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ENTREGADA MECENAS

Carmen Mateu, gran anfitriona artística del Empordà

La muerte de la presidenta de honor del Festival de Peralada deja un enorme vacío en la muestra internacional que impulsó hace 31 años

César López Rosell

Carmen Mateu, durante un ensayo de una actuación del Festival de Peralada en el 2007.   

Carmen Mateu, durante un ensayo de una actuación del Festival de Peralada en el 2007.    / JOAN CASTRO

La pasión, ilusión y generosidad con la que Carmen Mateu Quintana (Barcelona, 1936) se entregaba a la organización y la celebración de la gran fiesta artística del Festival de Peralada ya no serán visibles en la próxima 32ª edición de la muestra. La presidenta de honor de la fundación que regía el evento más prestigioso del verano catalán falleció ayer, a los 81 años, a causa de una neumonía. Señora del castillo del que era propietaria, y en cuyos jardines se celebraba la muestra y también en sus aledaños, su pérdida deja un vacío enorme. Se ha ido la gran anfitriona del verano del Empordà y también la protagonista de una personalísima forma de ejercer el mecenazgo. Su hija, Isabel Suqué Mateu, es desde hace un año la presidenta de la entidad para preservar la continuidad del gran legado dejado por su madre.

Durante las 31 ediciones de una convocatoria artística cada vez más internacional, Mateu desplegaba su elegancia, distinción y su exquisito trato a artistas y público. Muchas de las estrellas que ha dado prestigio al festival se habían convertido en amigos de la mecenas, hasta el punto de que algunas de ellas se habían alojado en su casa de la playa del Garbet, como es el caso de Eva Marton, Simon Estes, Roberto Alagna, Alfredo Kraus o Plácido Domingo, quien también le dispensó múltiples atenciones cuando se estaba recuperando de un cáncer en Nueva York.

Obsesión por la excelencia

Nunca puso límites a la hora de lograr la presencia de los mejores directores e intérpretes en la muestra, ya que su obsesión era la excelencia. Por el auditorio del castillo o la iglesia del Carme han pasado figuras, además de los citados, como Montserrat Caballé, Josep Carreras, Rudolf Nuréyev, Roland Petit, Riccardo Muti, Daniel Barenboim, Zubin Mehta, Mstislav Rostropovich, Irene Papas, Núria Espert, Joan Manuel Serrat, Calixto Bieito, Mario Gas, Teresa Berganza, Jaume Aragall, Jonas Kaufmann, Juan Diego Flórez y muchos otros. Personalidades como Lady Di, la reina Sofía. El actual rey Felipe VI han visitado también el festival. 

Son muchas las anécdotas vividas por Carmen Suqué en el festival, que siempre las recordaba con sentido del humor. Entre ellas destaca la inusual la petición de Sammy Davis Jr. de que instalaran máquinas quitanieve en las carreteras de acceso al festival ¡en pleno verano! porque quería llegar sin contratiempos a la actuación. O la de Woody Allen, que solicitó no pasar por debajo de ningún puente para llegar con seguridad a la cita. A la mayoría de los intérpretes no les importa, sin embargo, repetir su presencia, como es el caso del solcitadísmo tenor Jonas Kauffman, que volverá este verano. 

Casada con el empresario Arturo Suqué Puig, con quien tuvo tres hijos (Isabel, Javier y Miguel), siempre expresó la ilusión que siguieran con su apuesta cultural, "como les hubiera gustado a mis padres", decía. Y esta es la intención de quienes rigen el Grup Peralada, que engloba importantes negocios, como casinos, bodegas y hoteles, entre otros.

Pasión por la música y la danza

Hija del primer alcalde franquista de Barcelona, su abuelo fue propietario de la firma de automoción Hispano-Suiza, que fabricó uno de los coches más selectos de los años 20. Carmen Mateu cursó estudios de arte y decoración y desde su juventud fue una apasionada de la música y la danza. Su padre era un gran coleccionista. El arte y el conjunto histórico-artístico del castillo, con la iglesia, convento y claustro, fue declarado bien cultural de interés nacional. El centro alberga dos museos con las colecciones de la familia, entre ellas una con más de mil ediciones del 'Quijote' conservadas en la biblioteca.

El mes de febrero debía recibir en Madrid la Medalla de Oro del Mérito a las Bellas Artes, concedida por el Consejo de Ministros. Estaba en posesión de la Creu de Sant Jordi y la Medalla de Oro del Cercle del Liceu, además de haber sido nombrada hija adoptiva de Peralada. Tras su fallecimiento, las instituciones políticas y culturales echarán en falta a tan destacada mecenas, una de las figuras catalanas clave en la difusión del arte, la música y la danza que será enterrada este jueves en la intimidad en la localidad ampurdanesa. 

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