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LA GRAN CITA DE LA HISTORIETA

El Salón del Cómic se rinde al talento femenino

Laura Pérez Vernetti recibe el Gran Premio por toda su trayectoria y la joven Ana Penyas es distinguida como mejor autor revelación

'Pinturas de guerra', de Ángel de la Calle, y 'El arte de Charlie Chan Hock Chye', de Sonny Liew, elegidas mejores obras del año

Natàlia Farré

Laura Pérez Vernetti, tras recibir el Gran Premio del Salón del Cómic.

Laura Pérez Vernetti, tras recibir el Gran Premio del Salón del Cómic. / FERRAN NADEU

En el Salón del Cómic del año pasado hubo reivindicación para las autoras de cómic. La hizo Conxita Herrero, ganadora en la categoría de Autor revelación, al reclamar más presencia de mujeres entre los nominaciones. Y su petición surgió efecto. En la actual edición de la cita había paridad entre los que optaban a ser galardonados a los principales premios. Finalmente, dos mujeres han visto reconocido su talento este viernes: la joven Ana Penyas (València, 1987) ha sido escogida como mejor autor revelación, y la reconocida Laura Pérez Vernetti (Barcelona, 1958) se ha llevado el Gran Premio de la cita. Es la tercera vez en 36 convocatorias que el salón reconoce la trayectoria de una mujer; Vernetti sigue así la senda iniciada en el 2009 por Ana Miralles y seguida por Purita Campos en el 2013.

Pérez Vernetti, que firma sus trabajos como Laura, es una dibujante e ilustradora con una larga trayectoria a sus espaldas y con un gran reconocimiento internacional. El jurado ha reconocido sus "comics rompedores que buscan nuevas formas estéticas y narrativas", en referencia sus múltiples registros gráficos. Y ella ha recordado a sus predecesoras: "A las mujeres que empezaron, que eran pocas, muy poquitas, Marika [Vila], Mariel [Soria]...". "Mujeres que han luchado, les ha gustado el cómic y que han demostrado que son grandes narradoras y dibujantes".  Pérez Vernetti empezó en la revista 'El Víbora', en la que colaboró durante una década y ha publicado tanto en solitario como en colaboración con otros autores: Onliyú, Joseph Marie Lo Duca, Antonio Altarriba y, sobre todo, Felipe Hernández Cava.

Página de 'Poemic', de Laura Pérez Vernetti. 

Su obra es una constante búsqueda de nuevos caminos para la historieta que en los últimos años ha desembocado en un nuevo género: la poesía gráfica, suma de cómic y poesía. Lleva dos lustros en ello. Empezó poniendo su lápiz al servicio de Fernando Pessoa ('Pessoa & cia'): "Quise hacer a Pessoa porque tenía muchas personalidades, como yo tengo muchos registros". Al portugués le siguieron Vladímir Mayakovski ('El caso Maiakovski'),  Rainer Maria Rilke ('Yo, Rilke'), la Generación del 27 ('Ocho poemas. Novela Gráfica'), Ferran Fernández ('Poemic') y Luis Alberto de Cuenca ('Viñetas de plata'). Ahora, afirma, está "leyendo todo tipo de guiones, poesía y novela" y sus próximos proyectos "están aún muy abocetados". Con todo, llegar a lo más alto le ha costado: "Cuando te dedicas a buscar nuevos lenguajes, nuevos estilos, sabes que el camino va a ser difícil". 

Un grito contra el olvido

Más corta, aunque prometedora, es la carrera de la joven Ana Penyas. La valenciana optaba a dos premios: al de Autor revelación, que ha conquistado, y al de Mejor obra de autor español por 'Estamos todas bien' (Salamandra Graphic), una novela gráfica sobre las mujeres normales y corrientes que vivieron la guerra civil y la dictadura desde la invisibilidad. Un homenaje a sus abuelas, "Maruja y Herminia", a las que ha recordado al recoger el primer premio con un emocionado "gracias". El reconocimiento a la Mejor obra de autor español ha sido finalmente para un histórico de la historieta, Ángel de la Calle (Salamanca, 1958), por 'Pinturas de guerra' (Reino de Cordelia), una novela gráfica que cruza varios géneros: el cómic político, histórico y policiaco. También biográfico, uno de los personajes es el propio autor: un escritor español que llega a París en busca de información sobre la actriz Jean Seberg y se ve envuelto en una trama de represión contra intelectuales latinoamericanos escapados de las dictaduras de sus países.

Página de 'Estamos todas bien', de Ana Penyas. 

Y un libro que es "un grito contra el olvido de una generación". Así De la Calle también se ha acordado de los que le han antecedido: "Mis héroes de comic no eran El Teniente Blueberry, Flash Gordon... Mis héroes se llamaban Estaban Maroto, Carlos Giménez, Víctor Mora, Pablo Núñez, Luís García... Les llamaban la Escuela de Barcelona y ni era una escuela ni eran de Barcelona pero en cada página, en cada viñeta, en cada esquina pedían libertad de expresión y aullaban contra la censura. Y el viento sopla pero parece que los tiempos no cambian", ha recordado al tiempo que les ha dedicado el premio: "Decirles cómo y cuánto les he querido".

Los otros galardones de la cita, Mejor obra de autor extranjero y Mejor fancín español, han sido para 'El arte de Charlie Chan Hock Chye. Una historia de Singapur' (Dibbuks), de Sonny Liew (Seremban, Malasia, 1974), que ya suma tres premios Eisner, y 'Los diletantes', respectivamente.

El Salón también concedió premios honoríficos a Vittorio Giardino, Ralf König, Dan Thomas, Stan Sakai, Jamie Delano y Dave Mckean.

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