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ESTRENO EN BARCELONA

'Vooyeur', lección de sexo en el Club Capitol

La polifacética Patricia Jordá, actriz y terapeuta sexual, utiliza el teatro para replantear las conexiones eróticas

Marta Cervera

Una escena de Vooyeur.

Una escena de Vooyeur.
Patricia Jordà, actriz y autora de Vooyeur, en una escena de la obra.

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El sexo es uno de los temas que más atraen al ser humano pero también uno de los que más frustración provoca. Lo sabe muy bien la actriz y terapeuta sexual y de pareja Patricia Jordà, autora de 'Vooyeur. Mirar solo es el comienzo'. Convertida en Lilith moderna y maestra de ceremonias ofrece ideas, tanto a hombres como a mujeres, para disfrutar con el sexo. El espectáculo surgió hace tres años para unir dos mundos que Jordà conocía bien: el teatro y el sexo. "En realidad he llevado a escena conceptos de terapia sexual para respaldar un montaje con finalidad terapéutica". 'Vooyeur' estará en el Club Capitol solo los viernes de este mes de mayo.   

El aburrimiento y la falta de deseo son una de las causas más frecuentes que llevan a la gente a su consulta. "En general, para recuperar el apetito hace falta fomentar otro tipo de juegos en la relación, cosas no tan centradas en la cama que estimulen la imaginación", cuenta la experta. El público puede indetificarse con muchas de las situaciones que plantea la obra, personajes masculinos y femeninos curiosos que irán poniendo en práctica lo mejor que saben una serie de ejercicios para ampliar su abanico erótico. "A veces una conversación, un juego de seducción o una mirada te excitan más que otra cosa", afirma.

Lilith, fue la primera mujer de Adán. "Ella lo abandonó porque no quería someterse a él y, al dejar el paraíso, fue al infierno. Pero ahora ese mito e icono feminista ha vuelto para explicar a las descendientes de Eva todo lo que aprendió", dice Jordá, que en escena vestida con un ceñido modelo de cuero negro. Los mortales a los que Lilith enseñará sus trucos están interpretados por Alda Lozano, Rodrigo Ramírez, José Ygarza e Iban Malo. "Básicamente les propone juegos no tan coitocentristas sino que estimulen otros órganos como la piel o el cerebro, que es el verdadero órgano sexual". Y añade:  "En el espectáculo son ellas quienes llevan la iniciativa".

Buena acogida

Al parecer, sus consejos no han caído en saco roto. El espectáculo ha triunfado en muchos lugares, repetido en algunas plazas y hasta ha atraído a algún que otro cliente a su consulta. "Una vez vino un hombre y se quedó flipando cuando me vio: no se había percatado que la terapeuta sexual que escribió la obra era también la actriz que hacía de Lilith", recuerda. También ha recibido cartas de agradecimiento. "Una pareja que nos vio en Bilbao me mandó una diciendo que habían aprendido mucho porque el espectáculo les había mostrado otra perspectiva. ¡Y tenían más de 60 años y siete hijos!".

Y es que, contrariamente a lo que ellos podían imaginar, entre su público "hay gente joven pero también mucha gente mayor". 

Para Luis Andrés, director del espectáculo, el ingrediente fundamental del espectáculo es el humor. "Si uno cree que verá sexo explícito y fuerte se puede asustar. Pero una vez superada la sorpresa de ver cuerpos reales en contacto lo que prima es la diversión. El público se identifica con lo que ve: sexo de andar por casa que nada tienen que ver con el porno no o con esos cuerpos perfectos de las películas de Hollywood". La idea es que el público se vea reflejado en escena a través de diferentes situaciones y "que salga del espectáculo con ganas de inventar sus propias escenas eróticas". 

La guinda al espectáculo la pone la sensual música de bolero con temas como 'Voy a apagar la luz', de Armando Manzanero, 'Sabor a mí', interpretado por Olga Guillot y 'Corazón loco', de Machín. 

Temas: Teatro

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