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ENTREVISTA

Adrià Puntí: "Lo que he hecho ahora no lo ha hecho nadie"

El músico de Girona estrena en el Festival de Porta Ferrada las canciones de un disco autogestionado, 'Enriu-te'n fins que el cor et digui prou'

Jordi Bianciotto

Adrià Puntí, en Salt (Girona).

Adrià Puntí, en Salt (Girona). / FERRAN SENDRA

Tres años después de su última y doble entrega (‘La clau de girar el taller’ y el libro-disco ‘Enclusa i un cop de mall’), Adrià Puntí da nuevas señales de vida creativa. Esta vez, de un modo definitivamente extraño: el disco ‘Enriu-te’n fins que el cor et digui prou’, autoproducido y autoeditado, y que por ahora solo está al alcance de los compradores de una entrada ‘premium’ del concierto de este sábado en el Festival de la Porta Ferrada, en Sant Feliu de Guíxols (Espai Port, 22.30 horas). Actuará allí en formato de trío, con Pedrito Martínez (bajo y contrabajo) y Dani Pujol (batería y percusiones).

Nos encontramos con el que fuera líder de Umpah-Pah en su Salt natal. Vemos a Puntí afectado por la evocación de su padre, fallecido hace solo dos semanas y al que ha dedicado sus últimos trabajos.

¿Cuál es la causa de la risa que da título al disco?
Es un título ambivalente. Tiene un carácter romántico, nostálgico, pero también se puede coger por el lado humorístico. Ya sé que es incorrecto decir ‘enriu-te’n’, no está bien dicho, ¿no?

Debería ser ‘riu-te’n’. Cosas de los pronombres.
Ya, ya... Aquí se dice mucho.

¿Cuántas canciones tiene el disco?
Creo que son 11. Todas nuevas. Pero la pregunta de cuántas canciones tiene es difícil de contestar porque aquí he cogido un poco la idea del rock sinfónico, de aquellos discos que se hacían con muchos cortes, pero evolucionada. En el disco hay canciones muy acústicas pero también con caña y con cosas divertidas. Como ‘Locus’, la historia de un pueblo como Salt, en el que se junta gente muy variopinta.

¿Estamos en la obra que completa la trilogía inspirada en su padre?
Sí, ‘Incompletament Puntí’ fue la primera y ‘Enclusa i un cop de mall’ y ‘La clau de girar el taller’ eran la tercera. Dije entonces que dejaba la segunda parte para más adelante y que la haría como me diera la gana. Y esto es lo que estoy haciendo. Toda la trilogía está dedicada a mi padre, Narcís Puntí i Sans. Un artistazo. En esta segunda parte me explayo con cosas que tienen que ver con él, positivas, negativas... Esta trilogía da pie a conocer su obra como escultor, repujador, pintor... Como trabajador.

¿Quién toca en la grabación?
Lo he producido yo y han ido pasando músicos: Pedrito Martínez, Albert Jordà, Dani Pujol... Gotard Mas, el ingeniero de sonido...

"Con el dinero que me deben las discográficas podría construir un castillo"

Adrià Puntí

¿Llegó a escuchar el disco su padre?
Sí, ¡y lo bailó y todo! ¡Y rió con él!

Ofrece el CD al público de Porta Ferrada que compre la entrada ‘premium’.
Sí, y he pintado en acuarela uno a uno. Hacer esta obra es cansado, ¿eh? Yo no pinto así como así, debo tener ganas de hacerlo. Y de lo que puedo estar seguro es de que un Puntí es un Puntí. La entrada del concierto vale 40 euros y tienen derecho a parking, a espectáculo y al disco ilustrado. Creo que serán unos 100 discos. A la venta no estará. Es una obra evolutiva. Yo comencé esta historia en Can Cordons, el restaurante, donde he estado haciendo un espectáculo con algunas de estas canciones.

¿Le gustaría publicarlo y distribuirlo más adelante de una manera convencional?
Ya veremos qué pasa. Yo la vida me la he tomado intentando asumir retos. No quiero criticar la industria, pero lo que he hecho ahora no lo ha hecho nadie. Puede sonar vanidoso o egocéntrico, pero es así. Cuando se hace un disco se pone el 100% de ilusión y aquí eso está multiplicado por millones.

¿Y si, después de Porta Ferrada, alguien cuelga el disco en internet?
Pues bueno, pero no será la obra completa, sino solo una parte. No tengo ni idea de qué pasará. Solo sé que me gusta esta forma de hacer. En el disco no hay ningún logo.

"No quiero ser vanidoso ni chulo ni nada, pero creo que este disco tiene un valor que mucha gente no podría pagar"

Y quien lo quiera y no pueda ir a Porta Ferrada, ¿debe esperar a otro concierto?
Eso es. Se están planteando en Barcelona y otros lugares, pero ya en otoño.

¿Hay una motivación artística en esos discos pintados a mano, o todo responde a que el dinero está hoy más en el directo que en las grabaciones?
Es artística, completamente. Lo otro ni me lo planteo, porque nunca me he ganado la vida vendiendo discos. Con el dinero que me deben las discográficas podría construir un castillo. ¡No me han pagado nunca!

¿Nunca?
No sé, hay muchas trampas.

El proceso parece muy artesanal.
No me gusta esta palabra. No quiero ser vanidoso ni chulo ni nada, pero creo que este disco tiene un valor que mucha gente no podría pagar.

¿Diría que el trabajo refleja una época fértil como compositor?
Nunca me he impuesto nada. Tengo la suerte de que puedo trabajar con aparatos de primera calidad.

"Hay una canción titulada ‘Trump’. Se la canto a él. Ahí explico un poco lo que está pasando. Y toda la movida esa de Puigdemont"

En paralelo a la figura de su padre, ¿las cosas que ocurren en el mundo le afectan como autor?
Hay una canción titulada ‘Trump’. Se la canto a él. Ahí explico un poco lo que está pasando. Y toda la movida esa de Puigdemont. Sí, sí, mezclando las cosas, ¡arreglándolo todo! (ríe).

¿Ha ido a alguna manifestación en su vida?
No. Y lo de Puigdemont lo he seguido y lo he sufrido. Pero primero estaban mis padres, he estado cuidándolos. En ‘La prova del nou’ había un mensaje visionario: motivos sin juicios, juicios sin motivos.

Alguien que trabaja con las palabras como usted, ¿qué opina de los raperos condenados por sus letras, como Valtònyc?
No lo sé, ¿qué ha hecho? No sé, que cada uno haga lo que quiera.

Tras esta trilogía vendrá un cambio de tercio.
Sí, supongo. No sé. Ya saldrán otras cosas. Tengo proyectos. Estoy grabando la película ‘Viatge d’un savi vilatrista cap enlloc’.

"No tuve nada que ver con la separación de Umpah-Pah. Yo no me habría separado"

Mítica película.
Mítica película. El rodaje está bastante avanzado.

¿Ha recibido propuestas de reunir Umpah-Pah?
Sí. Siempre he dicho que estoy orgulloso de Umpah-Pah, pero yo no tuve nada que ver con la separación. Yo no me habría separado. Se decidió así. Y yo me quedé, como siempre, con el cirio en la mano. Marc Marquès (batería de Umpah-Pah) ha grabado en estas sesiones, pero no estoy seguro de si sale en el disco porque de cada canción tengo cuatro versiones distintas.

Estuvo más de una década sin publicar canciones. ¿Ha hecho balance de este regreso?
Para mí ha sido un exitazo ver que la gente responde y que reacciona con las canciones. Como ‘Prohibit’, que todo el mundo conoce como ‘Benvinguts al desastre’. Mira que estoy loco: ¿por qué no le pondría este título?

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