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crisis en una entidad

Los músicos se rebelan contra la SGAE y amenazan con retirar sus repertorios

La potente plataforma que se presentó para regenerar la entidad retira sus candidaturas

Avisa de que no reconocerá los resultados de las elecciones convocadas para el 26 de octubre

Nando Cruz

Jorge Martínez, líder de Los Ilegales.

Jorge Martínez, líder de Los Ilegales. / JAVIER ROSA

«Anunciamos la retirada de nuestras candidaturas a los comicios electorales que está previsto que se celebren el 26 de octubre, y no reconocemos la validez de la convocatoria ni aceptaremos los resultados de la misma». Así da por zanjada su participación en las elecciones a la junta directiva de la Sociedad General de Autores Españoles (SGAE) la plataforma de autores que quería regenerar la entidad de gestión de derechos de autor. Kiko Veneno, Jorge Martínez (de Los Ilegales), Jota (de Los Planetas), Rosa León, Amaro Ferreiro y hasta 15 de los 16 músicos que concurrían unidos en representación de buena parte del gremio dicen basta. Y lanzan otro órdago: «Si a fin de año» el Gobierno no ha intervenido la entidad y tutela unas elecciones con garantías democráticas, recomiendan a todos los autores «retirar el repertorio de la SGAE».

El objetivo inicial de esta candidatura, que también integran Sole Giménez (ex Presuntos Implicados), Álvaro Urquijo (Los Secretos) y José María Guzmán (de Solera) era regenerar la SGAE desde dentro, pero ante la imposibilidad de concurrir a unos comicios en los que el voto electrónico permitiera participar al mayor número posible de socios, lo que presumiblemente les habría reportado ocupar la mayoría de puestos del colegio de pequeño derecho (el de músicos), el nuevo paso será vaciar la SGAE. Las multinacionales anunciaron en julio la retirada de su catálogo internacional, medida que debería hacerse efectiva en enero. Si, presionadas por los autores estatales, hacen lo mismo con el catálogo nacional, la SGAE quedaría en cuadro.

El voto electrónico era una demanda irrenunciable de esta plataforma, pero la entidad comunicó el 19 de septiembre la imposibilidad legal de habilitar dicho sistema. Solo una semana después, el Ministerio de Cultura instaba a la SGAE a constituir en tres meses «una junta directiva de la entidad de gestión a través de un procedimiento» que garantizase «el respeto de todos los derechos reconocidos a sus miembros», un apercibimiento en el que se especificaba textualmente «que los miembros de la SGAE tienen derecho a votar electrónicamente». A dos semanas para las elecciones, y sin saber si el Gobierno moverá ficha, los autores ya lo han hecho.

Huida en masa

Vaciar la SGAE sería un proceso complicado, pues implicaría la creación a corto o medio plazo de otra entidad de gestión. Es un horizonte que ya está sobre la mesa. «Llevamos años esperando solucionar este problema, pero todo tiene un límite porque estamos hablando de nuestra manutención. La clase media de los músicos españoles ya no puede soportar más el peso de un desvío en los repartos», expone Manuel Recio, Patacho, fundador de Glutamato Ye-Yé. Esta retirada ya condicionaría la negociación de los usuarios que pagan a la SGAE, ya que sin artistas internacionales ni nacionales de renombre, a muchos no les saldría a cuenta seguir pagando. «Las televisiones pagan por usar un repertorio, pero si deja de estar en la SGAE, dejarán de pagar, con lo cual eliminamos también el problema de la rueda», aventura Patacho.

"Crear otra entidad no sería más costoso que regenerar la SGAE. Más costoso que regenerar la SGAE no hay nada"

Manuel Recio, 'Patacho'

Portavoz de la plataforma regeneradora

El de la rueda no es el único expediente que la fiscalía tiene sobre la mesa. Mientras el actual presidente de la SGAE, José Miguel Fernández Sastrón, declaraba días atrás por su presunta vinculación a esta trama, el expresidente del consejo de dirección Teddy Bautista, José Luis Rodríguez Neri (director de la filial digital) y nueve personas más están pendientes de juicio por un presunto fraude que habría causado un agujero de 21 millones de euros y se les piden penas de siete a 12 años de prisión. «La fiscalía está trabajando muy bien y nosotros creemos en la justicia, pero sabemos que en este país es lenta», expone Patacho. Así que mientras esta actúa, los autores avanzan por una vía paralela.

Opciones

«Llegados a ese caso extremo», en el que hubiese que crear otra entidad de gestión, explica, «todo dependería de las facilidades que diese el Gobierno». Porque aunque “cualquier entidad de gestión europea o estadounidense nos recibiría con los brazos abiertos -señala Patacho-, sería una vergüenza para que los autores españoles tuvieran que gestionar sus repertorios desde el extranjero”. Y añade: “Crear otra entidad no sería más costoso que regenerar la SGAE. Más costoso, en términos económicos, que regenerar la SGAE no hay nada”.

"Alguien quiere estar sentado sobre las alfombras porque como se levanten se van a descubrir muchas cosas"

Jorge Martínez

Líder de Los Ilegales

La retirada de 15 de los 16 candidatos ya está causando un efecto dominó. En pocas horas una decena de candidatos más, tanto autores como editoriales, han anunciado su retirada. Nada de esto impediría que se realizasen los comicios porque la candidatura continuista presenta suficientes nombres para cubrir los 16 puestos, pero la intención es evidenciar que los candidatos que concurran son cómplices de un modo u otro de las múltiples irregularidades en vías de juicio. “No digo que todos los que se presenten pertenezcan a la rueda, pero toda rueda necesita un eje que la haga girar”, ilustra Patacho.

La zorra en el gallinero

“Tenemos a la zorra vigilando el gallinero”, afirma Jorge ‘Ilegal’, otro de los candidatos de la plataforma regeneradora. “Alguien quiere estar sentado sobre las alfombras porque como se levanten se van a descubrir muchas cosas. Que entre aire fresco puede ser muy peligroso para individuos que han estado saqueando lo que es de los autores”, agrega. Ante la imposibilidad de entrar en el gallinero para cazar a la zorra, él también ha optado por la retirada. El siguiente paso quizá sea llevarse las gallinas y los huevos.