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CONFLICTO PATRIMONIAL

Aragón prepara dos nuevas demandas por arte sacro en disputa con Catalunya

Berbegal y Peralta de Alcofea estudian reclamar bienes, y Roda de Isábena la restitución de su archivo documental

Natàlia Farré

El frontal de altar de Berbegal, una de las joyas del Museu de Lleida.

El frontal de altar de Berbegal, una de las joyas del Museu de Lleida. / RAMON GABRIEL

Berbegal y Peralta de Alcofea, más Roda de Isábena. Son los próximos conflictos a estallar entre Aragón y Catalunya por el arte sacro. En marcha están ya el archipublicitado litigio por los bienes de Sijena, con dos frentes abiertos. Y el conocido como los 111 bienes de la Franja que empezó a andar con una demanda civil presentada en febrero pasado por el obispado de Barbastro-Monzón contra el de Lleida. Y nadie duda, ni a uno ni al otro lado del Noguera Ribagorçana, de que, antes o después, llegarán los otros dos litigios. "Los van anunciando pero aún no han presentado nada", afirman desde el Museu de Lleida. "Reclamaremos todo lo que es de Aragón", asegura Jorge Español, abogado de las parroquias afectadas. 

Se ha dado muchas veces por hecho que los 111 bienes de la Franja eran 113. No. En realidad los decretos eclesiásticos de 1998 y del 2005 hablan de 110, porque los otros tres cayeron de la lista al no pertenecer los municipios de donde proceden las piezas a la diócesis de Barbastro-Monzón sino a la de Huesca (el que suma 111 se ha añadido con posterioridad y no se discute). Y estos tres bienes desgajados del conflicto actual son los que protagonizarán uno de los dos litigios que se vislumbran. Son el frontal de Berbegal, un magnífico ejemplo del llamado 'arte del 1200', la tabla de ‘Sant Pere i de la Crucifixió’ de Peralta de Alcofea y la portalada románica de El Tormillo (núcleo agregado de Peralta). Los dos primeros custodiados en el Museu de Lleida y está última colocada en la iglesia de Sant Martí de Lleida. En 1893 fue recuperada en estado ruinoso por el obispo Meseguer y  restaurada. Hay recibo: 375 pesetas. Y carta del rector al obispo explicando la unanimidad del Ayuntamiento de Peralta para que "disponga cuando quiera y como quiera" de ella.

Querellas criminales

Da igual. Español no tiene dudas: "Lo que sí tengo claro es que estas piezas no se van a quedar en Lleida. La reclamación la tienen que hacer las parroquias por sí mismas o ceder la representación a un tercero, que puede ser el obispado de Huesca o el Gobierno de Aragón. El tema se está hablando con el obispo. Algún paso se va a hacer seguro, lo que no sé es en qué sentido". De momento la Diputación General de Aragón ha pedido la representación jurídica en numerosas ocasiones y el obispado oscense se la ha negado. Falta por ver si la diócesis actuará en nombre de las parroquias o estas lo harán por su cuenta.  

Pase lo que pase, cuando ocurra no será la primera reclamación por estas piezas. En el 2010 se presentaron dos querellas criminales, una por parte Peralta de Alcofea y otra de Berbegal, contra el entonces obispo de Lleida Joan Piris por apropiación indebida, pero fueron desestimadas. Este conflicto, como el de los 111 bienes de la Franja, tiene su origen en la segregación de estas parroquias del obispado de Lleida. En este caso a favor del de Huesca, en 1955, pero a diferencia del de Barbastro-Monzón no obedece al decreto ‘Ilerdensis et Barbastrensis de finum mutatione’ de 1995 sino al Concordato que firmó la Santa Sede con España en 1953 y por el que ya se pedía que los límites eclesiásticos y políticos se ajustaran.   

Valor incalculable

Diferente es la historia del tesoro artístico y documental de la catedral de Roda de Isábena. Pero su destino judicial parece el mismo. Roda de Isábena fue obispado hasta el siglo XII, momento en que se trasladó la sede episcopal a la capital del Segrìa. Pero el municipio oscense conservó el título de sede catedralicia hasta la firma del Concordato con la Santa Sede de 1851. A raíz de ello, el 25 de marzo de 1864 el Ministerio de Gracia y Justicia promulgó la declaración de la reina María Cristina por la que el archivo de Roda se agregaba al de catedral de Lleida, entre ellos una joya de incalculable valor: la Biblia de Roda. Algo que Español no comparte: "No lo donó la reina Maria Cristina como dice Lleida", apunta, no sin antes imputar tal desbarajuste judicial a los obispos: "La culpa la tiene el clero nacionalista catalán que no lo ha devuelto. Lo que debería tener Lleida es una actitud caballeresca y decir 'hemos perdido y esto es vuestro'. Y a partir de aquí llevémonos bien que somos vecinos". 

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