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ESTRENO EL PRÓXIMO VIERNES

El camaleónico Gary Oldman se enfrenta a Churchill

El actor británico aspira a los Globos de Oro y al Oscar por 'El instante más oscuro', en un papel en el que vuelve a demostrar su capacidad de transmutación

Anna Abella

La película El instante más oscuro está protagonizada por un irreconocible Gary Oldman.

Tiene todos los números para ganar este domingo el Globo de Oro al Mejor actor y para alzarse luego como seguro candidato al Oscar, gracias a su encarnación de Winston Churchill en ‘El instante más oscuro’, que se estrena el próximo viernes, y con la que sigue enriqueciendo su leyenda de ser uno de los pocos actores que tienen la capacidad de un camaleón para transmutarse en lo que desea y hacérselo creer al espectador. 

Oldman, en 'Drácula de Bram Stoker'.

En las retinas queda la imagen vampírica de Oldman como el conde Drácula del fime de Coppola de 1992, colocándose a la altura icónica de Bela Lugosi; eso, tras estrenar un año antes ‘JFK’ (1991), donde su rostro se confundía con el del propio Lee Harvey Oswald, el asesino del presidente estadounidense. En el 2005 brindaría doble imagen: la de un mágico Sirius Black en la saga Harry Potter y la del mejor policía James Gordon de todos los Batman del cine (bordándolo en la oscura trilogía de Christopher Nolan). 

Oldman, como Lee Harvey Oswald, en 'JFK'. 

En ‘El instante más oscuro’, dirigida por Joe Wright (‘Expiación’, ‘Orgullo y prejuicio’, ‘Anna Karenina’), Oldman es el orondo Churchill y, con su inseparable puro, su bastón y su determinación, hará suyas las legendarias palabras del histórico político en su discurso del 4 de junio de 1940, llamando al pueblo a una resistencia heroica ante el nazismo: “Lucharemos en las playas, lucharemos en los aeródromos, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las colinas. No nos rendiremos jamás porque sin victoria no puede haber supervivencia”. Antes, el 13 de mayo, ya había legado a la posteridad aquel “sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”. 

Según el propio Oldman, Churchill, “sin ayuda de nadie se enfrentó con el tirano más poderoso y grotesco que el mundo jamás ha visto”, Hitler. El filme, con guion de Anthony McCarten (‘La teoría del todo’), se concentra en cuatro trascendentales semanas de 1940, momento en el que el líder británico acababa de asumir el cargo de primer ministro y, con Francia a punto de caer, su país se enfrentaba al implacable avance alemán con sus tropas acorraladas en las playas de Dunkerque. Con la presión de sus conspiradores rivales políticos, Churchill debía decidir entre negociar un acuerdo de paz con la Alemania del Führer para salvar a Inglaterra, aunque fuese a costa de pagar un alto precio, o unir a todos los británicos a resistir y luchar a pesar de que la derrota parecía inminente. 

Oldman, como Churchill. 

“La película trata sobre el liderazgo, la duda y cómo Winston supo superar las dificultades y llevar al país a la victoria”, ha apuntado el director de la película. Para la actriz Kristin Scott Thomas (Clementine, la esposa de Churchill), que forma parte del reparto junto a Lily James, Stephen Dillane, Ronald Pickup y Ben Mendelsohn, la manera del político “de infundir un sentido de patriotismo, de valentía y de orgullo en el Reino Unido fue extraordinaria”.  

A Oldman tuvieron que ofrecerle tres veces el papel antes de que aceptara el reto, eso sí, poniendo como condición que confiaría su transmutación en las manos de Kazuhiro Tsuji (el mago del maquillaje de ‘El planeta de los simios’ de Tim Burton). 

Oldman, como Sirius Black, en la saga Harry Potter.

Pero más allá del físico, el actor tuvo que recurrir a la experiencia acumulada en tantos y tantos papeles de una dilatada trayectoria. Además de los citados, otro de los memorables fue el de la leyenda del punk y líder de los Sex Pistols Sid Vicious (en ‘Sid and Nancy), que sirvió para lanzar su carrera en 1986. Después llegarían el villano Zorg de ‘El quinto elemento’ (1997); Beethoven en ‘Amor Inmortal’ (1994); el terrorista de ‘Air Force One’ (1997); el multimillonario Mason Verger, mutilado por el Hannibal de Ridley Scott, o el espía George Smiley en el ‘thriller’ ‘El topo’ (2011), adaptación de la novela de John Le Carré, por la que rompió la maldición de ser "el mejor actor nunca nominado al Oscar". Puede que Churchill le brinde al fin la preciada estatuilla.

Oldman, en 'El topo'

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