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ENTREVISTA

Sergi Portabella: "Me gustan las películas que tienen un mundo propio y cerrado"

El joven director catalán estrena 'Jean-François i el sentit de la vida', su ópera prima

Beatriz Martínez

El joven director catalán Sergi Portabella. 

El joven director catalán Sergi Portabella.  / DAVID CASTRO

Un niño que sufre acoso escolar encuentra en el baño la obra de Camus 'El mito de Sísifo' y a partir de ese momento se obsesionará con los existencialistas. Es el punto de partida de ‘Jean-François i el sentit de la vida’, la ópera prima de Sergi Portabella, antiguo alumno de la ESCAC que como su personaje protagonista inició por libre una aventura desligándose de la escuela para encontrarse a sí mismo como artista y creador. El resultado es esta ‘coming-of-age’ afrancesada en la que demuestra su sensibilidad para introducirse en el imaginario infantil y juvenil desde un punto de vista nostálgico a través de la reivindicación de la lectura como parte esencial del aprendizaje.

¿De dónde surge la idea de la película?
Tiene un punto autobiográfico porque he tirado mucho de mis recuerdos de niñez. Se me ocurrió el personaje de este niño existencialista al que nadie toma en serio, que descubre los libros y que adopta un alter ego, Jean-François, a través del que poder reinventarse y ser libre de todo aquello que lo constriñe en su presente.

La lectura ocupa un lugar primordial en el desarrollo de la trama.
Es algo muy importante para mi a la hora de entender la adolescencia como etapa formativa y quería reivindicarlo. El libro te permite ver que hay mundos mucho más allá del que conoces, te ayuda a ampliar tu pequeño universo y adentrarte en terrenos desconocidos.

La película se ubica en un presente en el que apenas hay tecnología.
Antes teníamos una relación más personal con los objetos culturales. Te dejaban un libro o un disco y se convertía en un descubrimiento que necesitabas compartir o guardar para ti solo. Ahora lo tenemos todo al alcance de la mano gracias a Internet y eso se ha perdido un poco. La película es nostálgica, pero desde un punto de vista relativo, sin dejar que ese sentimiento se convierta en una losa. No es bueno seguir recreándonos en el pasado. En el caso de la tecnología, me molestaba, se convertía en un impedimento a la hora de construir el universo del personaje. Me gustan las películas que tienen un mundo propio y cerrado, que se parece mucho al nuestro, pero con sus propias reglas.

¿Cómo integró el acoso escolar en la película?
Forma parte del personaje, de su aislamiento y su introspección. Lo quise tratar como lo recordaba, como un acoso que no tenía nombre, que era una cosa normalizada. El protagonista se lo quiere contar a nadie porque le da vergüenza y por eso se refugia en una realidad paralela.

Y en cuanto al existencialismo hoy... ¿cree que nos seguimos planteando mucho el sentido de la vida?
Creo que la adolescencia es el momento crucial en el que se hacen las grandes preguntas. A mí me marcó mucho ‘El mito de Sísifo’, porque en él Camus intenta desmontar el existencialismo. Por eso se establece una contradicción de la que sale el mensaje positivo en forma de ‘feel-good movie’. Como dice el libro, a Sísifo hay que imaginárselo feliz. Y eso es lo que intentará Jean-Françis, aunque nada de lo que pase a su alrededor tenga mucho sentido. 

Temas: Películas Cine

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