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LA 66ª EDICIÓN DEL FESTIVAL DONOSTIARRA

'Viaje al cuarto de una madre': cuando los hijos vuelan

La directora Celia Rico Clavellino presenta en Sebastián su ópera prima, un drama materno-filial de gestos pequeños y grandes emociones protagonizado por Anna Castillo y Lola Dueñas

Beatriz Martínez

“Una relación maternofilial alejada de clichés”. Anna Castillo y Lola Dueñas nos presentan ‘Viaje al cuarto de una madre’.

Una madre, una hija y el espacio que habitan. Son los tres elementos que componen la ópera prima de Celia Rico Clavellino titulada ‘Viaje al cuarto de una madre’, un drama que gira en torno a los vínculos materno-filiales y que se presenta en la sección Nuevos Directores en el Festival de San Sebastián.

La película nos adentra en un doble itinerario: el que sufre Leonor (Anna Castillo), una joven que necesita salir de esa atmósfera de protección y empezar a tomar decisiones por sí misma, y el de Estrella (Lola Dueñas), estancada después de la muerte de su marido y que se refugia en el amor hacia su hija como única tabla de salvación.

“Se trata de una relación alejada de los clichés”, nos cuenta Anna Castillo. “Pero al mismo tiempo resulta muy real, porque describe cosas que yo creo que nos han pasado a todas como hijas, ese sentimiento de responsabilidad para con tu madre, no querer hacerle daño y al mismo tiempo sentir la necesidad imperiosa de salir de ahí y tomar algo de distancia. Es algo muy sencillo, pero que pocas veces se ha contado tan bien”.

A ambas actrices les emocionó profundamente el guion de Celia y enseguida quisieron involucrarse en el proyecto. Para interpretar a Estrella, Lola Dueñas se trasladó unos meses antes del rodaje a Constantina, en la provincia de Sevilla, donde trascurre la acción, y estuvo recibiendo clases de costura de la propia madre de la directora, Gloria. “Sabía que solo podía acceder al personaje a través de su profesión, ya que de alguna manera define su carácter. Soy muy obsesiva y pesada y me empeñé en hacerlo bien, pero es que era importante para contar cómo era Estrella. La madre de Celia se convirtió en mi gran maestra y aprendí todo de ella”.

Lola Dueñas y Anna Castillo, en un fotograma de 'Viaje al cuarto de una madre'.

A la directora le interesaba explorar el universo femenino a través de la maternidad y para ello utilizó como metáfora una mesa camilla alrededor de la cual, ambas habían construido su intimidad a lo largo de los años. “Es un personaje más”, dice Anna. “Y simboliza el vínculo de protección, calor y comodidad que les había acogido y arropado hasta el momento”.

Espacio cerrado

La película se desarrolla casi por completo en el espacio cerrado de una casa, en la más estricta intimidad doméstica. La madre mira a la habitación de su hija y viceversa, estableciéndose un juego de perspectivas muy interesante en el que ambas intentan comprenderse y respetarse. Por eso resultaba fundamental la complicidad entre las dos actrices, que nos regalan una interpretación tan generosa como repleta de sensibilidad.

Se trata de una película de gestos pequeños y grandes emociones, y que apuesta de manera muy clara por la sobriedad estilística. “Cuando leí el guion y conocí a Celia me di cuenta de que ahí había una gran directora”, cuenta Lola Dueñas. “Y los grandes directores pueden hacer casi cualquier cosa”.

Ambas actrices reconocen entusiasmadas que estamos en un año de películas que se articulan alrededor de grandes duelos interpretativos femeninos, entre ellas ‘La enfermedad del domingo’ (Susi Sánchez y Bárbara Lennie) y ‘Quién te cantará’ (Nawja Nimri y Eva Llorach). “Creo que atravesamos un estupendo momento y por suerte hay directoras como Celia que escriben papeles maravillosos para nosotras”, concluye Anna.