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ENTREVISTA

Valtònyc: "Tenemos derecho a expresar rabia y odio"

El rapero mallorquín aguarda su inminente entrada en prisión para cumplir una condena de tres años y medio

Nando Cruz

El rapero mallorquín Valtònyc.

El rapero mallorquín Valtònyc.

El rapero mallorquín Valtònyc podría entrar en prisión en los próximos días para cumplir la condena de tres años y medio de cárcel ratificada por el Tribunal Supremo por injurias a la Corona, amenazas no condicionales y enaltecimiento del terrorismo. El sábado participa en una jornada en defensa de la libertad de expresión que organiza el casal Can Capablanca de Sabadell y en la que coincidirá con Pablo Hasél (que hoy mismo ha sido condenado por la Audiencia Nacional a dos años y medio) y Elgio (excomponente del colectivo La Insurgencia pendiente de sentencia).

¿Cómo era usted antes de meterse en el rap?
El típico chaval normal al que le gustaban los videojuegos y el fútbol.

¿Cuándo empezó a escuchar rap?
Empecé a los 14 años. Escuchaba Violadores del Verso, La Puta Opepé, Tr3s Monos, Sharif… Luego ya llegaron Pablo Hasél, Los Chikos del Maíz, Arma X...

Con 16 años se enfrentó en una batalla de rimas al glosador mallorquín Mateu Xurí. ¿Cómo surgió?
Él vino un día al instituto a hacer glosas y como los profesores sabían que yo hacía rap me animaron a picarme con él. Todos los alumnos empezaron a gritar mi nombre y al final salí. Fue en el patio, delante de todo el colegio. Me ganó, por supuesto. Pero gustó y lo repetimos más veces en otros sitios.

¿Ya veía entonces esa relación entre el rap y la glosa mallorquina?
Claro, los raperos son los 'glosadors' del siglo XXI.

¿Cómo ha formado su ideología?
A través de libros y de la música. Todo empezó cuando leí 'Las venas abiertas de América Latina', de Eduardo Galeano. Entonces no me interesaba la política ni tenía una ideología definida. Pero me gustó y seguí leyendo: a Erich Fromm, Marx, Lenin, Mao… También me gustan Bukowski, Boris Vian y Antonio Baños.

¿Qué buscaba en el rap?
Me metí porque me apetecía hacer música, pero cuando adquirí conciencia política ya fue porque quería formar parte de una transformación social. Quería usar el rap como una herramienta. Vivíamos apartados en un pueblo, en Sineu, donde no había grupos políticos, y dijimos: "hagamos algo".

Cuando canta "un día ocuparemos Marivent con un kalashnikov", ¿es algo que usted está dispuesto a hacer, literalmente, tarde o temprano?
Me gustaría que el pueblo recuperase Marivent porque es suyo. Que tuviese un uso para el pueblo y que no fuera para un puto rey. Marivent nos cuesta un montón de pasta y no podemos ni entrar. Eso era una galería. Se quedaron los cuadros y allí hicieron la casa de veraneo del Rey.

Ya, pero la crudeza del rap suele llevar a equívocos. ¿Lo que hace con esa frase es expresar un sentimiento utilizando una exageración?
Claro, es una metáfora de todo lo que acabo de explicar. Y el kalashnikov es un poco por nostalgia de la Unión Soviética.

Aun así, si desease entrar en Marivent con un kalashnikov, pero no lo hiciera, ¿solo el hecho de desearlo debería ser un delito?
No. No se pueden juzgar las emociones ni los deseos en una sociedad en la que estamos tan puteados. Tenemos derecho a tener rabia y odio. Y quien no lo entienda es porque no lo está sufriendo y no comprende la rabia del oprimido. Entrar en Marivent con un kalashnikov sería justicia poética.

¿Debemos tener también derecho también a expresar odio y rabia?
Faltaría más. Nos hacen de todo y no nos podemos ni expresar. ¿Qué nos queda?

¿Cómo se puede demostrar que una canción que expresa violencia genera violencia?
No ha pasado nada desde que yo he grabado estas canciones. Siempre se han expresado estos sentimientos y nunca ha pasado nada. En cambio, sí ha habido suicidios por temas económicos o por perder la casa ante un banco. Y estas situaciones son legales hoy en día. No han aumentado los atentados desde que existe el rap político. Lo que sí ha aumentado es la represión.

¿Qué diferencia hay entre una letra antimonárquica y una machista?
No es lo mismo atacar a una persona que tiene unos privilegios y no corre ningún riesgo, que atacar a una minoría o mayoría que padece un problema social. El año pasado asesinaron a 57 mujeres. A reyes, no mataron ninguno.

¿Por qué pidió perdón por el tono machista de varios de tus versos?
Ya no las recordaba, pero empezaron a salir letras de cuando tenía 18 años en las que decía cosas como "la Constitución se viola como una puta". No diría eso hoy en día. Tenía que rectificar porque estaba insultando a personas por su condición de mujer y no por su condición de clase ni ideológica.

¿Dónde ha aprendido a no usar el rap para fomentar el machismo?
Gracias a la lucha feminista. En el movimiento de izquierda aún hay mucha gente que ve el feminismo como una lucha rancia que va contra los hombres. Y eso es mentira. La lucha feminista persigue la igualdad de géneros.

El sábado explicó en televisión que se le han acercado familiares de víctimas de ETA a mostrarle su apoyo. ¿Cuándo ha pasado esto?
En una reunión del grupo de apoyo se presentó una mujer de Palma. Su mejor amigo era guardia civil y murió en el último atentado de ETA que hubo en Mallorca. Se puso a llorar y dijo que estaba allí para lo que necesitásemos, que era asqueroso que el Gobierno nombrase a las víctimas de ETA para justificar toda esta represión.

¿Esa mujer forma parte del grupo de apoyo a su causa?
Sí.

"El debate de la libertad de expresión debería afrontarlo una sociedad suficientemente democrática. Y España está demostrando no serlo"

En la sentencia, su abogado alega que "una canción nunca puede ser considerada una amenaza en sí misma". ¿Está de acuerdo?
Sí. No es lo mismo cantar una canción que ir por la calle y decirle según qué a una persona a la cara. Si no te gusta esa canción, no la escuches y ya está.

Sin significar una amenaza, una canción también puede naturalizar o reforzar una forma de pensar; la homofobia, por ejemplo.
Por eso creo que no es la música lo que hay que limitar, sino educar a la gente en unos valores del respeto independientemente de la condición sexual.

¿Pondría límites a la libertad de expresión para velar por la defensa de los más vulnerables?
El debate de la libertad de expresión es muy complejo y debería afrontarlo una sociedad suficientemente democrática. Y España no está demostrando serlo. No lo sé. A mí tampoco me gusta escuchar según qué. Y lo que hago es no escucharlo. Pero encerrar a alguien por lo que canta es muy heavy. Yo creo que habría que reformar el Código Penal y eliminar los delitos de injurias y apología del terrorismo. España es el único país que tiene estos delitos a nivel europeo y eso significa algo.

¿Qué significa?
Que tenemos leyes anacrónicas. No vivimos en Siria. Aquí no hay 50 atentados cada día.

Su condena es la más alta a un rapero. ¿Por qué?
Los otros han tenido la suerte de que solo se les acusa de un delito y la pena no es superior a dos años y un día. A mí me han caído tres. Y han aprovechado para convertirme en cabeza de turco.

"Me meterán en la cárcel, verán que tampoco hay un 'boom' social y normalizarán este tipo de represión. Y luego irán a por periodistas, cómicos..."

Ningún juez, por ahora, le ha rebajado la pena de tres años y medio que pidió el fiscal. ¿Es un pulso contra usted?
No. Es un pulso contra la libertad de expresión. Se han abierto muchos procesos desde los años 80 y ninguno ha acabado con cárcel. Ellos piensan que, como nadie entra en la cárcel, todo el mundo se atreve a decir lo que quiera y que conmigo esto se acabará. Lo mío será un antes y un después. Me meterán en la cárcel, verán que tampoco hay un 'boom' social y normalizarán este tipo de represión. Y luego irán a por periodistas, cómicos…

Pero, ¿por qué ahora?
Yo tampoco lo entiendo, pero los estudios que hemos hecho con el abogado dicen que desde que acabó la lucha armada [de ETA], se ha reformado el Código Penal para inventarse este delito y ha empezado a haber juicios de este tipo. Es para perseguir la disidencia. Y como no hay lucha armada, sino disidencia desde internet, se persigue esto.

"Perseguir la disidencia" es una expresión propia de dictadura.
Ya, tampoco tendrían que estar en la cárcel dos personas por el referéndum.

¿Relaciona su caso con el encarcelamiento de los Jordis, el de los jóvenes de Altsasu o el del anarquista Alfon?
Sí, es una persecución ideológica.

Pese a lo que dice en su última canción, "Pido perdón porque he comprendido", no tiene intención de dar ni un paso atrás...
Ya que hemos llegado hasta aquí, vamos hasta el final. No es algo individual, sino un problema colectivo. Así que si este es el momento de dar a conocer esta situación.

Ha presentado recurso al Constitucional. Y si este ratifica la pena, apelará al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Pero mientras el proceso siga su curso, el riesgo de entrar en prisión existe.
Sí. Dentro de diez días o así entraré. Me lo ha dicho el abogado. Y es difícil que se suspenda la pena porque saben que el Tribunal de Derechos Humanos tumbará la sentencia, aunque tarde meses o años.

Entonces, podría pasar meses o incluso un año en la cárcel.
O más. O toda la pena.

¿Duerme tranquilo estos días?
Sí.