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MEMORIA

El legado de García Lorca se concentra por fin en Granada

Una avanzadilla de 5.000 piezas del archivo del poeta aterrizan en la ciudad tras solventar numerosos obstáculos

Julia Camacho

Laura García Lorca (en el centro), sobrina del poeta, en el simposio en el que se ha hecho pública la noticia.

Laura García Lorca (en el centro), sobrina del poeta, en el simposio en el que se ha hecho pública la noticia. / EFE / MIGUEL ÁNGEL MOLINA

Tres lustros después de que se pusiera sobre la mesa la posibilidad real de trasladar el archivo histórico de Federico García Lorca a Granada, el sueño se ha hecho realidad. El corazón del legado, unas 5.000 piezas entre manuscritos, poemas, partituras, correspondencias o dibujos, dejará en las próximas horas la Residencia de Estudiantes de Madrid para ocupar el Centro Lorca, la magna sede creada para exhibirlo y que lleva tres años vacía. El resto del archivo, como la biblioteca y los fondos adquiridos con posterioridad, irán llegando a la ciudad para universalizar aún más al poeta y dar a Granada “una luz que necesitaba”, según argumentó la sobrina del artista, Laura García Lorca.

Tras su muerte, el archivo permaneció en la Residencia de Estudiantes, donde Lorca entabló amistad con la Generación del 27 de Luis Buñuel o Salvador Dalí. Pero al igual que la búsqueda de sus restos, el legado ha estado rodeado de sobresaltos. En el año 2002 se iniciaron las conversaciones entre familia y ayuntamiento para la creación del Centro Lorca para que lo antes posible acabara albergando el archivo, conformado por más de 20.000 documentos, entre los que destacan el manuscrito de ‘Poeta en Nueva York’ o piezas de Dalí Benjamín Palencia. Querían cumplir el objetivo marcado en la constitución de la Fundación Lorca allá por 1986 de preservar “la labor de salvaguarda y recopilación de papeles dispersos que mis abuelos, padres y tías iniciaron desde el exilio, llevando a la par su dolor y su deber”, explicó ayer la sobrina. Sin embargo, el sobrecoste de las obras, los choques entre las administraciones implicadas en el consorcio encargado del proyecto (Ministerio de Cultura, Junta de Andalucía, Diputación provincial y Ayuntamiento) e incluso el fraude en la gestión del secretario de la Fundación, que dejó un agujero de 8 millones de euros y sigue aún en los tribunales, lastraron esta mudanza.

El impulso definitivo llegó en los últimos dos años. La Fundación fue apartada del Consorcio para resolver sus cuitas, y el legado --tasado por Christie’s en 20 millones de euros-- fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y por tanto invendible para evitar la tentación de ser usado para sufragar esas deudas. A finales del pasado año, se llegó al acuerdo final: las administraciones pagarían un deposito a la fundación hasta 2020 y obviaban el desfase en las cuentas presentadas por la misma, abriendo la puerta a que el Centro fuera por fin el “lugar de luz y de radiación de la obra de García Lorca”, explicó entonces su sobrina.

Del manuscrito de Poeta en Nueva York a dibujos y fotos

El legado de Federico García Lorca está compuesto por más de 19.000 piezas de todo tipo, tanto suyas como de amigos y artistas. Entre otras cosas, hay 46 dibujos originales del poeta, 176 misivas dirigidas a su familia y amigos y más de 2.000 páginas de cartas a él dirigidas. Incluye además muebles, un archivo fotográfico con más de 900 fotografías ya catalogadas o diverso material musical, desde partituras autógrafas de García Lorca a otras más de 300 coleccionadas por él; una colección compuesta por miles de recortes de prensa española y extranjera que se han recogido y catalogado de manera sistemática desde 1986. También forma parte del mismo la biblioteca personal de Federico García Lorca, con “una importante colección de revistas literarias de la época, unos 125 libros dedicados al poeta por sus autores, un fondo de 4.624 libros catalogados y más de 500 por catalogar”, según la fundación, así como obras de arte del poeta que firman artistas de la talla de Salvador Dalí, Ramón Gaya, Ismael de la Serna, Rafael Barradas, Manuel Ángeles Ortiz, José Caballero, o Benjamín Palencia.

El legado lo completan ejemplares de todas las ediciones de las obras de García Lorca en castellano y en traducciones a todos los idiomas; igualmente, hay una importante colección de libros y artículos críticos sobre la vida y obra del poeta, y un archivo de prensa enfocado especialmente en Federico. Se trata en su mayoría de piezas donadas por familiares y amigos del poeta, pero también de adquisiciones, como el manuscrito de Poeta en Nueva York, regalado a José Bergamín y que fue comprado en la subasta de objetos de una actriz mexicana 2003 por 200.000 euros.