Ir a contenido

ESTRENO EN BCN

El testamento de Cassavetes llega al Lliure

Jan Lauwers monta 'Begin the beguine', el último guión del cineasta norteamericano, una especie 'La grande bouffe' centrada en el sexo

Marta Cervera

Imagen de la obra Begin the beguine.

Imagen de la obra Begin the beguine. / Maarten vanden Abeele

Un guion de John Cassavetes (1929-1989),  pionero del cine independiente norteamericano con películas como 'Shadows', 'Opening night',  escrito para Peter Falk y Ben Gazzara al final de su vida resucita como obra teatral gracias al premiado Jan Lauwers, director de Needcompany. La Fundación Cassavetes le invitó a dirigir 'Begin the beguine', un texto del año 1987 tras hallarlo de manera inesperada. Admirador de sus películas, aceptó sin dudar y sin haber leído una sola línea. "Cassavetes cambió la manera de hacer cine. Es el 'shakespeare' del siglo XXI", afirma Lauwers en el Lliure de Montjuïc donde se representa la obra, solo hasta el jueves.

 "En la pieza vemos cómo dos amigos mayores deciden acabar su vida practicando el sexo hasta la muerte y van llamando a prostitutas para que acudan a un apartamento", explica el director. "Es como si fuera 'La grande bouffe' pero los protagonistas en lugar de hartarse de comida hasta reventar, lo hacen a partir del placer carnal". Desde luego, es consciente que el tema es políticamente incorrecto, sobre todo en este momento, en pleno vendaval del movimiento #MeToo contra el acoso sexual. "Es muy interesante montar esta pieza ahora porque te hace reflexionar. ¿Es una obra contra los hombres? ¿Contra las mujeres? ¿O es un homenaje a dos sexos que sufren?"

"La obra se centra en el sexo, pero un sexo imposible. Es un texto confuso y desconcertante"

Jan Lauwers

Director de Needcompany

Lauwers considera el texto como una alegoría o una metáfora. "Cassavetes, ya enfermo, sabía que se estaba muriendo cuando lo escribió. Se centra en el sexo pero en un sexo imposible. En realidad, no sé si me gusta el texto porque es confuso y desconcertante". En su opinión, los protagonistas podrían estar muertos y el apartamento donde se han encerrado, simbolizar el purgatorio.  

Gonzalo Cunill y Juan Navarro protagonizan la obra junto a las belgas Inge Van Bruystegem y Romy Louise Lauwers, hija del director. Español, francés e inglés se entremezclan en esta pieza donde ellas interpretan a la decena de chicas que pasan por el apartamento. "Me pareció más interesante así para equilibrar fuerzas al menos actoralmente. Así ellas están todo el rato en escena con ellos, como si fueran cuatro guerreros". En realidad, en la obra hay un juego de poder constante. "Ellas resultan ser más fuertes. Cassavetes al final de su vida deja en evidencia el fracaso del hombre". Es la decadencia del macho.  "La testosterona que gobierna el mundo era quizá necesaria cuando el hombre cazaba para sobrevivir. Ahora ya no, pero paradójicamente hoy el poder del músculo tiene demasiada relevancia en el mundo. Trump no será un genio pero utiliza el músculo para mandar. Las mujeres en el poder también se masculinizan y actúan de forma similar. Es un verdadero desastre", critica.

Críticas al nacionalismo

A Lauwers también le preocupa la situación actual de Europa, especialmente desde que Puigdemont se ha instalado en su país. "Si me lo encontrara en la carnicería le diría ¿pero qué haces aquí? ¿por qué no regresas a Barcelona?". Su preocupación con los nacionalismos es profunda. "Hace diez años decía que iba de Bélgica a España cuando venía a Barcelona. Ahora he de decir que vengo de Flandes y voy a Catalunya ¿Cuál es la diferencia? No hay pero, de repente, existe. La identidad cambia y eso es peligroso. En Flandes tenemos el mismo problema masculino que aquí: nacionalidad". Y Asia, avisa, no tendrá compasión con el Viejo Continente. "Europa debe estar unida para sobrevivir. Trabajo mucho en China y creanme: son rápidos, muy arrogantes y muy buenos. Son mucho más fuertes que Europa por eso sería desafortunado que nos dividiéramos."