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El hombre que susurraba a los asesinos

La publicación en España del libro en el que se inspira la serie 'Mindhunter', último hito de la fructífera relación entre ficciones televisivas y literatura

Juan Manuel Freire

El hombre que susurraba a los asesinos

"¿Qué clase de persona haría algo así?", nos solemos preguntar ante la noticia de algún asesinato macabro. Desde finales de los 70, John E. Douglas buscó la respuesta a esta clase de pregunta elaborando perfiles psicológicos en la Unidad de Apoyo a la Investigación del FBI. A Douglas debemos muchas importantes conclusiones sobre la psicopatía criminal y, al menos en parte, la acuñación del término 'asesino en serie'.

El exagente del FBI recogió sus experiencias en un libro, 'Mindhunter. Cazador de mentes', que, dos décadas después de su aparición, se convirtió en una exitosa serie de televisión, o lo que sea que es Netflix. La producción de Charlize Theron y David Fincher (quien dirige algunos episodios) ha sorprendido con su acercamiento dialéctico e intelectual a un género, el de los asesinos en serie, en el que a menudo pesa más el impacto que la reflexión.

Siguiendo la estela de otros títulos que han sido bendecidos con una segunda vida gracias a sus adaptaciones televisivas (de 'The leftovers', de Tom Perrotta, a 'El cuento de la criada', de Margaret Atwood), ese libro, mitad memorias, mitad manual de psicología criminal, acaba de llegar a las librerías españolas editado por Crítica y con una portada más cercana a la serie 'Hannibal'. Esto último tiene todo el sentido. Al fin y al cabo, Douglas fue la inspiración para el personaje del jefazo del FBI Jack Crawford de las novelas 'El dragón rojo' y 'El silencio de los corderos', de Thomas Harris, pero también para el turbado analista criminal Will Graham de 'Hannibal'. "No siempre es fácil, y nunca es agradable, ponerse en la piel de esa gente, o dentro de su mente", dice Douglas en el libro coescrito con el novelista Mark Olshaker, y es inevitable pensar en Graham, en sus visiones y en sus reconstrucciones de pesadilla.  

Entrevistas breves con hombres repulsivos

Para meterse en la mente del asesino, John Douglas estudió la mayor cantidad de crímenes posible, pero también era importante hablar con "los expertos"; es decir, con los propios autores de los crímenes. ¿Asesinos presos hablando con agentes federales? Lo hemos visto en la serie, pero no es ficción.

"Algunos sienten una preocupación auténtica por sus crímenes y creen que colaborar en un estudio psicológico es una manera de enmendarlo parcialmente, además de entenderse mejor a sí mismos", dice Douglas. Otros, habiendo tratado en vano de ser policías y agentes de la ley (al parecer, vocación habitual de agresores en serie), disfrutan con el mero hecho de estar cerca de estas figuras. Entre los criminales entrevistados por el autor figuran nombres tan tristemente populares como John Wayne Gacy (el payaso que entre 1972 y 1978 violó y mató a 33 hombres jóvenes), Charles Manson, el asesino de enfermeras Richard Speck o el de universitarias Ed Kemper, cuyas declaraciones se usaron palabra por palabra en la serie.

A través del caso de Ed Kemper, aprendemos el papel de la fantasía en el crimen. De pequeño, Ed hizo algunas cosas raras, como desmembrar a dos gatos de la familia y jugar a rituales fúnebres con su hermana mayor. Con veintipocos, empezó a recoger a chicas estudiantes de la carretera para diseccionarlas en casa. Saber a ciencia cierta que la fantasía puede no quedarse en eso habría evitado mucha tragedia: "Si algo puede tener aspiraciones a funcionar, tiene que llegar en una etapa mucho más temprana, antes de alcanzar el punto en que la fantasía se hace realidad".

Realidad y ficción

Mientras que la historia de los criminales se mantuvo intacta, el personaje de Douglas sufrió algún cambio en el traslado del papel a la imagen. Holden Ford (su trasunto televisivo) es un tipo algo más esquivo, menos hábil en la interacción social o amorosa; y en la serie ('spoiler' tardío) es su novia la que juega a dos bandas, no al revés, como Douglas nos cuenta sin problemas.

"Yo no debía intimidar mucho. Igual que en el colegio, la gente se sentía cómoda para abrirse conmigo", dice el autor de 'Mindhunter. Cazador de mentes'. La mirada azul intensa de Ford (interpretado por el actor Jonathan Groff) sin duda puede resultar intimidante.

¿Y de dónde viene el resto de personajes centrales? Bill Tench (Holt McCallany), compañero gruñón de Ford en sus viajes a través del país entrevistando a hombres repulsivos, se basa en el agente del FBI Robert K. Ressler, autor él mismo de varios libros sobre asesinos en serie, entre ellos el conocido 'El que lucha con monstruos' (publicado en castellano por Seix Barral en 1995). La psicóloga Wendy Carr (Anna Torv) es la Dra. Ann Wolbert Burgess, quien trabajó con Douglas y Ressler en el FBI y cofirmó con ellos un estudio sobre el homicidio sexual en 1988.

Fue en los 80 cuando más proliferaron los asesinatos en serie en Estados Unidos, con más de 600 víctimas. En aquellos años causaron estragos Joseph Christopher (el 'asesino del calibre 22') y Jeffrey Dahmer (el 'carnicero de Milwaukee'), ambos parte del terrorífico índice alfabético de 'Mindhunter. Cazador de mentes'. En el siglo XXI la figura del asesino en serie ha cedido relevancia a una clase de criminal que busca más fama, más rápido: el asesino en masa.

Otros libros que serán series en el 2018

Electric dreams. Philip K. Dick
Traspasada 'Black mirror' a Netflix, Channel 4 ha buscado inspiración en los universos distópicos de Philip K. Dick para esta serie de episodios autónomos. Sus 10 entregas están disponibles en Amazon Prime Video desde el viernes, día 12. Entre los protagonistas, Steve Buscemi, Anna Paquin, Geraldine Chaplin y Bryan Cranston.


El alienista. Caleb Carr
La adaptación del best-seller de Caleb Carr llega por fin este año a la pantalla (el lunes, día 22, se estrena en el TNT estadounidense; ojalá en breve en el nuestro). Daniel Brühl encarga al 'doctor de la mente' del título en un psycho-thriller de época, con Dakota Fanning y Luke Evans.


El Terror. Dan Simmons
Esta otra adaptación de superventas también ha tenido un largo proceso de desarrollo (eufemismo, quizá, de 'muchos problemas'). La pesadilla marítima urdida por Dan Simmons es ahora una serie producida por Ridley Scott. En primavera en AMC.


Por trece razones. Jay Asher
El querido libro de Jay Asher dio pie a una serie que trataba a los adolescentes con insólita seriedad. No hubo secuela del libro, pero habrá segunda temporada de la serie, porque los creadores piensan que los personajes aún tienen mucho que decir.


Carbono alterado. Richard Morgan
Morgan se hizo con el Premio Philip K. Dick por esta novela, una fantasía cyberpunk sobre juego de identidades. El 2 de febrero llega la serie de Netflix, cuyos efectos especiales son casi de nivel 'blockbuster'. Abróchense los cinturones.


Heridas abiertas. Gillian Flynn
"Si este año no hay 'Juego de tronos', ¿me borro de HBO"? Cada uno es dueño de su economía, pero en verano llega esta adaptación del primer 'thriller' de Gillian Flynn ('Perdida') dirigida por Jean-Marc Vallée ('Big little lies') y protagonizada por Amy Adams.


La maldición de Hill House. Shirley Jackson
Este clásico del terror gótico ha sido adaptado en dos ocasiones al cine, en 1963 y 1999. La primera película es un clásico. La segunda… no. Habrá que ver qué nos ofrece el estajanovista director Mike Flanagan en su versión para Netflix.


La ciudad y la ciudad. China Miéville
Esa ciudad y esa otra son Besźel y Ul Qoma, que comparten un mismo espacio en la novela de ciencia ficción de China Miéville. La doble metrópoli es la verdadera heroína de una intriga compleja que BBC Two se ha atrevido a hacer miniserie.


Buenos presagios. Terry Pratchett y Neil Gaiman
La adaptación de la visión de Pratchett y Gaiman sobre la figura del anticristo lleva en marcha desde el 2011 y encontró baches con la muerte del primero hace tres años. Pero es casi una realidad: una miniserie de seis episodios producida por Amazon.


Dulceagrio. Stephanie Danler
Danler aprovechó su experiencia como camarera para escribir una novela iniciática con paisaje de restaurante 'high-class'. La serie es lujosa también: produce Stu Zicherman ('The americans') y dirige Richard Shepard, firmante de clásicos de 'Girls'. 

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