que quiera de su intimidad”.   

Para el autor francés, "gran lector gracias a sus padres bibliotecarios", que le inculcaron "la riqueza que hay en los libros", las series en la 'era Netflix' no son ninguna amenaza. "El libro no está en peligro. Pero creo que la gente tiene un tiempo limitado para el ocio y es cierto que internet y las series pueden parecer la gran competencia. Pero eso nos fuerza a los escritores a ser más imaginativos. Lo que hay que ganar es la batalla con los niños y los jóvenes. Los libros permiten ralentizar estos tiempos rápidos y nos da un tiempo de intimidad. No se perderán.