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FESTIVAL GUITAR BCN

Joan Queralt + The Seasicks, en el océano del pop

La banda barcelonesa muestra en el Barts Club su tránsito del 'indie-folk' a la electricidad plasmado en su nuevo disco, 'Purple cannon'

Jordi Bianciotto

Joan Queralt.

Joan Queralt. / ALBERT BERTRAN

Frente a los contornos 'folkie' de trabajos anteriores, ‘Purple cannon’, el nuevo disco de Joan Queralt, ahora acompañado por The Seasicks, eleva el tono, electriza instrumentos y refuerza dinámicas instrumentales. Ahí está la imagen del cañón, “símbolo de fuerza”, matizada, eso sí, por los tonos violáceos “un poco psicodélicos”, metáfora de un “sonido intenso que mira hacia el pop”, explica el cantante y guitarrista barcelonés.

Joan Queralt + The Seasicks se plantan este viernes en el Barts Club (festival Guitar BCN) arrastrando una larga y discreta historia, con hasta cuatro discos en su recorrido contando los dos firmados por su líder en solitario y otro más, un epé, que este publicó bajo el nombre de Johnny Card. Obras en las que Queralt ha ido modulando el tono entre los sonidos eléctricos y acústicos. “Cuando salió Nirvana yo tendría unos 12 años, me impactó mucho y me metí de lleno en el ‘sonido Seattle’. Pero luego no me he sentido cómodo tocando la música con la que crecí y haciendo ‘Black hole sun versión 2’”, explica aludiendo al clásico de Soundgarden.

Subsuelo ‘beatle’

Dado que en el rock puro y duro, dice, no terminaba de encontrar su voz, se aventuró en sonidos de corte folk alternativo. Pero es como si, con el tiempo, en ‘Purple cannon’ hubiera alcanzado un equilibrio quizá definitivo: aquí hay artefactos eléctricos que pueden hacer pensar en el juego de melodías y desvaríos de Pavement, grupo del que versionó ‘Shady lane’ (“siempre me dejó pillado la forma de cantar de Stephen Malkmus, como si no le importase nada o todo lo contrario, como si se lo jugara todo”), al tiempo que siguen ahí los momentos de introspección emotiva de trazo acústico, como en ‘Ona’, canción dedicada a su hija de 11 meses. Y, como telón de fondo, el influjo de los Beatles. “Son la enciclopedia de la música”, resume Queralt.

En realidad, las canciones de ‘Purple cannon’ tiene su origen en “una ‘jam session’ de cinco días” en la que vieron como su sonido se hacía “más animado” e “incorporaba sintetizadores y guitarras eléctricas con un sonido lo más limpio posible”, explica Queralt, que no se considera cantautor sino músico y que destaca el peso de la banda, integrada por Ignasi Miranda (guitarra y teclados), Ian Olaizola (bajo) y Sel Lee (batería). El nombre elegido, The Seasicks (“los mareados”), tiene su origen en el pasado de Queralt como surfero y en la sensación, efectivamente, de mareo que sufrió alguno de sus miembros en una estancia playera en Cantabria.

A favor de las medusas

Es posible que las percepciones alteradas de la realidad envuelvan algunas de sus canciones, como ‘The jellyfish choreography’, que parte de una situación real situada, de nuevo, en un ambiente de mar. “Estaba en la playa de Tossa con mi mujer y de repente aparecieron unas familias empeñadas en matar a las medusas, lo cual era raro porque estábamos en el mes de marzo y nadie se iba a bañar”, recuerda. A partir de ahí dio forma en su cabeza una historia un tanto lisérgica, en que las medusas reaccionaban al ataque “dando forma a una coreografía psicodélica”.

Queralt sospecha que ellos no son “el tipo de grupo que pueda petarlo de un día para otro”, pero espera que puedan “ir llegando a más gente disco a disco”. Este ‘Purple cannon’ no lo han lanzado en CD sino en vinilo (y en digital, claro). “En nuestros conciertos siempre viene algo preguntando si teníamos los discos en vinilo”, asegura. “Me hace ilusión sacarlo en este formato, y hay un público que valora el fetiche”.