Ir a contenido

EL ANFITEATRO

El castigo de la desobediencia

El Festival de Bayreuth estrena fuera del teatro que levantó Wagner la ópera 'el novio desaparecido' del compositor austriaco Klaus Lang

Rosa Massagué

Escena de la ópera el novio desaparecido, de Klaus Lang, con los hermanos Bubenicek en el escenario y reproducciones videográficas al fondo, dentro de la programación Diskurs Wagner, en el festival de Bayreuth.

Escena de la ópera el novio desaparecido, de Klaus Lang, con los hermanos Bubenicek en el escenario y reproducciones videográficas al fondo, dentro de la programación Diskurs Wagner, en el festival de Bayreuth. / ENRICO NAWRATH

Solo las óperas de Richard Wagner, y aún no todas, son las que se representan en el Festival de Bayreuth, en el teatro que mandó construir el propio compositor para tal fin. Este año, sin embargo, ha habido el estreno de una ópera contemporánea aunque no ha visto la luz en aquella sala y lo ha hecho dentro de una programación complementaria, ‘Diskurs Wagner’, con la que Katharina Wagner, la actual directora del festival, plantea por segundo año consecutivo un debate crítico sobre la obra de su bisabuelo. El tema de este año gira sobre la prohibición en el arte.

La ópera estrenada es ‘der verschwundene hochzeiter’ (‘el novio desaparecido’), así en minúsculas, del compositor austríaco Klaus Lang (Graz, 1971). La historia remite a una leyenda de la Baja Austria en la que un novio es invitado a una boda por un desconocido. Una vez allí no podrá bailar más de una vez, pero, naturalmente, baila más y cuando regresa a su pueblo nadie le conoce. Un hombre que lee un libro antiguo, al verlo, recuerda la historia del novio que había desaparecido hacía 300 años. Entonces, el joven se convierte en polvo.   

Como en ‘Lohengrin’, la ópera de Wagner con la que se inauguró esta edición del festival, esta nueva obra presenta la rigidez de una prohibición y las nefastas consecuencias que tiene para quien la rompe.

La ópera se estrenó en el centro cultural Reichshof, un local que había sido un cine y que mantiene dicha estructura. Fueron los intérpretes el Ictus Ensemble, de Bruselas, el coro alemán Cantando Admont, el bajo Alexander Kiechle, el contratenor Terry Wey y los hermanos gemelos bailarines Jiri y Otto Bubenicek, bajo la dirección del compositor. Los 20 instrumentistas y las 12 voces se repartieron al fondo y a los lados del patio de butacas, mientras que el pequeño escenario fue para los bailarines, y para unas proyecciones muy bien elaboradas que creaban un efecto de realidad-irrealidad inquietante, firmadas por Friedrich Zorn.

La partitura de Lang presenta una música con poco contraste, muy minimalista. La disposición de los instrumentistas y de las voces hacía que el sonido fuera muy envolvente y generara una atmósfera turbadora. El estreno de ‘der verschwundene hochzeiter’ lo tenía todo, una buena historia, una buena y muy cuidada interpretación, una puesta en escena de Paul Esterhazy estudiada hasta el más mínimo detalle, un vestuario colorista de Pia Janssen. Lo que le sobraba a este ‘novio desaparecido’ era buena parte de los 90 largos minutos de duración. La música y el movimiento parecen estar en un bucle que va repitiéndose y esto acaba cansando.

Por el contrario, supieron a poco los 17 minutos de su obra ‘schumanns geister’ para cuarteto de cuerda y piano basada en la última obra para dicho instrumento de Robert Schumann, las ‘Geistervariationen’. En ella Lang crea dos planos. En uno, el piano marca las referencias al compositor romántico mientras que en otro, las cuerdas crean una atmósfera inconcreta y misteriosa. La referencia que se hacía en el programa de mano al célebre cuadro ‘El caminante sobre el mar de nubes’, del contemporáneo de Schumann, Caspar David Friedrich, resultaba muy apropiada.

Esta pieza era una de las tres que se interpretaron en un concierto en Villa Wahnfried, la casa de Wagner, dentro de la citada programación complementaria del festival. Las otras eran el ‘Cuarteto del emperador’, op 76, de Joseph Haydn, y el Cuarteto n. 4, op 83, de Dmitri Shostakóvich. Fueron los intérpretes Dominik Hellsberg (violín), Karl Heinrich Niebuhr (violín), Ivan Bezpalov (viola), Margarethe Niebuhr (violonchelo) y en la pieza de Lang, el pianista Jendrik Springer. Todos ellos son músicos de la orquesta del festival.

El estreno de la ópera tuvo lugar el 24 de julio, y el concierto, el 30.

Temas: Ópera