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5ª EDICIÓN DE LA CITA ROCKERA DE SANTA COLOMA

Rock Fest BCN, el festival que "patea culos"

Gene Simmons, bajista-cantante de Kiss, se suma a la presentación de la cumbre metalera de Can Zam y niega que esta vaya a ser la última gira del grupo

La banda neoyorkina es una de las estrellas de la muestra, que acogerá también, del 5 al 7 de julio, a figuras como Ozzy Osbourne, Scorpions y Judas Priest

Jordi Bianciotto

Gene Simmons, bajista y cantante de Kiss, en la presentación del Rock Fest BCN.

Gene Simmons, bajista y cantante de Kiss, en la presentación del Rock Fest BCN. / FERRAN SENDRA

Gafas oscuras, melenón y expresión hierática: los iconos del rock ríen poco, aunque se permiten gags como soltarle un billete (¿era de un dólar?) a El Sevilla, de Mojinos Escozíos, después de que tratara de demostrar que su lengua es la más larga del lugar. Hablamos de Gene Simmons, colíder de Kiss, de visita este viernes a Santa Coloma de Gramenet, sin maquillaje pero estrella total, para acompañar la presentación del festival Rock Fest BCN, que del 5 al 7 de julio llenará el parque de Can Zam de camisetas negras e himnos metaleros.

Más que una rueda de prensa, el acto que acogió el auditorio Roig i Torres fue un espectáculo, con aún más fans que periodistas ocupando los 216 asientos, aplausos cíclicos para las estrellas y fornidos ‘seguratas’ flanqueando el escenario. Simmons saludó con un “¡Hola, España!”, regaló los oídos de sus admiradores (“sin vosotros no seríamos nada”) y lanzó una reprimenda. “La gente dejó de pagar por la música y por eso el rock está muerto y en los escenarios solo hay músicos viejos. Si no pagáis, las bandas jóvenes no sobrevivirán, y no saldrán más Juanes, ni más Tigres del Norte, ni nuevos Maná”, señaló quizá pensando que Santa Coloma no está tan lejos de Ciudad de México.

Fidelidad colomense

Se mantuvo muy serio mientras tomaban la palabra una entusiasta Petra Jiménez, teniente de alcaldía (“tened cuidado porque Santa Coloma enamora”) y, por parte de la promotora del festival, RockNRock, Inés Quintana, que negó un futurible cambio de sede. “De aquí no nos echan ni con agua caliente”. Y la señora alcaldesa, Núria Parlón, camiseta lila feminista, para quien acoger el Rock Fest va en la línea de “hacer atractiva la ciudad y luchar contra el estigma”. Mal que pese a quienes, desde otras bancadas políticas, fruncieron el ceño ante ese Can Zam convertido en capital del heavy metal. “Me consta que varios concejales de la oposición disfrutan del festival”, aseguró la alcaldesa.

"La gente dejó de pagar por la música y por eso el rock está muerto y en los escenarios solo hay músicos viejos"

Gene Simmons

Bajista y cantante de Kiss

Ante la presencia de Simmons, hasta Txus di Fellatio (Mägo de Oz), el otro músico invitado, se mostró humilde y empequeñecido, expresando su deseo de “estar a la altura” de los grandes nombres del cartel de este año: además de Kiss, están Ozzy Osbourne, Scorpions, Judas Priest, Helloween, Megadeth y una letra más pequeña que va del black metal de Dark Funeral al milenario hard rock de Uriah Heep. Di Fellatio elogió el “precioso pueblo” de Santa Coloma (117.597 habitantes) y bromeó con la diversidad de opiniones que, acerca de Mägo, corren entre la buena gente del metal. “Para algunos somos unos vendidos o unos acabados, pero para otros somos una banda cojonuda”.

Otros tiempos

Presentó el acto Mariscal Romero, contrastado periodista rockero, aliviado porque los festivales ya no inspiran titulares tan deliciosos como los de ‘La voz de Castilla’ en 1975 (“La invasión de la cochambre”), aunque al moderar el turno de preguntas lo pasó un poco mal. “Señor Simmons, le sigo desde los ocho años: simplemente, gracias”, soltó uno. “¿A quién elegiría para cenar, a Núria Parlón o Donald Trump?”, preguntó otro (respuesta imperceptible).

Tratando como fuera de entrar un poco más en materia musical, se logró que el bajista-cantante de Kiss pudiera deleitarse hablándonos de esa nueva caja antológica, ‘Gene Simmons – The vault experience (1966-2016)’, con diez compactos llenos de material rarísimo. “Contiene 167 canciones, algunas que grabé con Bob Dylan, otras con Van Halen, con Joe Perry…, y otras con Dios”, remató. ¿Y el futuro de Kiss? “No nos retiramos. Esta no es una gira de despedida. Vendremos a España para patear algunos culos. Y el futuro será lo que tenga que ser”, indicó coronando la frase en castellano con un “¿comprende?”.

Disco-rock de cámara

La sorpresa vino cuando entró en escena la treintena de jóvenes integrantes de la Jove Orquestra de Cambra d’El Masnou atacando ‘I was made for lovin’ you’, exponente del breve período ‘disco’ de Kiss. Perplejo, Simmons sacó el móvil y grabó toda la canción dando vueltas en torno a los músicos y tomando primeros planos.

Después de esto, quizá sobraban las palabras, aunque aún hubo más preguntas, una de ellas formulada por Cris Vega, cantante de Born in Exile, que pidió a Simmons qué debe tener un grupo para ser grande. “¿Grande en todo el mundo? ¡Canta en inglés! Si quieres cantar ópera, canta en alemán o en italiano. Si vas hacer rock, en inglés. Las reglas no son mías. Es lo que hay”. Quizá sintiéndose aludido, Txus di Fellatio intervino para defender sus posiciones: “Ni puto caso. Hay que cantar con el alma”. Y si es con el alma, y en inglés, mejor todavía.