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crónica musical

Yung Beef endemonia el Primavera Sound

El exmiembro de PXXR GVNG muestra la versión más punk y oscura del trap encaramado a lo alto de su icónica jaula-escenario

Ignasi Fortuny

Yung Beef, en el concierto del Primavera Sound. 

Yung Beef, en el concierto del Primavera Sound.  / FERRAN SENDRA

La última vez que Yung Beef (Fernando Gálvez) actuó en el Primavera Sound salió ataviado con camisa y americana. Entonces, hace dos ediciones del festival, rompió los esquemas del público junto a sus compañeros de PXXR GVNG, D. Gómez (Kaidy Cain) y Khaled, combinando sus letras callejeras con ritmos latinos tocados en directo por una banda. Hizo, hicieron, como siempre, la suya, su camino. De eso bebe el trap, de la autenticidad y de la fusión de cuantiosos giros de diferentes estilos musicales que crean un universo casi infinito. Y por eso nadie sabe lo que es, porque sus lenguajes son nuevos y prolifera a un ritmo trepidante.

Este miércoles por la tarde, en la jornada inaugural y de puertas abiertas del festival, el trap oscureció el colorido y feliz Primavera Sound. Yung Beef es algo así como ese demonio que te susurra al oído y te puede llevar por un abanico de emociones. Ocurre así en su nueva 'mixtape', 'A.D.R.O.M.I.C.S. 4', que cuenta con las bases del también oscuro productor Steve Lean, en la que su música te puede llevar al baile, a la risa y a la tristeza. No sucede de la misma manera en directo, donde el escenario, su ya icónica jaula situada en medio de la pista, es propicia al jolgorio desmedido y sin tiempo para algo que no sea el brinco.


Encima de ella apareció Yung Beef, acompañado casi en todo momento del alborotador Hakim, que, como él, también formó parte del pionero grupo Kefta Boys. Hakim, pantalones bajos y con una especie de chaleco antibalas como camiseta, puede que sea uno de los representantes estéticos más claros de lo que el imaginario colectivo entiende por trap. Así lo expresó el mismo Yung Beef en una rueda de prensa antes del concierto ante la ya chistosa pregunta: "¿Qué es el trap?" "El trap es Hakim con un kilo de cocaína", espetó.

Yung Beef, convertido en príncipe de las tinieblas, lució en el Primavera la versión más punk del trap e interpretó parte de sus temas nuevos y los acompaño con algunos de sus más míticos. Muestra de los primeros fueron 'Inferno', 'Rosas azules', con la que acabaron, o 'Me perdí en Madrid', anunciada como 'Me perdí en La Mina' y 'Me perdí en San Roque'. Cantó a gritos sobre sus voces, como siempre. Y a ratos, también como siempre. Algo que solo sorprendió al típico despistado con el que puedes topar en macrofestivales como el Primavera. Pero es que a un concierto de Yung Beef no solo se va a escuchar y ver, también a rendirle culto. Si no que se lo pregunten a los súbditos que rodean su jaula en cada actuación.

El espacio del escenario Hidden quedó pequeño por cuestiones de seguridad y mucha gente se tuvo que conformar con verlo desde la distancia.

Por lo alto de la jaula también pasaron Bad Gyal, Kaidy Cain y ElMini, autor de una de las mejores canciones tristes de la escena representada por la etiqueta trap. Con su excompañero en PXXR GVNG interpretó 'Xapiadora', que dice así: "Si tu no me quieres; yo no voy a sufrir; la calle está enamorada de mí; si tu no me quieres; i don’t really care; me voy pa la calle; a fumar y a joder". El bolo acabó con un salto de Yung Beef al público al ritmo de 'Dinero en la ola': "Tengo dinero en la ola; yo digo el sitio y la hora; yo hago que siga la moda; en la calle yo soy la emisora". Pues eso, la calle está enamorada de Yung Beef.