Ir a contenido

D'A FILM FESTIVAL

'Casa de ningú', comunidades en el limbo

Íngrid Guardiola debuta en el cine con un docu-ensayo que entrelaza las voces de una excolonia minera y un geriátrico

Juan Manuel Freire

Ingrid Guardiola.

Ingrid Guardiola. / RICARD CUGAT

Después de años trabajando el ensayo desde las palabras, Íngrid Guardiola ha probado a hacerlo con imágenes. 'Casa de ningú', su primera película, podrá verse el domingo, día 29, en el D’A (Teatre CCCB, 18.00 horas). En ella pone en paralelo dos comunidades muy diferentes, pero parecidas en que fueron construidas por el dinero, para contestar a la pregunta: ¿qué pasa cuando una comunidad deja de ser productiva?

"Esa era la pregunta principal", explica Guardiola, profesora y productora cultural curtida en la realización audiovisual con capítulos del programa/canal online 'Soy Cámara' del CCCB. "En un contexto como el nuestro se pone el trabajo en el centro de la existencia de las personas. ¿Qué pasa cuándo quitas ese centro? ¿Cómo afecta a la comunidad y a la existencia individual de esas personas?".

Para responder a todas estas preguntas, Guardiola quiso estudiar una excolonia minera (Ciñera, perteneciente al municipio de La Pola de Gordón, en León) y un geriátrico (la residencia Casa Asil de Sant Andreu de Palomar), "dos comunidades en un limbo a punto de desaparecer", apunta la directora. "En el primer caso porque la empresa minera había desaparecido del pueblo y había puesto a la venta todo lo que era suyo, que era casi todo. En el caso del geriátrico, es más un tema de degradación física individual; son las personas las que están a punto de desaparecer".

Desde una división entre tres grandes temas, la comunidad, el trabajo y la muerte, Guardiola busca los paralelismos entre excolonia minera y residencia, pero sin forzar su propia lectura, dejando que sean las voces de los múltiples protagonistas las que tejan la narrativa. "En el caso del geriátrico, nos encontramos mujeres, sobre todo mujeres, que estaban muy sedientas de que alguien escuchara sus historias de vida. Grabamos sus voces, pero sobre todo suenan fuera de campo. No sabes quién está hablando, pero en realidad eso no importa, porque son experiencias muy comunes. Es un relato de mil voces".

Música de Cabo San Roque

"Esto sonará un poco a pedantería", dice Guardiola, "pero Siegfried Kracauer ya buscaba esto: la idea de entrar en la microhistoria desde un mosaico de voces". A nivel puramente cinematográfico, la debutante reconoce también influencias como Frederick Wiseman ("por el método observacional, el hecho de entrar en un espacio y ver la coreografía de los gestos, los deambulares…"), Chantal Akerman (“en particular 'No home movie' y su diálogo con los fantasmas”) y, más a un nivel quizá más de espíritu que de forma, Agnès Varda ("por el humanismo, porque tampoco quería caer en el patetismo y el paternalismo").

Entre lo seminarrativo y lo poético, 'Casa de ningú' es, a menudo, sobre todo, un estado de ánimo. Tiempo suspendido, un tic tac a la espera de una regulación salvadora o el día del Juicio. Guardiola fichó al proyecto experimental Cabo San Roque, conocido por sus instrumentos de creación propia, para poner sonido a los limbos paralelos. "Yo quería que en la parte de la mina sonara algo que recordara a un yunque, a una fragua, algún sonido metálico. Ellos idearon el delfín bañera, que, como su nombre sugiere, es una bañera, pero con cuerda frotada. Para la residencia, no lo tenía claro. Ellos llegaron con algo parecido a un minutero que me convenció bastante. Daba tensión a un espacio donde no pasa nada, donde la gente se mueve y se relaciona con lentitud, como si todavía hubiera siglos por delante".

Otras recomendaciones para hoy 

La directora Valeska Grisebach, naturalista a la vez que perfeccionista, solo ha rodado tres películas desde el 2001. La última, 'Western', relato de masculinidad y xenofobia en la Bulgaria rural, llega el domingo al D'A (Teatre CCCB, 22.30 h.) tras sacudir los festivales de Cannes y Sevilla.

'Arábia' (Teatre CCCB, 12 h.), largometraje de Affonso Uchoa y Joao Dumans, muestra la potencia del cine brasileño emergente. Esta 'road movie' retrata la precariedad laboral de Cristiano, un joven brasileño que vaga por el país en busca de trabajo y narra sus duras experiencias en un diario lleno de humanidad.