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CRÓNICA

Helloween, fiesta de la calabaza en el Rock Fest

El grupo alemán sacudió Can Zam con un repertorio de clásicos realzado por la recuperación de dos miembros históricos, Michael Kiske y Kai Hansen

Jordi Bianciotto

Concierto de Helloween en el parc de Can Zam.

Concierto de Helloween en el parc de Can Zam. / FERRAN SENDRA

Rompiendo la tradición de todas esas bandas que han sufrido cambios internos y cuyos miembros y exmiembros se miran con odio, Helloween nos brindó este viernes en el Rock Fest una inhabitual estampa de armonía. Porque la actual gira de los alemanes, ‘Pumpkins united’, ofrece la imagen inédita del quinteto convertido en septeto con la incorporación de dos excomponentes carismáticos, Michael Kiske y Kai Hansen.

El heavy metal cultiva la camaradería, y más en el contexto de un macrofestival, así que, aunque ningún principio artístico determina que una banda con dos cantantes y tres guitarristas sea mejor porque sí, la rearmada formación lo hizo pasar bomba a sus fans desde los 13 minutos de la primera canción, la dramática y zigzagueante ‘Helloween’. Kiske, cantante de la época clásica (1987-93) y su sucesor, Andi Deris, ambos con sus gargantas en condiciones, cantaron juntos y por separado, alternándose estrofas o adjudicándose canciones completas. Can Zam tembló con los fetiches ‘I’m alive’ y ‘March of time’ o con piezas más cercanas en el tiempo como ‘Are you metal?’.

Kei Hansen guitarrista del grupo en los 80 (y cantante en su versión primigenia) tuvo su momento en un ‘medley’ encabezado por ‘Starlight’, y la sesión, aunque nos privó de la versión completa de ‘Keeper of the seven keys’, cristalizó en unos definitivos ‘Future world’ y ‘I want out’. Cartas expeditivas en un Rock Fest que, previamente, mostró su cara más épica con dos modalidades del metal sinfónico: la más melódica a cargo de la banda finlandesa Stratovarius, con himnos como ‘Forever free’ a toda velocidad, y la versión death por los noruegos de Dimmu Borgir, cavernosa y peliculera, con ‘Mourning palace’ como aparatosa ofrenda final.

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