Ir a contenido

SEDE SOCIAL

Planeta seguirá en Madrid: "Las condiciones no han cambiado"

La "orientación femenina" domina en las diez novelas finalistas del premio literario mejor dotado de España, que se falla este lunes

Elena Hevia

El presidente de Planeta, José Creuheras, y Carmen Posadas, miembro del jurado del premio.

El presidente de Planeta, José Creuheras, y Carmen Posadas, miembro del jurado del premio. / ANDREU DALMAU (EFE)

La sede social de Planeta seguirá estando en Madrid hasta que no se resuelva la “inestabilidad jurídica en la que vive Catalunya”. Así lo ha anunciado el presidente del Grupo, José Crehueras, en la rueda de prensa que tradicionalmente se realiza antes de la gala del Premio Planeta que se concederá este lunes, 15 de octubre, día de Santa Teresa. Una fecha siempre fija en el calendario en honor de la esposa del fundador José Manuel Lara Hernández. Uno más de los ritos de paso inmutables de un galardón que este año llega a su 67ª edición.  

Así que no habrá cambios porque Crehueras y su equipo no ven condiciones suficientes para que los accionistas y los autores del grupo se sientan seguros. Si el pasado año, el premio estuvo marcado por la marcha a Madrid de la sede social, este año es para el presidente un suma y sigue. No importa que el Gobierno central haya anunciado la posibilidad de dar marcha atrás al decreto del PP con el que se facilitó la marcha de muchas empresas catalanes fuera del territorio. “Creo que hoy el contexto sigue siendo el mismo, estamos donde estábamos”, ha asegurado Crehueras. Poco antes una de los miembros del jurado, Rosa Regàs, dijo disentir de las opiniones de su editor, pero no llegó a especificar esas diferencias.

El premio mejor dotado de la edición española, 601.000 euros para la obra ganadora y 150.250 para la finalista, sigue manteniendo el tipo. De puertas afuera, ni siquiera parece afectarle la deuda que en la actualidad tiene el grupo, unos 1.000 millones de euros, que bien podría saldarse con la venta, ya anunciada, de su filial francesa Editis a Vivendi. 

Voz de las mujeres

Por lo que respecta a los posibles ganadores, un año más volvieron a dispararse los rumores y las elucubraciones, más o menos plausibles, más o menos absurdas, en especial con nombres que alternan la política, el entretenimiento o el periodismo con la escena literaria o bien con zorros viejos del ‘best-seller’, habitualmente en la esfera del grupo.

El veterano Juan Eslava Galán, que actuó como portavoz de las impresiones del jurado en la presentación de las 10 obras mejor situadas para recibir el galardón, reveló las nuevas tendencias en cuanto a argumentos, cosa que también echó gasolina a la rumorología. “Se percibe que temas muy presentes en otras ediciones como el de la Guerra Civil o la novela histórica, están ahora en retroceso respecto a novelas de orientación femenina”.

Así que, al parecer, y a falta de saber si tras los siete seudónimos de los 10 finalistas se esconden hombres o mujeres, lo cierto es que la estela del ‘Me Too’ se extiende a los premios, aunque solo sea a nivel argumental, ya sea a través de ‘thrillers’, sagas familiares, novela negra o dramas psicológicos. “Lo que se percibe es una renovación de la antigua novela social que refleja la actual situación de la mujer en la sociedad y recoge algunas de sus vicisitudes históricas. La voz de las mujeres está enormemente presente en todas estas novelas incluso cuando el narrador es un hombre”, ha asegurado Fernando Delgado, otro de los miembros del jurado.  

Todo ello abunda en la idea, generalizada, de que tras ganar un hombre, Javier Sierra, el pasado año, esta edición se merecería una ganadora. 

De las diez obras seleccionadas, siete se han presentado con pseudónimo y tres lo han hecho con el nombre original del autor: Daniel Tordera ('El arte de la fuga'), María Díez García ('Los perdedores') y Leticia Conti Falcone ('Ángela').

Las obras presentadas con pseudónimo son 'El adiós', de Sandra Glaser; 'Violencia de género', de Paulina Ayerza; 'Mirando a un cielo silencioso', de Elena Francis; 'El ascenso', de James Sussex; 'La sombra del cerezo', de Ariane Onna; 'Mate', de Hatshepsut, y 'El amante de la Viuda Negra', de Ray Collins.